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Butacas de cine - El Palomitrón

Cada vez son más los cineastas que se topan con dificultades a la hora de levantar una película en nuestro país. Y no estamos hablando de una superproducción precisamente: películas pequeñas o medianas son cada vez menos accesibles a la hora de recibir subvenciones y ayudas sin la compañía o aval de una gran productora o televisión.

Muchos realizadores optan finalmente por utilizar modelos de producción fuera del canon. Recortar el presupuesto, capitalizar los sueldos del equipo, crowdfundings… Cada vez más ingenio y piruetas para materializar una visión creativa y, en definitiva, sacar adelante la película.

Rescatamos varios títulos que en la última década, y siguiendo modelos de producción alternativos, se han hecho un hueco en la industria contemporánea del cine español por su calidad artística.

Cine español de bajo presupuesto - El Palomitron

LOS ILUSOS (2013) 

Jonás Trueba debutaba en 2009 con el filme Todas las canciones hablan de mí. Tres años después imprimía su mirada en una película de 16 mm de la mano de Santiago Racaj, director de fotografía con quien realiza todas sus películas posteriores hasta el momento.

Paradójicamente se presentaba como “una película sobre el deseo de hacer cine”, y poco a poco el director lo ha ido logrando. Según avanzamos en su filmografía, encontramos títulos interesantes que le han ido desligando del apellido familiar (hijo y sobrino de Fernando y David Trueba, respectivamente). Los exiliados románticos o La reconquista son algunos de ellos.

No hemos podido recabar el presupuesto exacto de Los ilusos; el propio director afirma que ha sido bajo pero que ha conseguido no precarizar el trabajo de su equipo, así que estimamos que rondará los 20 000 €, contando lo caro que resulta rodar en analógico.

Cine español de bajo presupuesto Stockholm - El Palomitrón

STOCKHOLM (2013) 50 000 €

En 2013 el equipo de Caballo Films (productora del director) se cansó de tener un guion en el cajón. Rodrigo Sorogoyen decidió pasar a la acción recurriendo al crowdfunding o micromecenazgo para levantar los 50 000 € que costaba la película. Eso sí, capitalizando sueldos y reduciendo el coste al máximo, ya que el coste final fue superior.

¿El resultado? Un éxito, una de las películas independientes más aclamadas de su año y tres nominaciones a los Goya. Stockholm también supuso la consagración de Aura Garrido y Javier Pereira como actores de revelación (premio para él). Además, la nominación a dirección novel situó en el mapa a uno de los directores actuales más aclamados, Rodrigo Sorogoyen, más conocido por sus thrillers posteriores: Que Dios nos perdone y El reino.

Cine español bajo presupuesto - Berserker en El Palomitrón

BERSERKER (2015) 5200* €

Como hombre orquesta, el director Pablo Hernando levantó la película con poca ayuda y con un presupuesto bastante pobre: en set apenas él, un técnico de sonido, una persona ayudando a organizar y los propios actores. Tuvo que rodar el filme sin presupuesto por primar la localización principal y realizó el crowdfunding en el proceso de posproducción, momento en el que consiguió 5200 €.

Fueron después los reconocimientos en diferentes festivales, como el Festival de Cine Europeo de Sevilla, los que avalaron la cinta (segunda del director y, de momento, no la última desde entonces).

Cine español de bajo presupuesto - Selfie en El Palomitrón

SELFIE (2017) 10 000 €

Tras casi una década desaparecido del cine, el director Victor García León daba la sorpresa regresando a la gran pantalla con un falso documental producido sin apenas un duro.

10 000 € de presupuesto fueron los necesarios para construir este inteligente retrato de la política y la sociedad española. Encontramos cameos de la élite política española gracias al rodaje de guerrilla y el desplazamiento a mítines políticos, rodando in situ. Selfie supuso el descubrimiento de Santiago Alverú, el actor que lleva todo el peso de la película, nominado al Goya como Mejor actor revelación. La crítica alabó su ingenio y mérito: construir una comedia solvente con tan pocos recursos narrativos.

Cine español de bajo presupuesto - Diamond Flash en El Palomitrón

DIAMOND FLASH (2011) 20 000 €

En 2011, y con un dinero que él mismo había ahorrado de varios trabajos, el director (hasta entonces ilustrador) Carlos Vermut se ponía manos a la obra para producir Diamond Flash, un thriller de tesitura extraña que colocó al director en el punto de mira tras su estreno online.

La película le permitió afianzarse ante la crítica y conseguir credibilidad a la hora de levantar una segunda propuesta más ambiciosa, que posteriormente sería la mismísima Magical Girl.

Cine español de bajo presupuesto - El rey tuerto en El Palomitrón

EL REY TUERTO (2016) 300 000 €

La película supone la adaptación de una obra de teatro homónima y del mismo director, Marc Crehuet, con pocos personajes en un mismo espacio y una historia sobre un conflicto político. Se rodó capitalizando los sueldos del equipo a lo largo de tres semanas y con el presupuesto ajustadísimo.

El productor tiene claro que la manera en la que la película ha salido adelante no constituye un modelo de producción, sino que surge de la necesidad para que la película fuera posible.

Además del beneplácito de la crítica, la película consiguió una nominación a la dirección novel en los Goya, y nominaciones en los Feroz y los Gaudí.

Cine español de bajo presupuesto - #LittleSecretFilm en El Palomitrón

#LITTLESECRETFILM (2013)

En 2013 un grupo de realizadores sorprendía con el estreno online de manera gratuita de dieciséis películas “secretas” y de cuya producción poco se sabía.

Impulsado por Pablo Maqueda y Haizea G. Viana, el proyecto consiste en un manifiesto que recoge diversas reglas que configuran un modelo de producción para largometrajes low cost rodados en 24 h, de manera secreta y por amor al arte.

Dos de las películas más populares de esta corriente son Obra 67, de David Sainz, y Manic Pixie Dream Girl, de Pablo Maqueda.

Cine español de bajo presupuesto - Gente en sitios en El Palomitrón

GENTE EN SITIOS (2014)

La propia sinopsis de la película comienza diciendo: “Rodada sin presupuesto y cámara en mano…”. Capitaneada por Juan Cavestany (dramaturgo, guionista y director), la película recoge escenas de varios géneros con ochenta actores y rostros conocidos.

Aunque carezca de un gran presupuesto como tal, la colaboración de Apaches Entertainment, productora nacida con la asociación de Enrique López-Lavigne y Belén Atienza, es la responsable de la película. Más allá del aplauso de la crítica, el largometraje logró un hueco en el TIFF, el prestigioso Festival de Cine Internacional de Toronto.

Cine español de bajo presupuesto - 10 000 km en El Palomitrón

10.000 KM (2014) 300 000 €

Con una propuesta minimalista y partiendo de dos actores, 10.000 KM, la primera película de Carlos Marqués-Marcet fue una verdadera revelación en su año. Tras arrasar en el Festival de Cine de Málaga, la película recibió una gran acogida por parte de premios y distribución internacionales.

Su producción se apoyó en las ayudas de fondo europeo, TVE y la Generalitat, en colaboración con diferentes productoras. Pese a ello, el presupuesto final de 300 000 € sigue siendo bastante bajo.

Ana de Día - El Palomitrón

ANA DE DÍA (2018) 450 000 €

Después de una campaña de crowdfunding y un rodaje con un presupuesto ajustado en 2016, finalmente el pasado 9 de noviembre (y tras su paso por varios festivales) llegaba a las carteleras españolas Ana de día.

El filme buscó financiación durante años, y finalmente han sido los propios realizadores los que se cansaron de llamar a puertas y por sus propios medios han levantado la película: Andrea Jaurrieta (directora) e Iván Luis (productor).

El presupuesto final, contando los sueldos del equipo, asciende a casi medio millón de euros (mucho menos durante rodaje), pero Andrea Jaurrieta e Ingrid García Jonsson nos contaban hace unos días que la película fue posible gracias a la colaboración del equipo.

 

Por un lado, todas estas propuestas subrayan las cualidades artísticas de sus realizadores, y por otro evidencian el problema actual en la industria.

Estos casos en ningún momento suponen un modelo de producción, sino una necesidad para poder materializar guiones de pequeño y bajo presupuesto que, sin el amparo de grandes productoras, se quedarían en un cajón eternamente.

Demuestran, pues, que con un presupuesto ajustado y mucho ingenio (y pasión) se puede llegar al público, pero siempre buscando la confianza de productores e industria para futuros proyectos.

 

Juan Luis Martínez

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