El Palomitrón

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10 ÓPERAS PRIMAS DEL S. XXI QUE CONSAGRARON A SUS DIRECTORES

El salto al digital facilitó en gran medida que muchos directores tuvieran su oportunidad. Cuando el sistema se normalizó se abarataron los costes de producción y se comenzó a generar una gran cantidad de contenido que precisaba creativos de la nueva escuela, que hubieran tenido una formación en el medio. A día de hoy, con el auge de las plataformas de vídeo en streaming la demanda de series y películas se ha vuelto aún mayor, y los directores noveles han abierto un nicho para mostrar sus habilidades y darse a conocer.

Durante el siglo pasado uno de los temas recurrentes en las grandes películas habían sido la crítica al régimen y a la censura, y se dirigían films sobre la realidad de las clases sociales obreras en los tiempos de la guerra civil y la dictadura. A partir de la muerte de Franco, estas películas no precisaron de tanta sutileza para transmitir su mensaje, y el cine español se abrió a otros muchos géneros como el género erótico, el musical o el thriller.

Sin embargo, aunque el cine español de los últimos veinte años sigue manteniendo una tendencia a la nostalgia, y a hablar de las injusticias sociales sin tapujos, se ha abierto una tendencia a experimentar con nuevos géneros no tan usuales como la ciencia ficción o el terror. A pesar de todo, una de las mayores preocupaciones de los directores noveles del siglo XXI, todos en torno a los treinta y tantos, ha sido la crisis económica que asoló el país en 2008. Un desamparo constante de la juventud por las precarias condiciones de trabajo, las trabas para la emancipación, el distanciamiento de los amigos de toda la vida, la dificultad para encontrar el amor verdadero idealizado y la presencia constante de la tecnología que avoca siempre al conflicto.

AzulOscuroCasiNegro (2006) de Daniel Sánchez Arévalo

Premiada con el Goya a Mejor dirección novel también supuso el debut del catalán Quim Gutiérrez, que a día de hoy se ha convertido en uno de los actores más reconocidos en la comedia nacional. En el siglo XXI ya se habla de la homosexualidad de manera explícita. AzulOscuroCasiNegro trata temas como la búsqueda de la identidad personal y el sexo, introduciéndose también en el ambiente carcelario. La película es un drama profundamente pesimista que realiza una radiografía de la sociedad de la época previa a la crisis, que a día de hoy funciona como testimonio histórico. Un relato cotidiano lleno de personajes heridos que luchan por salir adelante en un ambiente hostil. El film narra historias potentes y con un ritmo acompasado que no aburre, con afortunados tintes de buen humor en medio de la tragedia.

Completan el reparto Marta Etura, Antonio de la Torre y Raúl Arévalo, siendo estos dos últimos junto a Quim Gutiérrez frecuentes en la filmografía del director. Daniel Sánchez Arévalo después de su debut seguiría en la línea del humor con películas como Gordos (2009), Primos (2011), La gran familia española (2013).

El orfanato (2007) de Juan Antonio Bayona

J.A. Bayona era un director con amplia experiencia en vídeos musicales, que se estrenó en el mundo del cine por la puerta grande, dirigiendo un film de terror que arrasó a nivel nacional e internacional. El orfanato es un antes y un después en la historia del cine nacional de los últimos veinte años. En la misma línea de películas como Los otros (2001) de Alejandro Amenábar, consiguió abrir el nuevo cine español al mundo, y demostrar que en este país también se produce terror. Premiada con siete premios Goya, producida por Guillermo del Toro y con un reparto encabezado por Belén Rueda, El orfanato nos introduce en el género fantástico de las casas encantadas, lo sobrenatural y lo psicológico. Una propuesta de terror clásico actualizado, que, en su estreno, nada tenía que envidiar a las producciones americanas del género.

Bayona pone la primera piedra en dirección a desarrollar su trayectoria internacional. Más tarde dirigiría Lo imposible (2012) en coproducción con Estados Unidos y con un reparto de holgado reconocimiento, y Un monstruo viene a verme (2016), un emocionante film sobre la madurez. Después de esto el director se ha encontrado trabajando en producciones internacionales de enorme presupuesto y prestigio como la secuela de Parque Jurásico Jurassic World: el reino caído (2018) o la nueva serie de El señor de los anillos para Amazon Studios.

Los cronocrímenes (2007) de Nacho Vigalondo

Los cronocrímenes se abre paso en la ciencia ficción española con un guion solvente sobre los bucles temporales y los viajes en el tiempo. Nacho Vigalondo sigue la estela de lo que parecía ser una tendencia recurrente a mediados de los 2000. El personaje viaja en el tiempo para deshacer un hecho concreto, y evita encontrarse con el otro yo. Conformando así una película puzzle, que invita al espectador a desgranar los entresijos del guion, en ocasiones incluso obligándole a utilizar lápiz y papel. Los cronocrímenes llega a salas españolas algunos años después de que películas del género revolucionaran el concepto de bucle temporal como Primer (2004) de Shane Carruth, El efecto mariposa (2004) de Eric Bress y J. Mackye Gruber o Déjà Vu (2006) de Tony Scott. Sin embargo el director ofrece la historia desde su propio prisma, haciendo además de la película un inquietante thriller, protagonizado por Karra Elejalde.

Los proyectos de Nacho Vigalondo, tanto en cine como en televisión, nunca han abandonado la ciencia ficción. Después de Los cronocrímenes ha recurrido también a la comedia en multitud de ocasiones generando un estilo propio y diferenciable, logrando un éxito y reconocimiento a gran escala por su particular modo de entender el medio. Algunos de sus proyectos más sonados han sido Open Windows (2014) o Colossal (2016).

Todas las canciones hablan de mí (2010) de Jonás Trueba

Podríamos considerarla como la primera película que establece este retrato de la generación perdida tras la crisis económica. Un malestar canónico de aquellos jóvenes de treinta años que se encuentran perdidos en su vida laboral, y que se alejan cada vez más de los amigos y del amor. Una crisis de identidad fruto de una realidad generalizada, que produjo un desamparo y un malestar canónico que a día de hoy sigue perdurando. Los jóvenes se refugian en la música, las generaciones han cambiado, el modo de vivir y de relacionarse se ha expandido demasiado rápido y el tiempo vuela. Todas las canciones hablan de mí, protagonizada por Bárbara Lennie y Oriol Vila, habla de una ruptura, de la memoria y del paso del tiempo. Es casi una investigación antropológica y psicológica, casi autobiográfica, de un joven que trata de olvidar a una chica. Es sencilla, pero en el fondo radica una tierna complejidad.

Jonás Trueba ejecutará films que hablen de la soledad y de la madurez, en películas como La reconquista (2016) o La virgen de agosto (2019), con un realismo áspero y directo, siempre con la ciudad de Madrid de fondo.

De tu ventana a la mía (2011) de Paula Ortiz

La directora debutó con esta historia de tres mujeres, interpretadas por Maribel Verdú, Leticia Dolera y Luisa Gavasa, de distintas edades y épocas, que han fracasado en el amor y se ven obligadas a afrontar su vida en un ambiente cerrado y hostil. Un relato de historias cruzadas, con guion de la propia directora, que puede recordar ligeramente a películas como Las horas (2002) de Stephen Daldry. La película incluye un tono femenino y feminista, en un ambiente poético, lleno de matices sobre la opresión hacia la mujer en diferentes contextos y la vida soñada por ellas, que imaginan cosiendo junto a la ventana. Paula Ortiz crea su primer film con alma, delegando gran parte de su delicadeza en una cuidada imagen, ejecutada con maestría por Migue Amoedo, que ha día de hoy se ha convertido en uno de los directores de fotografía más importantes de nuestro país.

Su mayor éxito vendría precedido de su siguiente película La novia (2015), basada en la obra Bodas de sangre de Federico García Lorca, en la que demostró nuevamente una exquisita delicadeza y un tono poético nunca antes visto. Además de diversas intervenciones en series de televisión, Paula Ortiz sentiría predilección por continuar dirigiendo guiones basados en novelas u obras de teatro.

El cuerpo (2012) de Oriol Paulo

Si Nacho Vigalondo desarrolla la ciencia ficción y Jonás Trueba el drama romántico de autor, está claro que Oriol Paulo se convierte en uno de los abanderados del género del thriller en este nuevo siglo. El guionista de Los ojos de Julia (2010) debuta en la gran pantalla con una historia acerca de la desaparición de un cadáver protagonizada por Belén Rueda, Hugo Silva, José Coronado y Aura Garrido. Asistimos a una historia prototípica, pero con eficaces giros de guion que mantienen al espectador pegado a la butaca, acompañada de interpretaciones de primer nivel. El director crea un juego de ingenio que ha mantenido en alto nivel en el resto de producciones, como en Contratiempo (2016) con Mario Casas, con el que repetiría en la sonada serie para Netflix El inocente (2021).

La herida (2013) de Fernando Franco

Fernando Franco cuenta con una formación en montaje, y una holgada trayectoria en el departamento habiendo sido montador de películas como Blancanieves (2012) de Pablo Berger o Viaje al cuarto de una madre (2018) de Celia Rico. Sin embargo, en numerosas ocasiones ha combinado su trabajo profesional con la labor de dirigir, en su mayor parte cortometrajes y videoclips. El sevillano dirige La herida como su primer largometraje. El film trata algo tan delicado como la salud mental, un tema en ocasiones tabú, y que entre los jóvenes de la generación actual es una preocupación más que frecuente. En concreto acompañamos al personaje, interpretado magistralmente por Marian Álvarez que sufre trastorno límite de la personalidad, en su viaje por normalizar su condición. Este film de autor, dirigido con sutil elegancia, se encuentra acompañado de una dirección de fotografía, a manos de Santiago Racaj, que engrandece la sensación de desamparo del personaje y potencia la psicología de la película.

Fernando Franco hasta la fecha sólo ha ejecutado dos largometrajes. Su segunda película, Morir (2017), con una crudeza similar a la de La herida habla de la enfermedad, de como se afronta el cáncer dentro de la pareja.

Stockholm (2013) de Rodrigo Sorogoyen

Rodrigo Sorogoyen se licenció en la ECAM con 25 años, y se dedicó en un principio a la escritura de guiones junto a su compañera de escuela Isabel Peña, de la que a día de hoy aún no se ha separado en ninguno de sus trabajos. Después de algunos cortometrajes y producciones para televisión, rueda Stockholm, una pequeña película autoproducida y financiada por crowdfunding. El film se divide en dos partes diferenciadas, que conforman la noche y la mañana siguiente, y que se construyen en torno a los personajes de Aura Garrido y Javier Pereira. La película, como otras de esta lista, habla de un tema que concierne a una generación concreta, pero que se convierte rápidamente en universal. La responsabilidad afectiva, el amor y de cómo ciertas decisiones o palabras pueden tener efectos devastadores sobre las personas de alrededor.

Sorogoyen después de Stockholm se introducirá de lleno en el terreno del largometraje dirigiendo películas de enorme calidad como Que dios nos perdone (2016), El reino (2018) o Madre (2019), contando en todas ellas con Isabel Peña en el guion. El tándem Sorogoyen lo completan Olivier Arson a la música y Álex de Pablo en la dirección de fotografía, que juntos han hecho posible que, por ejemplo, la serie Antidisturbios de Movistar+ haya sido la serie española más galardonada durante el año 2020.

10.000 KM (2014) de Carlos Marquet-Marcet

La película narra en primera instancia como una sólida pareja afronta una separación de un año. Él (David Verdaguer) se queda en Barcelona, y ella (Natalia Tena) se muda a Los Ángeles. La distancia hará que los personajes busquen una identidad individual que anteriormente habían construido juntos. Carlos Marquet-Marcet nos introduce en un film que brilla por su realismo. Es duro, es áspero y es pesimista. Representa la crónica de una realidad sobre las relaciones a distancia, en la época de las tecnologías, con parejas del siglo XXI. La película se construye de manera sencilla, pero tiene un enorme alcance y su construcción es enormemente sincera e íntima. El espectador se emociona al encontrar a personajes tan cercanos tan lejos, una pareja tan real que cualquiera que haya vivido una situación de distanciamiento puede sentirse identificado, sin caer en tópicos.

Carlos Marquet-Marcet se ha caracterizado por ser realizador de films de enorme contenido personal e íntimo. Con historias cotidianas que narran el paso del tiempo y estudian las relaciones más íntimas entre personas, con una sutileza apabullante. En su segunda película Tierra firme (2017) interviene una relación de tres, y Los días que vendrán (2019) es una historia casi en tono documental, de como una pareja concibe a su primer bebé.

La Llamada - El Palomitrón

La llamada (2017) de Javier Ambrossi y Javier Calvo

Los Javis se estrenaron en la dirección con Paquita Salas (2016), pero su debut en el largometraje vino con La llamada. Un film de enorme éxito mediático, aunque no tanto de la crítica, pero que permitió a Javier Calvo y Javier Ambrossi continuar dirigiendo series como Veneno (2020). La llamada conforma una nueva comedia dentro del cine musical en España, actualizada y readaptada a nuestro siglo, con reggaetón y electro-latino como hilo musical. Se basa en el exitoso musical del mismo nombre que ellos mismos dirigieron en 2013, y se encuentra protagonizada por Macarena García, Anna Castillo, Belén Cuesta y Gracia Olayo. Cuenta la historia de dos adolescentes rebeldes que acuden a un campamento de verano cristiano, dónde una de ellas empieza a tener apariciones en las que ve a Dios. Una comedia entretenida, con divertidos diálogos y un cuarteto de protagonistas en estado de gracia, nunca mejor dicho.

Pablo Sánchez

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