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Con doce meses a sus espaldas estrenando ficción propia, empiezan a llegarnos las segundas temporadas de algunas de las series que mejor han funcionado en Movistar+. Con la continuación de La peste entrando en su última fase, Vergüenza será la primera serie de ficción propia de la plataforma en llegar a sus abonados, y lo hará desde este mismo viernes 30 de noviembre.

Vergüenza, una propuesta tan loca y transgresora como habitual dentro del universo de Juan Cavestany (que en esta ocasión contó con la alianza de Álvaro Fernández), se estrenó hace un año en Movistar+ cumpliendo con rigor objetivos: no dejar indiferente al espectador. Mientras unos celebraban sus virtudes, otros cargaban tintas contra la construcción de sus personajes. En cualquier caso, el objetivo se había cumplido: Vergüenza daba pie al debate y generaba conversación.

Para su segunda temporada la plataforma repite su formato de episodios de 30 minutos (cada día nos gustan más estas píldoras concentradas) y nos sirve 6 nuevos capítulos contando prácticamente con todo el reparto de su primer temporada.

El arte de mantener el nivel

Quizá lo más satisfactorio para el espectador que comulgó con su primera temporada es que el nivel de esta segunda temporada se mantiene. Con el factor sorpresa jugando en su contra, puede presumir de mantener un nivel en el que las meteduras de pata, el caradurismo, las situaciones difíciles y la torpeza viven cómodamente instaladas en todos los rincones de la ficción. Bochorno, al fin y al cabo, es lo que sigue flotando en esta segunda temporada, que además introduce el conflicto de la paternidad y lo conduce sabiamente lejos de la esfera doméstica para usarlo como un punto de partida para armar nuevas situaciones en las que los protagonistas son las relaciones entre los padres. Junto a esta gran novedad, los personajes secundarios avanzarán en sus tramas y los nuevos escenarios asomarán a lo largo de la temporada, pero siempre sin perder de vista que Jesús y Nuria son los protagonistas de la serie.

Una maldición en plena expansión

Quizá uno de los aspectos más destacados de esta segunda temporada es el tratamiento de los personajes secundarios, y cómo son dibujados, pues no será difícil que el espectador empiece a advertir que las capacidades de hacer el ridículo que atesoran Jesús y Nuria no son patrimonio exclusivo de la pareja. Todos los que les rodean, en mayor o menor medida dejan al descubierto sus vergüenzas según avanza la temporada. No hay respiro y el festival está asegurado, siendo quizá uno de los momentos más álgidos esa escena freudiana de cama, formidable pico de desasosiego que vuelve a colocar al espectador contra las cuerdas, y le recuerda que está ante una serie que no entiende de frenos o prejuicio alguno. Una característica bandera de una ficción que convive con el actual clima de precaución social que impera en la actualidad básicamente para aniquilarlo, y, por qué no, reírse de él.

Malena Alterio, ama y señora de la pantalla

Crítica de Vergüenza T2En una serie en la que todo el reparto firma actuaciones muy convincentes es complicado sobresalir. Pero lo que consigue Malena Alterio es merecedor de cuantas líneas haga falta, pues su trabajo no solo es impecable, sino que es capaz de eclipsar a una bestia parda como Javier Gutiérrez en más de una ocasión. Un logro que no está al alcance de cualquiera y que debería ser merecedor de varios reconocimientos si la temporada de premios (la actriz ya está conformada como una de las actrices finalistas dentro de la categoría correspondiente en el inminente Festival MIM Series) se comporta repartiendo justicia. En su contra, solo una buena colección de premios ya recopilados por su interpretación de Nuria en la primera temporada. Reconocimientos que la actriz justifica de sobra, y de nuevo, en esta nueva tanda de episodios.

Junto a Malena Alterio y Javier Gutiérrez, un plantel en plena forma y un Vito Sanz mucho más suelto y eficaz, cómodo y muy convincente dando vida a Óscar, por momentos un verdadero robaescenas de Jesús. Miguel Rellán, Marta Nieto, Cristina Alarcón, Policarpio López… El trabajo coral de los secundarios no deja espacio a las fisuras y fortalece el relato, sus escenarios y sus momentos.

En total, cerca de tres horas para una segunda temporada que nos deja con ganas de más. Y que vuelven a despertar en nosotros esa extraña sensación que nos invade cuando por mucha vergüenza ajena que nos dé la serie, nos sorprendemos poniendo instintivamente el siguiente capítulo. El ser humano es maravilloso. Y el espectador también.

  • Fecha de estreno: 30 de noviembre de 2018
  • Plataforma de emisión: Movistar+
  • Número de episodios: 6
  • Duración aproximada: 30 minutos
  • Te gustará si… sigues sin saber por qué te devoraste la primera temporada de Vergüenza

 

Alfonso Caro

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