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Alfonso Cuarón Biennale -El Palomitrón

Con el foco del periodismo cinematográfico ya puesto en el Festival de Toronto, el día 8 de septiembre se celebró la entrega de premios de la Biennale 2018. A diferencia de otros grandes festivales, el reparto de premios en Venecia no levanta demasiado revuelo, y este año no ha sido una excepción. Las decisiones tomadas por los jurados de las distintas secciones fueron muy aplaudidas por la audiencia. A continuación vamos a repasar cómo se repartieron los galardones en la septuagesimoquinta edición de la Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica di Venezia sección por sección.

Venezia 75

Este jurado (con representación de cuatro continentes) estaba presidido por Guillermo del Toro, y junto a él estaban Sylvia ChangTrine DyrholmNicole GarciaPaolo GenoveseMalgorzata SzumowskaTaika WaititiChristoph Waltz Naomi Watts. Son gente de enorme talento que ha sido reconocida por festivales y por la industria, y las decisiones que han tomado lo reflejan. No hay salidas de tono ni extravagancias, pero en ningún caso han apostado por lo más convencional. La selección de filmes de esta edición era muy Hollywood friendly, y esto se acentuado más aún con el reparto de premios.

Baykali Ganambarr y Jennifer Kent Biennale - El Palomitrón

  • Premio Marcello Mastroianni al Mejor actor o a la Mejor actriz joven: Baykali Ganambarr.

Muy merecido. Pese a contar con una gran actriz a su lado, como es Aisling Franciosi (The fall), y ser dirigido con gran maestría por Jennifer Kent, su trabajo no era fácil. El actor debió asumir un triple rol: alivio cómico de la cinta, Sancho Panza de la protagonista y encarnación física de la violencia que ejercieron los británicos a la población nativa de Australia. Apuntaos este nombre, ya que en esta categoría fueron premiados en anteriores ocasiones Tye SheridanMila KunisJennifer LawrenceGael García Bernal.

  • Premio especial del jurado: The Nightingale.

No es un galardón que acostumbre a ir a manos de filmes muy populares y respetados por la crítica, sino que su función es destacar una obra que no tenía cabida en las otras categorías pero que el jurado sentía que no podía irse con las manos vacías (pese a recibir el premio para su joven actor). Seguro que, como sucedió en Cannes, habrá críticos que opinarán que el hecho de ser la única directora en competición le ha dado una ventaja, pero esto es absurdo. Es una gran película y, en nuestra opinión, podría perfectamente haber ganado el León de Oro. Esta victoria es curiosa, puesto que The Nightingale mantiene una conexión temática y plástica con las últimas dos ganadoras, que son Amor carnal y Sweet Country.

  • Mejor guion: The Ballad of Buster Scruggs.

Este es el único premio con el que discrepamos. Los hermanos Coen escriben diálogos muy ingeniosos y las distintas viñetas del Oeste que presentan en esta antología están narradas de forma soberbia. No obstante, a la película le falta más cohesión o un crescendo dramático para que no parezca que son un conjunto de cortometrajes con un trasfondo común pegados uno detrás del otro. Parece que el jurado se dejó llevar por el estatus que acarrea este apellido (al final, resulta que los que se lo toman menos en serio son los propios hermanos, que ni asistieron a la ceremonia). Teniendo en cuenta los otros guiones que competían, es aún una decisión más enervante. Si el jurado quería una deconstrucción de un wéstern, tenían a The Sisters Brothers (que encaja mejor aquí que en dirección); si se decantaba por historias estructuradas de forma no convencional, tenían a Vox Lux, y si apostaba por mitologías ricas y fascinantes, tenían a Suspiria. Otras ganadoras justas, a nuestros ojos, serían Peterloo, por la perseverancia de Mike Leigh por plasmar las interacciones humanas (en un filme de época) con el máximo realismo, y Werk ohne Autor y Nuestro tiempo por su ambición temática y humana.

  • Coppa Volpi para el Mejor actor: Willem Dafoe en At Eternity’s Gate.

Grandes actores se han enfrentado al difícil papel de Vincent van Gogh y han sobresalido en él. Por eso, que un actor con un físico tan particular como Dafoe interpretase a una figura con una imagen tan concreta podía parecer de forma superficial una mala decisión de casting. Nada más lejos de la verdad: Dafoe brilla en la piel del pintor acercándose a él desde un lugar honesto y empático, sin estridencias ni sobreactuaciones que no le hubieran funcionado tal y como rueda Julian Schnabel. Sin quitar méritos a su trabajo, y estando 100 % de acuerdo con el jurado, no hubiéramos protestado si el ganador hubiera sido John C. Reilly.

  • Coppa Volpi para la Mejor actriz: Olivia Colman en The Favourite.

Premio indiscutible. Su retrato de la reina Anne es inteligente en como mide la crueldad y en el despotismo que muestra y los compensa con dosis de vulnerabilidad para no perder la conexión con la audiencia. Sin embargo, en un mundo ideal el galardón habría sido repartido entre Colman y sus compañeras de reparto Rachel Weisz y Emma Stone, ya que la cinta vive en sus interacciones, y si una no hubiera estado a la altura, la película se habría hundido. La debutante Yalitza Aparicio, protagonista de Roma, también hubiera sido una muy digna ganadora.

  • León de Plata a la Mejor dirección: Jacques Audiard por The Sisters Brothers.

La realización del director de Un profeta es impecable. El tono no es el obvio en este tipo de proyectos, pero tampoco es inaccesible, y la dirección de actores, con un cuarteto tan conocido por el gran público, es una maravilla si tenemos en cuenta que es su debut en inglés. Otros nombres que podrían haber triunfado en esta categoría son Luca Guadagnino (por la habilidad para crear atmósferas fílmicas), Jennifer Kent (por la ferocidad que imprime al relato), Carlos Reygadas (por su épica minimalista y naturalista), László Nemes (por su minuciosidad) y Julian Schnabel (por su energía creativa).

  • León de Plata – Gran premio del jurado: The Favourite.

Normalmente lo gana una película que ha entusiasmado a cierta parte del jurado, pero que su carácter divisivo y la falta de consenso en torno a ella le impiden llevarse el primer puesto. En esta ocasión, y gustándonos mucho el filme, esta segunda plaza es el lugar que se merece, ya que había una cinta mejor.

  • León de Oro a la Mejor película: Roma.

Aquí no hay discusión posible. Es la obra más madura de todas (y esto es un gran honor compitiendo contra Mike Leigh) y de mayor sensibilidad. Está rodada como una épica y, a la vez, es muy específica en los sentimientos que quiere abocar.

Otras películas que no encajaban en ninguna categoría, pero que son dignas de mención son: The Mountain (por su tono incómodo y las reflexiones que suscita), Vox Lux (por la emblemática interpretación de Natalie Portman y por sus vibrantes 20 últimos minutos) y Frères ennemis y Acusada (por su efectividad como thrillers).

Antes de pasar a la siguiente sección, nos gustaría comentar que, después de ver el alto nivel en este aspecto, una categoría que premiara a la mejor fotografía sería una gran adición al palmarés. Se lo hubiéramos dado a Roma, porque ¿quién iba a creer que Cuarón podía superar sus colaboraciones con Emmanuel Lubezki?

Pema Tseden Biennale - El Palomitrón

Orizzonti

Esta es una de las secciones de las que vimos muchos menos títulos, por lo que no será difícil determinar la equitatividad con la que se han repartido los galardones. Así quedó el palmarés:

  • Mejor película: Kraben Rahu (Manta ray), de Phuttiphong Aroonpheng.

Recibió muy buenas críticas, por lo que no creemos que haya sido una decisión polémica.

  • Mejor director: Emir Baigazin por Ozen.

El trabajo de puesta en escena en Ozen es espectacular. La película no tiene prácticamente diseño de producción y los parajes naturales donde transcurre la acción son yermos, lo que supone un doble grado de dificultad añadida. El manejo del vacío en el plano para transmitir la alienación de los personajes es admirable. Tampoco hubiera estado mal celebrar la gestión de la tensión que hace Sarah Marx en L’Enkas.

  • Premio especial del jurado: Anons, de Mahmut Fazıl Coşkun.
  • Mejor actriz: Natalya Kudryashova.

No pudimos ver la actuación ganadora, pero en esta categoría nos habría gustado una mención a Hannah Murray por interpretar a una de las víctimas de Charles Manson en Charlie Says.

  • Mejor actor: Kais Nashif.

Tel Aviv on Fire es una gran comedia ácida que encuentra humor en lugares muy oscuros. Si no se la pudo premiar en guion dada la calidad de Jinpa, este galardón tiene mucho sentido, pues Kais Nashif es el alma de la película y sin su talento cómico no funcionaría. Otra elección acertada aquí habría sido el trío protagonista de la emotiva La noche de 12 años, formado por Antonio de la Torre, Chino Darín Alfonso Tort.

  • Mejor guion: Pema Tseden por Jinpa.
  • Mejor cortometraje: Kado, de Aditya Ahmad.
  • Nominación para los premios europeos de cine 2018 de Venecia a un cortometraje: Gli anni, de Sara Fgaier.

Soudade Kaadan Biennale - El Palomitrón

Premio para el mejor debut

Yom Adaatou Zouli (The day I lost my shadow), de Soudade Kaadan.

Este filme que transcurre en medio del clima bélico de la Siria actual es tan contundente como austero. La historia es lineal, pero por el camino se toma algunas licencias poéticas que enriquecen el relato.

Clásicos de Venecia

  • Mejor documental: The Great Buster: A Celebration, de Peter Bogdanovich.

Hecho con gran amor y aprecio hacia el maestro de la comedia Buster Keaton, este documental desvela detalles biográficos poco conocidos de la etapa posterior a sus grandes éxitos. El tema de fondo es que nadie, por mucho talento que posea, es imprescindible en Hollywood, y que llegado el momento la industria te dará la espalda.

  • Mejor restauración: La notte di San Lorenzo, de Paolo y Vittorio Taviani.

Este premio tiene mucho mérito, considerando que en la misma categoría se encontraban las restauraciones de Con faldas y a lo loco, Muerte en VeneciaEl año pasado en Marienbad, La calle de la vergüenzaEl portero de noche y Están vivos. De aquí solamente vimos La ascensión, el clásico soviético de Larisa Shepitko, del cual su final, aún a día de hoy, es de los mejores de la historia del cine.

Realidad Virtual

De esta sección no vimos nada, ya que se necesitaba un pase especial para acceder a las proyecciones. Aquí tenéis las películas que el jurado presidido por Susanne Bier dictaminó como ganadoras.

  • Historia inmersiva: Spheres, de Eliza McNitt.
  • Contenido interactivo: Buddy VR, de Chuck Chae.
  • Mejor historia: L’île des morts, de Benjamin Nuel.

Para cerrar el artículo y nuestra experiencia veneciana, algunas reflexiones. Primero de todo, si la selección de filmes en las categorías principales fuera más diversa, contrariamente a lo que piensa el director del festival, la calidad media subiría aún más. Segundo, nuestro debut en la Biennale ha sido muy satisfactorio, pues hemos podido ver prácticamente todo lo que queríamos de la sección oficial. De las 35 películas que hemos visionado, prácticamente todas ofrecían algo que nos atrajera, y no ha habido ninguna que nos generara tanto rechazo como para abandonar la sala a media proyección. Tercero y último, un bravo mayúsculo a las instalaciones y a la organización. Es un verdadero placer asistir a un evento tan multitudinario y que esté tan bien planificado. Y con todo esto dicho: Arrivederci, Venezia.

Pau Jané

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