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Cartel Ana de Día - El Palomitrón

LOS ANTECEDENTES

Nos enfrentamos con bastante curiosidad a uno de los debuts más particulares de nuestro cine en 2018. Por un lado, una directora que viene del mundo de la publicidad y el videoarte, otra alumna de éxito de la generación ESCAC con créditos como actriz que puede presumir de haber trabajado con Almodóvar y de haberse paseado por bastantes festivales con sus cortometrajes de ficción.

Por otra parte, una sinopsis que nos presenta a una Ingrid García-Jonsson (nuevo icono cómico improvisado gracias a sus apariciones en La resistencia, de David Broncano) enfrentándose a su propio doppelgänger nos resulta más que suficiente motivo para pagar una entrada de cine.

LA PELÍCULA

¿Has soñado alguna vez con dejarlo todo y desaparecer? Andrea Jaurrieta parte de esta pulsión casi natural en cada uno de nosotros para construir una historia cargada de interrogantes y misterio. Para encontrar una justificación para la protagonista de la historia, recurre a la clásica figura literaria del doppelgänger (el doble del personaje, generalmente alguien malvado).

Si bien en el cine (Enemy, El truco final) y en televisión (Twin Peaks, Orphan Black) la presencia del doble genera tanta inquietud al personaje que buena parte de la trama se basa en la búsqueda de respuestas o al menos interactuar con él, en Ana de día el doppelgänger se queda a medio camino entre una excusa cómica y el clásico macguffin para presentarnos un relato en el que la multiplicidad del personaje poco importa.

Si la doble de Ana tiene buenas o malas intenciones no es relevante, pero sí sabemos que la suplanta en todas las facetas de su vida: hace vida de pareja con su novio, visita a sus padres y hermana y acude a su despacho como investigadora en la universidad. Como diría cualquier vendehúmos neoliberal, donde algunos ven amenazas, otros encuentran oportunidades. Y Ana aprovecha que su doble cumple con todas sus obligaciones para adentrarse en mundos oscuros e inexplorados para ella.

¿Cuál es la identidad real de Ana? ¿La que abandona tras ser suplantada por su doppelgänger o la que persigue encontrar buscando una nueva vida? ¿Qué puede llevar a una joven prometida, con la vida medianamente resuelta, a dejar su vida atrás? Como si fueran los propios personajes enfrentados, Jaurrieta contrapone conceptos como valentía y cobardía, luz y oscuridad o deseo y conveniencia para enfrentarnos a nuestras propias contradicciones.

Ingrid García-Jonsson - El Palomitrón

ELLAS Y ELLOS

Todo el peso de la película recae sobre una Ingrid García-Jonsson más que correcta pero sin llegar a ser brillante. Consigue crear una Ana/Nina hipnótica y magnética hasta cierto punto. Muy destacable también el trabajo de su antagonista, Mona Martínez, en el papel de la propietaria de una pensión.

LA SORPRESA

La labor de dirección, pero sobre todo de guion, de Andrea Jaurrieta. La cineasta tiene maneras de autora con sello propio y habrá que estar atentos a sus siguientes trabajos.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

La Jaurrieta directora y la Jaurrieta videoartista confluyen para construir una secuencia de music hall de extrarradio que podría funcionar como pieza independiente de la película.

El Palomitrón - Ingrid García JohnsonTE GUSTARÁ SI…

Metes en una coctelera Magical Girl, Enemy, algo de costumbrismo, un poco de videoarte, una pizca de pijerío y autoconsciencia de alumno de la ESCAC y un chorreón de cine de autor. Todo eso sin ningún carácter peyorativo.

LO MEJOR

  • Un guion que no toma al espectador por tonto y que plantea interrogantes que solo uno mismo puede responder. La historia no se te da mascada.
  • La banda sonora de Aurelio Edler-Copes.

LO PEOR

  • Se nota que Jaurrieta viene del mundo del videoarte y la publicidad, para bien y para mal. A pesar de su buen gusto para rodar, por momentos la forma se impone al fondo y se pierde cierta enjundia narrativa, algo comprensible en una directora novel.

 

Fon López

 

EL PALOMITRÓN, MEDIO OFICIAL DE #27CFM

Reseña Panorama
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He crecido viendo a Pamela Anderson correr a cámara lenta por la arena de California, a una Carmen Maura transexual pidiendo que le rieguen en mitad de la calle, a Raquel Meroño haciendo de adolescente con 30 años, a Divine comiendo excrementos y a las gemelas Olsen como icono de adorabilidad. Mezcla este combo de referencias culturales en una coctelera y te harás una idea de por qué estoy aquí. O todo lo contrario.

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