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10 ACTORES QUE DEMOSTRARON QUE NO SÓLO VALÍAN PARA LA COMEDIA

La comedia. Ese género que ha encumbrado a muchos y ha denostado a otros tantos. No es nada fácil instalar la sonrisa en el rostro del espectador, divertirlo y hacerlo olvidar durante un rato los problemas que le aguardan al salir de la sala. Pero tampoco es fácil pasar por el trago de caer en la rutina y tener que cargar con el sambenito del encasillamiento. A continuación enumeramos diez actores y actrices que nos enamoraron con las películas más desenfadadas, y al mismo tiempo no dejan de sorprendernos con su versatilidad. Porque de la risa al llanto hay un paso.

SANDRA BULLOCK

Desde que su carrera arrancase en los noventa, Sandra Bullock se ha ganado a pulso el título de reina de las comedias románticas. Sin entrar jamás en la carrera por ser la más despampanante, aquella conductora de autobuses que nos conquistó con su desparpajo en Speed, ha conseguido convertirse en Miss Agente Especial, además de enamorar en pantalla a Keanu Reeves, Hugh Grant o Ryan Reynolds (protagonizando en este último caso un taquillazo con La Proposición). Sus trabajos no se han limitado al género de las romcom (prueba de ello son Demolition man, La red o Premonición), sin embargo sus talentos más allá de la carcajada no llamaron suficientemente la atención hasta 2009, cuando fue galardonada con el Oscar, el Globo de Oro y varios premios más por su papel de madre adoptiva sureña y orgullosamente republicana en Un sueño posible (The blind side). Sandra, que ni esperaba ni creía merecer tal reconocimiento, dice haber volcado su carrera desde entonces a estar a la altura de él. Y a juzgar por su maravilloso trabajo en Gravity (por la que volvió a estar nominada), debió tomárselo muy en serio. Alfonso Cuarón nos dejó en una nave a la deriva con ella como protagonista máxima y vivimos su sufrimiento, frustración y afán de supervivencia con cada plano. Finalmente, y para cerrar 2018, Netflix estrenaba la exitosa película post-apocalíptica A Ciegas, donde Sandra Bullock demuestra una vez más que es una actriz de armas tomar a la que no hay que subestimar por lo mucho y lo bien que sabe hacernos reír.

MATTHEW MCCONAUGHEY

Galán hollywoodiense donde los haya, Matthew McConaughey comenzó su carrera con prometedoras actuaciones en Tiempo de matar o Contact. Sin embargo, el cambio de siglo potenció su sonrisa, sus músculos y su bronceado, encadenando a principios de los 2000 comedias románticas y otros filmes tan poco interesantes como Planes de boda, Novia por contrato, Sahara, Como locos a por el oro o Los fantasmas de mis ex novias. Pero fue tras finalizar el rodaje de esta última, en 2009, cuando él mismo se dio cuenta de que se había estancado. Y quiso reinventarse. De ese cambio surgieron El inocente y Mud, que expusieron la amplitud de su registro y ayudaron a que fuese considerado para proyectos de cada vez más envergadura. En 2014 debutaba y arrasaba en la temporada de premios gracias a su impresionante transformación física e implicación emocional como Ron Woodroof, el protagonista del drama biográfico Dallas Buyers Club. Ese mismo año apareció en El lobo de Wall Street de Martin Scorsese, nos encogió el corazón como astronauta y padre de familia en Interstellar de Christopher Nolan, y brilló en televisión como el sombrío y atribulado agente Rust Cohle en esa gran revelación seriéfila llamada True Detective. Ese necesario giro en su carrera lo ha posicionado como uno de los actores más versátiles y solventes del panorama cinéfilo actual; esperemos que no haya muchas más catástrofes como La torre oscura en su camino.

ANNE HATHAWAY

Empezó en la actuación poco después de cumplir la mayoría de edad, y el papel que la catapultaría a la fama, la Princesa por Sorpresa Mia Thermopolis, irónicamente determinó la evolución que ella misma tendría en el mundo del celuloide. Como decíamos, al principio de su carrera Anne Hathaway y su peculiar belleza parecían avocadas a representar una y otra vez al patito feo reconvertido en cisne. Le ocurrió como la princesa heredera de Genovia, y también como la chica corriente que pasó a ser la asistente más “in” de Miranda Priestly en El diablo viste de Prada. Entre tanto estuvo en Brokeback Mountain como pareja de Jake Gyllenhaal, y posteriormente repetirían como tándem romántico en Amor y otras drogas. Durante esa época, siguió pivotando principalmente entre comedias y romances: Superagente 86, Guerra de novias, Historias de San Valentín; todo ello sin olvidar su sello Disney (fue la reina blanca en Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton) y teniendo recesos para ofrecernos interpretaciones más dramáticas en La joven Jane Austen o One Day. Entonces llegó su año: 2012. Además de convertirse en la Catwoman del Batman de Nolan, Anne Hathaway se llevó el Oscar por su desgarrada versión de Fantine en Los Miserables de Tom Hooper. No le importó perder peso, cortarse el pelo a trasquilones, cantar. Anne se dejó la piel y dio el golpe sobre la mesa definitivo para que se la tuviera en cuenta. Proyectos tan dispares pero relevantes como Interstellar, Colossal o la reciente Ocean’s 8 confirman que está en la cima de su carrera y puede hacer todo lo que se proponga.

JIM CARREY

Jim Carrey creció con el humor y las payasadas como mecanismo de defensa ante una infancia difícil. Su forma histriónica de arrancar carcajadas es amada por muchos, y profundamente detestada por otros. De una forma u otra, los 90 lo convirtieron en referente inequívoco de la comedia con La máscara, Dos tontos muy tontos, Ace Ventura o Mentiroso compulsivo.  Entrados los 2000, seguiría en la misma línea con Yo, yo mismo e Irene o Como Dios, además de ponerse en la piel de personajes tan antipáticos y extravagantes como El Grinch o el Conde Olaf en Una serie de catastróficas desdichas. Pero entre unas y otras, hay cintas híbridas que de algún modo reflejan la vida misma del actor: un hombre que ríe de cara a la galería, pero llora por dentro. Así nos encontramos con la magnífica y agridulce El show de Truman, o la película que descubrió al mundo entero el registro dramático de Carrey: Olvídate de mí. Para esta cinta, que protagonizó junto a una peli-cambiante Kate Winslet, dijo haberse inspirado en sí mismo en sus momentos de soledad: un hombre gris incapaz de ser del todo feliz. El número 23, o más recientemente The bad batch y el documental Jim & Andy, han seguido poniendo de relieve que la capacidad actoral de Jim Carrey va mucho más allá del humor slapstick.

KRISTEN WIIG

Tras el éxito de Bridesmaids, Kristen Wiig se ha convertido en una de las reinas de la comedia de moda. Pero cuidado, porque la ex colaboradora del Saturday Night Live, es un todoterreno interpretativo que ha arrasado tanto en cine como en televisión. Lo mismo te arranca unas cuantas carcajadas ejerciendo de Cazafantasmas, que presta su voz al atractivo bollo de La fiesta de las salchichas. También es capaz de mantener el tipo trabajando para la NASA en The Martian, o de acometer la difícil tarea de dar vida a una mujer con trastorno límite de la personalidad en Welcome to me. Aunque su papel más sorprendente en terreno dramático lo encontramos en The skeleton twins, donde Bill Hader y Wiig interpretan a unos hermanos mellizos que deben apoyarse el uno en el otro para poder lidiar con las secuelas psicológicas de una infancia de abusos. En 2014, cuando la actriz estaba de gira promocional de esta película, comentó en una entrevista que le resulta curioso que la gente hable de actores cómicos que están empezando a hacer una transición hacia el drama. “Desde nuestro punto de vista siempre hemos querido hacer comedia y siempre hemos querido hacer drama. Sólo que ha coincidido que hemos hecho comedia primero.”

STEVE CARELL

El que pusiera voz a nuestro villano favorito, Gru, dice que nunca le ha preocupado demasiado si la gente lo toma en serio o no. Se considera simplemente un actor que durante la mayor parte de su carrera ha cogido los papeles que se le han ofrecido, sintiéndose siempre más cómodo en repartos corales, donde no llame la atención. Lo que no tenía en cuenta es que un talento como el suyo es imposible que pase desapercibido a la larga. Steve Carell tuvo un inicio tardío en el cine, aunque eso le permitió poder protagonizar su primer gran éxito, Virgen a los 40. Aquel mismo año The Office le daría el papel que más reconocimiento le ha reportado (además de un Globo de Oro). Pequeña Miss Sunshine, Crazy, stupid, love, Como la vida misma…Su carrera ha estado marcada por las risas y el buen rollo, hasta que llegó Foxcatcher en 2014. En ella encarnaba al inquietante multimillonario John du Pont, un personaje real que nos dejó la mayor metamorfosis de Carell hasta la fecha, y que le abrió al actor las puertas de ambiciosos proyectos (Café Society de Woody Allen) y de sendas nominaciones prácticamente a cada película en la que participa: La gran apuesta, La batalla de los sexos, o El vicio del poder. En marzo podremos volver a verlo en su vertiente más dramática y dura, interpretando al padre de un joven drogadicto (al que da vida Timothée Chalamet) en Beautiful Boy.

REESE WITHERSPOON

Reese empezó jovencísima en el mundo del cine, acostumbrada al mundo de las cámaras y la actuación por su experiencia en spots publicitarios y teatro desde que era una niña. A pesar de ello, su nombre no saltó al estrellato inmediatamente. Y sin embargo, sin hacer mucho ruido ni dejar de trabajar, ha sabido cocinar su carrera a fuego lento hasta llegar a ser una de las actrices mejor cotizadas de Hollywood en la actualidad. Además de una de las más queridas. Su rostro angelical y frescura innatos siempre han sido agradecidos en la industria, hasta verse recompensados con el taquillazo que la hizo terminar de despegar: Una rubia muy legal. Este papel de rubia aparentemente tonta pero encantadora es tal vez el que más la haya condicionado a la hora de estar llamada a ser una nueva reina de la comedia romántica. No obstante, Witherspoon también ha ido por otros derroteros cuando se le ha presentado la ocasión. En 2006 se alzó con el Oscar a mejor actriz por En la cuerda floja, filme biográfico en el que interpreta a June Carter, la esposa de la leyenda del country Johnny Cash. Volvió a estar nominada nueve años después por su trabajo más comprometido hasta la fecha: Alma Salvaje. La película está basada en el exigente viaje físico y emocional de Cheryl Strayed, una mujer que caminó más de mil kilómetros sola con una gran mochila literal y metafórica a las espaldas. Para muchos esta es la mejor interpretación de Reese Witherspoon, y para ella misma ha sido la más difícil y a la vez la más inmersiva. Madeline McKenzie, el personaje que encarna en su último éxito, Big Little Lies, encapsula a la perfección la montaña rusa interpretativa que es esta actriz.

JOHN KRASINSKI

Así es el mundo del espectáculo: de un día para otro puedes estar en el candelero y en el punto más prolífico de tu carrera. Perfecto ejemplo de ello es John Krasinski, nombrado una de las personas más influyentes de 2018 por la revista Time. Su rostro se hizo conocido por interpretar a Jim Halper en la desternillante The Office durante nada menos que las nueve temporadas que duró la serie. Pero Krasinski ha sabido no conformarse con eso. Antes de este éxito estuvo acreditado en algunas películas menores, en la mayoría de ellas con papeles anecdóticos. Posteriormente, y a la par que en The Office, apareció en cintas con importantes repartos aunque no del todo reseñables (Vacaciones, No es tan fácil), y protagonizó principalmente filmes de corte cómico, romántico o familiar (Hasta que el cura nos separe, Ella es el partido o Una aventura extraordinaria). Ya en 2016 su carrera empezó a despuntar: volvió a la línea de guerra en 13 horas: Los soldados secretos de Bengasi donde pudo explotar sus dotes para el drama, y dirigió y co-protagonizó Los Hollar. Ya formando pareja de moda con Emily Blunt, puede decirse que 2018 ha sido el año de ambos actores. John Krasinski se ganaba hace tan solo unos meses a público y crítica dirigiendo y protagonizando magistralmente el original y tenso clásico instantáneo de terror contemporáneo, Un lugar tranquilo. Este pasado año, también se ha metido en la piel del héroe de acción Jack Ryan en la serie de Amazon Prime Video. A estas alturas, sus tiempos como un mero actor cómico se nos antojan remotos.

MELISSA MCCARTHY

Y si antes ya hablábamos de la estupenda Bridesmaids, nuestra última protagonista femenina viene también de su cantera y estuvo nominada por su interpretación en la misma. De hecho, la carrera de Melissa McCarthy se vio catapultada por esta comedia cuando para entonces llevaba años trabajando en series de televisión como Las chicas Gilmore o Samantha who? Sus siguientes proyectos han ido en la misma línea descacharrante: desde Cuerpos especiales, hasta el reboot femenino de Cazafantasmas, pasando por la tercera parte de Resacón en las Vegas. Este mes de febrero le dedicaremos a ella nuestro Paseo de la Fama con motivo del estreno de su nueva película en nuestro país, que además la ha vuelto a situar en la carrera por el Oscar. En ¿Podrás perdonarme algún día? Melissa se pone en la piel de la escritora Lee Israel, quién en los años 90 encontró un filón lucrativo en falsificar cartas de autores y celebridades fallecidas. Este apunta a ser el papel de su carrera y al mismo tiempo un importantísimo punto de inflexión en ella. La crítica coincide en que la actriz muestra una cara totalmente diferente a la vista hasta ahora, llevando su talento para el humor por caminos mucho más oscuros y dramáticos. Estamos deseosos de comprobarlo.

OWEN WILSON

Junto a Adam Sandler, Will Ferrell o su amiguísimo sidekick Ben Stiller, Owen Wilson es uno de esos actores a los que siempre asociamos a las comedias. Shangai Kids, Zoolander, Starsky y Hutch o las más románticas Los padres de ella, De boda en boda o Tú, yo y ahora Dupree avalan esa fama, pero lo cierto es que la filmografía de Wilson es variada en cuanto a géneros, y en todos ellos consigue resultados más que convincentes. Lo hemos visto en cintas de terror (Anaconda, The Haunting), cine bélico (Tras la línea enemiga), un blockbuster de ciencia-ficción (Armageddon), y en proyectos autorales como Midnight in Paris de Woody Allen, o un importante número de películas de su inseparable Wes Anderson junto al que ganó un Oscar por co-escribir el guión de Los Tenenbaums. Sin desprenderse de la comedia (aunque en un registro de humor muy diferente), sus papeles en estas últimas películas le han dado la posibilidad de mostrar todos los matices ocultos detrás de su don para hacernos reír. Y es que Owen Wilson tiene una capacidad para llegarnos al corazón que no merece quedar opacada por su trayectoria como actor cómico. El actor brilla con personajes paternales como los interpretados en Golpe de estado, Wonder e incluso Una pareja de tres (¿quién no ha derramado alguna lágrima con el final de esta película?).

Son muchos los nombres que nos hemos dejado en el tintero y eran igualmente merecedores de ocupar un puesto en esta lista: Will Smith, Adam Sandler, Jennifer Aniston, Bradley Cooper, Rachel McAdams…A todos ellos va dirigido este homenaje por darlo todo por su profesión y dejarnos disfrutar con sus interpretaciones independientemente del género cinematográfico en el que se zambullan. Y a vosotros, ¿qué celebrity cómica os ha dejado más boquiabiertos al salir de su “hábitat”?

Aitziber Polo

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Criminóloga con sueños de directora. Pisé el cine por primera vez a los dos años. Con siete vi cómo un cocodrilo gigante se zampaba una vaca entera de un bocado en Mandíbulas, y empecé a leer a Stephen King (y así me he quedado). Mi película perfecta tendría guión de los Coen, banda sonora de Zimmer + Horner y plotwist made in Shyamalan.