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El día de mañana/ El Palomitrón

A Mariano Barroso su nuevo proyecto le ha dado el pretexto para volver a casa. Barcelona es el efervescente plató donde el director ha rodado casi de cabo a rabo El día de mañana, la nueva serie de Movistar+. Aunque durante la filmación, como él mismo narra, la convulsión en la calle de estos tiempos ha estado a punto de pasar por encima de la de la realidad de la época en la que se contextualiza la serie. Nada menos que los grises años del tardofranquismo: “Dudábamos si íbamos a poder rodar, pero con el tiempo creo que ese nerviosismo y esa incertidumbre que vivimos se ha filtrado al proyecto y hasta le viene bien”, apunta el actual director de la Academia de Cine. Finalmente, El día de mañana se estrena en la plataforma de pago el viernes 22. Y viene con un completísimo rebujo de historia, drama y romance dividido en seis capítulos.

Historia de personajes

En El día de mañana, Barroso hace suya la novela homónima de Ignacio Martínez de Pisón. Avivando la casi finiquitada costumbre (que hasta hace unos años era la tónica general en la ficción española) de centrar el foco en los personajes, la historia sigue a Justo Gil, un joven inquieto y lleno de ambiciones que aterriza en la próspera Barcelona de los 60. El muchacho tarda poco en emprender una carrera hacia la cima atestada de claroscuros que lo acabarán metiendo en una turbia red de espionajes en medio de la temida Brigada Político Social.

Oriol Pla, al que el director define como “un actor estratosférico”, pone cara a Justo, un protagonista nada convencional. Poco más se puede contar de él sin soltar algún spoiler, pero, a grandes rasgos, se trata de un tipo con el que es difícil saber a qué atenerse. Que nadie se espere encontrarse un dechado de virtudes porque no va a suceder.

“Justo es alguien que al principio lo único que quiere es conseguir dinero para curar a su madre enferma. Si conocemos esa necesidad, podemos entender de dónde le nace la ambición. Es un personaje que te cae mal, pero muy en el fondo quieres que sus planes les salgan bien”, adelanta Pla. “Lo puedes llegar a querer, a compadecer y odiar al mismo tiempo”, añade.

La vida de Justo se cruza nada más poner un pie en la capital condal con Carme Román, una joven aspirante a actriz interpretada por otra gran joven actriz, Aura Garrido. Ella resalta la importancia de “mirar a los espejos del pasado, buscar paralelismos con la actualidad y analizar la historia para no repetirla”. También se topa con Mateo Moreno, miembro de la policía política franquista. Sorprendentemente, entablarán una extraña amistad. Le da vida Jesús Carroza, al que no le gusta encasillar a su personaje como uno de los malos: “Todos son supervivientes, y eso es algo que tienen en común unos con otros. En la serie, como en la vida, todo es cuestión de claroscuros”, sostiene.

Lo que viene, El día de mañana - El palomitrón

Visión poliédrica

Precisamente, ensamblar las luces y sombras de los personajes era uno de los empeños fundamentales tanto de Mariano Barroso como de Alejandro Hernández, responsable del guion. La narrativa huye de la estructura tradicional y consigue un interesante planteamiento sobre quién es, en realidad, Justo Gil. Un bon vivant, un caradura, un timador, un superviviente, o todo en uno. Juzgarlo solo le corresponde al espectador, tal y como incide Barroso: “La suma de todas las visiones de cada uno de los personajes sobre el protagonista es el punto de vista más fiel de lo que probablemente podía ser Justo”Así, cada una de las personas que alguna vez formaron parte de su vida narra quién es este astuto joven según su propia percepción.

Por su parte, Aura Garrido también hace hincapié en las barreras que rompe esa forma de relatar: “Estamos acostumbrados a una narrativa clásica más lineal, con una percepción más concreta. Pero la realidad no es así. Todos somos poliédricos y la única manera de conocer a alguien de verdad es tener en cuenta la percepción que han tenido de él muchas personas”, insiste.

El franquismo, telón de fondo

A través de las historias de Justo, Carme y compañía somos testigos de una época, aunque Barroso especifica que, en ningún momento, la serie ha pretendido ser una crítica como tal a la dictadura pese al evidente peso que tienen las circunstancias políticas en el desarrollo de la trama: “Nuestro oficio no es criticar: es mostrar las vivencias de los personajes, aunque el personaje sea un torturador. El franquismo es un telón de fondo representado a través de ellos”.

Por eso dice que el reto “ha sido el encontrar el retrato de una época a través de lo pequeño, de los dramas de los personajes, en lugar de querer aspirar a una historia épica y contar cómo venían los cien mil manifestantes por ahí y los treinta mil policías. No, hemos ido a las miserias y a los sueños de esta gente, de los personajes de Oriol, de Aura, de Jesús, y a través de ellos contar los de una sociedad que buscaba su identidad en esa época”.

El primer pase de El día de mañana tendrá lugar el viernes 22 a las 22:30 en Movistar+, y ese mismo día ya estará disponible su temporada completa de seis episodios para disfrutar bajo demanda.

María Robert

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