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LOS ANTECEDENTES

Vivimos una nueva era para el terror. Un momento fantástico donde cada año llegan películas muy bien escritas, alejadas de los típicos sustos ruidosos y que le dan al género la profundidad que necesita. Nos hemos maravillado con películas como It Follows, La invitación, Crudo, It y, por supuesto Déjame salir, que puso la guinda a esta nueva serie al recibir el Oscar a Mejor guion.

Está claro que el cine de terror está mutando, y en parte se debe a la aproximación al género de nuevos cineastas con nuevas visiones. Muchas de las películas citadas son óperas primas, y aunque Un lugar tranquilo es la tercera película de John Krasinski, estamos ante su debut en el género. ¿Y de dónde venía? De realizar Los Hollar, una comedia dramática sobre una familia con la madre enferma. Puede parecer un cambio drástico en su filmografía, pero tal vez esa sea la clave para el nuevo terror: llegar al miedo por los caminos más inesperados. Y Krasinski lo ha conseguido, y en esta era donde las películas de terror ganan premios de la Academia, Un lugar tranquilo debería hacerse con todos.

LA PELÍCULA

En cierto momento de Un lugar tranquilo, sus protagonistas adultos se preguntan qué les queda si no pueden proteger a sus hijos. Esa es la mayor importancia de cualquier padre o madre, vivan en un mundo posapocalíptico o no. Y de eso trata la película, de la familia. Krasinski se lleva el terror al terreno personal y nos presenta un hogar familiar donde sobrevivir unidos es lo más importante. Su película cuenta con personajes realistas con los que resulta muy fácil empatizar, y por ello la angustia no tarda en hacernos sufrir… y emocionarnos.

Todo proviene de un guion bien escrito que decide colocar la importancia en los personajes y no en los monstruos. Así es como Un lugar tranquilo consigue dar miedo, y mucho, en especial cuando tras un tiempo reposado y más o menos tranquilo, la película estalla entrando en un clímax muy largo. La sensación de peligro se hace constante e idéntica para todos los personajes (no hay diferencia entre niños y adultos, otro acierto), lo que convierte la película en una experiencia absorbente y terrorífica que parece crecer en tensión cada segundo. Y todo proviene de algo tan sencillo como la ausencia de ruido, una premisa simple a primera vista pero utilizada con mucha inteligencia por Krasinski, que da una vuelta de tuerca al aspecto sonoro del género mezclando los ruidos fuertes con el completo silencio. Vivimos cada sonido apretando los dientes y temiendo lo peor por los protagonistas, porque la inmersión en la película es completa.

John Krasinski ha conseguido una película tan terrorífica como emocionante, con algún momento al borde de lo lacrimógeno y una profundidad inmejorable. Aflora de forma sutil la sensación de depresión, el sentimiento de culpa y el rechazo. Todo ello sin necesidad de subrayado alguno… salvo por la banda sonora. Aquí encontramos el único defecto de la película, pues su banda sonora no consigue evitar los lugares comunes de los que se escabulle su guion, además de resultar completamente innecesaria. Cinematográficamente hablando, ¿tiene sentido colocar banda sonora a una película donde el silencio es lo más importante? Aunque efectivo, resulta contraproducente y nos hace pensar en lo atrevido que hubiera sido realizar la película sin el apoyo musical. El único punto flaco que le encontramos a la magnífica pieza de terror que ha construido Krasinski.

ELLOS Y ELLAS

Emily Blunt. Emily Blunt. Emily Blunt. Lo ponemos tres veces para ver si con un poco de suerte se nos aparece y le hacemos la reverencia merecida, pues la empatía que transmite Blunt en esta película es digna de estudio. Arrastra consigo un sufrimiento casi eterno y nos lleva con él hasta el final, manejando ella sola los momentos más intensos de la película. También ayuda, claro, la química que desprende junto a John Krasinski y los pequeños Noah Jupe y Millicent Simmonds. A él lo vimos en Wonder y a ella en Wonderstruck. El museo de las maravillas, y ambos son dos grandes descubrimientos que demuestran de nuevo su prometedor futuro en la interpretación.

LA SORPRESA

No queremos hablar mucho de sus monstruos, pero su diseño es excelente. Aunque resulte sencillo a primera vista y nos recuerde a otros alienígenas del cine, encierran una sorpresa que es visualmente impactante y muy inteligente.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

Hay muchos momentos impresionantes en Un lugar tranquilo. Estamos seguros de que todos los espectadores saldrán con una parte del clímax en la cabeza, pero para no revelar demasiado nos quedaremos con el prólogo. La secuencia inicial en el supermercado es tensa y bonita, pero además sienta las bases de toda la situación sin utilizar palabras.

TE GUSTARÁ SI…

Eres fan del cine de terror bien hecho… o del cine en general. Una buena película de género es admirable para todos.

LO MEJOR

  • Es angustiosa, terrorífica y emocionante a partes iguales.
  • Su guion, dirección y trabajo sonoro.
  • El reparto, en especial Blunt y los niños.
  • Su último tercio es fantástico y el final deja con ganas de más.
  • El guiño a Titanic. Sí, en serio.

LO PEOR

  • La banda sonora, típica y contraproducente.

Ignasi Muñoz

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