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HOMENAJE A VERÓNICA FORQUÉ: EL BRILLO DE LO AUTÉNTICO

Historias para no contar

La sonrisa amplia, los ojos de gata y la melena pelirroja. Verónica entra en escena, la cámara graba cada uno de sus gestos despistados y las líneas de guion que pronuncia con su característica voz aguda. La atención se rinde ante ella y uno sabe que está ante una actriz de las que no se olvidan.

Carismática, auténtica y fiel a sí misma. “La Forqué”, la pelirroja más divertida del cine español, se ha ido a los 66 años. Tras de si deja una carrera estelar con títulos que ya son parte de la historia del cine patrio. Su capacidad para arrancar las carcajadas del público, el alma e impronta que daba a cada uno de los personajes que interpretaba le valió ser junto con Carmen Maura, la actriz con más Premios Goya de la historia. Desde El Palomitrón repasamos la carrera de la gran Verónica Forqué en este particular homenaje a una de las mejores cómicas de nuestro cine. 

De hija de director a chica Almodóvar 

¿Qué he hecho yo para merecer esto? - El Palomitrón

Hija del director José María Forqué y la escritora Carmen Vázquez-Vigo, el arte corría por sus venas desde que nació. A base de tesón supo quitarse el cartel de “hija de” y demostrar que ella era una artista por méritos propios. Debutó de adolescente en el cine de finales de la dictadura y principios de la transición de la mano de Jaime Armiñán con ‘Mi Querida Señorita’ y en 1974, bajo las órdenes de su padre con ‘Una pareja… distinta’. Un año más tarde se subió a las tablas del teatro en la obra ‘Divinas palabras’ junto a Nuria Espert.  A finales de la década fue dirigida por Antonio Mercero y Carlos Saura en ‘La guerra de papá’ y ‘Los ojos vendados’, y en 1980 dobló al personaje de Shelley Duvall en ‘El Resplandor’ de Stanley Kubrick.

No fue hasta 1984, en plena Movida Madrileña, cuando alcanzó el éxito junto a un entonces primerizo, Pedro Almodóvar, convirtiendose en una ‘Chica Almodóvar’. En ‘¿Qué he hecho yo para merecer esto?’, la cuarta película del director manchego, con peluca rubia y un picardía celeste fue despachada por una Chus Lampreave ganchillo en mano, “Mira, paso total de vosotras, me aburrís”.

La prostituta Cristal, inocente, torpe y risueña a partes iguales se ganó el cariño del público y dio a la actriz un estilo de personaje que definiría su carrera en el género de la comedia . A partir de ese momento no dejó de colaborar con directores de prestigio En esa misma década trabaja con Fernando Trueba en las películas ‘Se infiel y no mires con quién’ y ‘El año de las luces’, con el que ganó su primer Goya a Mejor Actriz. «La Forqué» había llegado para quedarse y su carrera presagiaba los éxitos que estaban a la vuelta de la esquina. 

Reconocimiento y éxito en la televisión

Bajarse al moro - HomenajeVerónicaForqué - El Palomitrón

Ya consolidada como una actriz de renombre, en 1987 interpreta a Monique en la película de Luis García Berlanga, ‘Moros y cristianos’, por la que obtuvo su segundo Goya a Mejor Actriz. Reconocimiento que repitió ese mismo año gracias su interpretación de Ana en ‘La vida alegre’ de Fernando Colomo, con quién volvería a trabajar en 1989 en ‘Bajarse al Moro’ junto a unos jóvenes Antonio Banderas, Juan Echanove, y  Aitana Sánchez Gijón, con los que recorrió Lavapies en un taxi a ritmo de pasodoble. 

En la década de los 90 continúo cosechando éxitos en papeles cómicos, siendo el más importante su ‘Kika’, la entrañable maquilladora que tiene que empolvar a un “no muerto” Álex Casanovas. En su tercera participación con Pedro Almodóvar compartió cartel con Rossy de Palma y Victoria Abril, en el que sería uno de los papeles más reconocidos de su carrera y por el que ganó su cuarto Goya a Mejor Actriz.

En 1995, tras una larga carrera en televisión con series como ‘Curro Jiménez’ , ‘Ramón y Cajal’ o ‘Eva y Adán, agenda matrimonial’, logra el éxito televisivo en la serie de TVE,  ‘Pepa y Pepe’ que protagonizó junto a Tito Valverde, Silvia Abascal y María Adánez, en la que se narraba la vida de una familia de clase trabajadora. Seguiría su recorrido en la pequeña pantalla con participaciones en ‘El Club de la Comedia’, ‘Hospital Central’, ‘La que se avecina’ o ‘Amar es para siempre’, entre otros.  

Últimos años 

Kika - VerónicaForqué - El Palomitrón

En los últimos años compaginó su dilatada carrera en el teatro con la labor de directora, rol en el que se estrenó por primera vez en el año 2000 con la obra ‘La tentación viva arriba’ y que continuó en 2008 adaptando a Woody Allen en ‘Adulterios’. Su último trabajo como directora fue el año pasado con ‘Españolas, Franco ha muerto’.

En el cine colaboró estrechamente con Manuel Iborra en títulos como ‘Pepe y Guindo’ o ‘La Dama Boba’, y Manuel Gómez Pereira en ‘Reinas’. En 2012 se alejó de sus papeles cómicos para interpretar a la madre enferma de Nadia de Santiago en ‘Ali’ de Paco Baños. Su última película reconocida fue ‘Salir del ropero’ en la que trabajó junto a Rosa María Sardá, en el que sería la última película de la actriz, e Ingrid García Jonsson.

Con su mirada dulce y su espléndida sonrisa llevó la autenticidad por bandera, profesando su amor al cine y el teatro en cada una de sus entrevistas. Esas tablas en las que tan feliz se sentía y que hoy se quedan un poco más vacías sin ella. 

Detrás de Verónica está Cristal, Chusa, Kika, Eva, Pepa y todas aquellas mujeres a las que dio voz y alma. Los escenarios se han quedado huérfanos de su alegría pero para todos aquellos que supimos disfrutar de su talento, su recuerdo siempre vivirá fotograma a fotograma en nuestra memoria.

Claudia Banqueri

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