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Reseña de The Promised Neverland #6 destacada - El Palomitrón
ANIME / MANGA REDACTORES RESEÑAS

BIBLIOTECA: THE PROMISED NEVERLAND #6

Ganarse el beneplácito del público nipón y mantener el éxito en el tiempo en una revista de la envergadura de la Weekly Shōnen Jump es, actualmente, una labor digna de admiración y elogio. Muchas son las obras que lo intentan y pocas las que lo consiguen. Para formar parte de este selecto grupo no basta sólo con gustar, es necesario seducir a un público de masas. Y, esto lleva consigo una dificultad mayúscula.

La obra que nos atañe comenzó su publicación en la mencionada revista en agosto de 2016. La conjunción del guion de Kaiu Shirai y el arte de Posuka Demizu tuvo un debut soñado gracias a un primer episodio que causó furor entre el público y que, a día de hoy, sus trece volúmenes alcanzan los más de 8 millones de copias impresas. Nominada en varias ocasiones a los premios Manga Taishō y ganadora de la última edición de los Shogakukan Manga Award dentro de la categoría shōnen, Norma Editorial no ha dejado escapar la oportunidad de licenciar y publicar esta prometedora obra en territorio nacional. Una obra que, además, recientemente ha iniciado su esperada adaptación animada. Una adaptación que posiblemente la lleve incluso a los primeros puestos actuales del mercado llegando a igualar al maestro Oda o Hajime Isayama.

¡No te pierdas nuestra reseña del quinto tomo de The Promised Neverland!

Una vez superada esta toma de contacto, comenzamos la reseña de The Promised Neverland #6. Una reseña no exenta de algunos destripes argumentales o spoilers, ya que suponemos que quien proceda a realizar dicha lectura debe estar al corriente de lo acontecido en el desarrollo de la obra.

Reseña de The Promised Neverland #6 cartel reseña - El Palomitrón

Hace casi un año conocíamos por primera vez una de las obras que no solo ha obtenido el beneplácito del público y la crítica extranjera, sino que también ha conseguido, por méritos propios, apropiarse de estos títulos en nuestro país. Una obra que, gracias a la conjunción Shirai/Posuka se podría tachar como perfecta gracias a la trama que presenta y cómo se ejecuta ésta tomo tras tomo. Ya lo hemos mencionado en reseñas anteriores pero, de nuevo, podemos emplear estas palabras para definir este nuevo volumen donde dejamos atrás sentimientos como la opresión, el miedo y la angustia; y donde, por fin, se empiezan a vislumbrar los primeros síntomas de libertad. Una que se ha ansiado a lo largo de más de 30 capítulos.

Tras los eventos narrados en el quinto volumen de The Promised Neverland, los huérfanos del Grace Field House tienen ante ellos la posibilidad real de dejar atrás su pasado y comenzar, de una vez por todas, su vida. Un nuevo comienzo que deja atrás un pasado nada esperanzador en el que, a través de un sistema todavía por revelar, pasaban a ser el ganado para unos demonios que habitan en el exterior de su orfanato. Unos seres que, a priori, parecen controlar las vidas humanas de aquellos que residen en las granjas y tienen la potestad de actuar frente a sus convicciones. Un futuro que no asolaba más de 12 años cambia por completo gracias al plan ejecutado por el trío protagonista; tanto ellos como la mayoría de los huérfanos del Grace Field House —dejando a los menores de cuatro años—, consiguen huir de éste dejando atrás una llamarada vivaz en su interior y a una Isabella afligida y derrotada. Un éxodo definido, ante todo, por la planificación, la estrategia y el intelecto más perspicaz. Elementos que, desde el minuto uno, caracterizaban la obra y siguen estando presentes para recordarnos su tono y puesta en escena.

Reseña de The Promised Neverland #6 Ray - El Palomitrón

Una vez consiguen dejar de lado el Grace Field House, los niños no dejan de encontrarse un problema tras otro. Dejando de lado los obstáculos ante los que se enfrentan en el quinto volumen, llegan a la peor tesitura de todas: la separación de bandos. Una separación que deja a Ray solo por completo para intentar salvar así las vidas de sus hermanos. Los demonios no han tardado en saber dónde se encuentran por lo que era cuestión de tiempo que fueran a por ellos. Ray logra trazar un plan que sirve como distracción frente a éstos, pero la debilidad se hace presente tanto en él como en Emma y la obra se tiñe, de nuevo, por un azabache que apenas deja atisbar la luz. Parece que todo ha llegado a su fin; Emma no puede seguir adelante con sus hermanos y Ray, por otro lado, está acorralado por un grupo de demonios que amenazan con su propia vida. ¿Cómo lograrán salir de esta situación? Reseña de The Promised Neverland #6 Ray, Emma y Muyika - El PalomitrónDicen que, incluso en la oscuridad más tenebrosa de todas, siempre se exala una pizca de luz. Una señal de vida. Y en estos momentos esa señal aparece a través de dos nuevos personajes; dos seres que ayudan a Emma y Ray liberándolos de las garras de los demonios y, por ende, dándoles otra oportunidad ante la vida.

Ambas apariciones son sospechosas cuanto menos. No solo se ocultan tras una capucha que no deja ver claramente su rostro, sino que además todo apunta a que saben guiarse por ese bosque; un lugar en el que, aparentemente, tan sólo viven los demonios. ¿Quiénes son esas personas? ¿Son realmente personas? La obra no tarda en desvelarnos este secreto, uno que hasta el momento no podríamos imaginar pero por descontado la sorpresa en The Promised Neverland es un factor que no debemos olvidar. Es cierto que no es fácil encajar el nuevo plano de la obra pero cualquier aspecto es posible en la obra, ¿por qué no presentarnos a dos demonios, aparentemente, buenos? Sí, habéis leído bien. Hablamos de demonios “buenos”. Emma, Ray y compañía han podido huir de los demonios que ansiaban sus cabezas gracias a otros demonios. Unos llamados Son-Yu y Muyika y que, a pesar de su grotesca presencia, ofrecen cobijo y ayuda a los niños.

Todo parece lo que no es, pero en el mundo de los demonios también hay hueco para el bien. Es cierto que, en un primer momento, Emma y Ray sospechan de ellos y de sus intenciones; pero gracias a una serie de declaraciones y tras ver cómo han tratado a todos sus hermanos, poco tiempo tardan en aceptarlos y darles una oportunidad. Resulta un tanto extraño, pero tanto Son-Yu como Muyika son demonios que huyen de las tradiciones; de lo convencional. Debido a su forma de ser y de entender el mundo, ambos decidieron hace mucho tiempo no comer personas. Algo que, aparentemente, les aleja de los seres que tratan a los niños como pura mercancía y alimento. Los seres que habitan el exterior del bosque y no dejan de buscar ese bien tan preciado que acaban de perder.

Reseña de The Promised Neverland #6 Son-Yu y Muyika - El Palomitrón

Gracias a Son-Yu y Muyika, los niños del Grace Field House tienen un lugar donde descansar y trazar un nuevo plan. Uno centrado en ir a las coordenadas donde, supuestamente, les espera William Minerva. O, al menos, la siguiente pista para llegar hasta él. Los demonios deciden ayudarlos; no sólo les guiarán hasta las coordenadas, sino que a lo largo del camino les enseñarán cómo defenderse y sobrevivir en este mundo copado de maldad y seres malditos. En tan sólo unos días los niños progresan de manera exponencial, mejorando así sus habilidades frente a la caza y la supervivencia. En un primer momento llega a ser complicado encajar la facilidad de éstos frente a una situación tan peliaguda, pero a su vez la obra demuestra cómo los niños son capaces de adaptarse a las circunstancias; unas que dejan entrever su libertad y su lucha por dejar de lado un sistema condenado a la muerte. De nuevo, todos ellos nos sorprenden con sus habilidades pero será a través de Emma cómo The Promised Neverland nos repite, en voz alta y en mayúsculas, que todos ellos harán lo que sea por lograr esa ansiada libertad.

Poco a poco, a través de los túneles subterráneos del bosque, van llegando a su destino. Un camino que les está fortaleciendo a todos y que, además, les está mostrando la realidad del mundo en el que se encuentran. Una realidad que, gracias a Son-Yu y Muyika, no tardarán en conocer. Aprovechando una de las veladas, la pareja de demonios aprovechan para contarles la auténtica verdad del mundo; una que escapa de las mentes de Ray y Emma, una que logra romper ese muro que parecía invisible en un primer momento. Es cierto que este relato define al propio volumen, uno caracterizado por el descubrimiento y la verdad, pero también postula a la obra frente a multitud de historias. En cierto modo el mundo que define a The Promised Neverland se asemeja un poco al construido por Hajime Isayama en Shingeki no Kyojin, pero a su vez logra distanciarse del mismo para instaurar nuevos paradigmas y nuevas reglas sobre el tablero. Prefiero dejar este punto para descubrimiento personal ya que merece ser leído e interiorizado por cada lector, pero personalmente creo que estamos frente a uno de los puntos que nos marcan un nuevo horizonte en la obra y, a través del cual, los niños deberán decidir cómo actuar. Por el momento no sabemos si lograrán romper, o no, el tratado impuesto entre humanos y demonios; pero lo que está claro es que una nueva guerra está a punto de comenzar.

Reseña de The Promised Neverland #6 realidad - El Palomitrón

Nadie es totalmente inocente, y por descontado Son-Yu y Muyika tampoco lo son. Ha llegado el momento de las despedidas, el momento de emprender un nuevo camino en solitario. Un camino que deja atrás dos personajes llenos de sospechas y que, por el momento, no sabemos si volverán a estar con nosotros. Dos demonios que han establecido un nuevo punto de inflexión y que cada uno se ha postulado frente su propio ser; Son-Yu busca romper aquello que se erigió años atrás, mientras que Muyika ansía que los niños logren su objetivo y, de una vez por todas, exista una libertad paralela a todas las razas existentes. Es cierto que entre todos ellos se ha creado un pequeño lazo de confianza, aunque, como dicta la obra en todo momento, esa confianza apenas vale nada en un mundo donde la principal moneda de cambio es la propia vida. Veremos qué les depara a Son-Yu y Muyika, pero por ahora debemos quedarnos con su ayuda prestada y la verdad contada.

Ray, Emma y compañía vuelven a estar solos de nuevo. Ha llegado el momento de enfrentarse a la auténtica realidad; una que aparenta estar vacía y sin sentido. Tras vagar horas y horas sin rumbo casi sumidos en la desesperación, Ray consigue dar con la pista final que les llevará al lugar establecido como meta: B06-32. Parecía un sueño, pero en esa llanura desierta estaba la puerta que les llevaría al siguiente paso. Una puerta en el propio suelo que, una vez superada, les mostraría un lugar totalmente nuevo para todos ellos. Un pequeño refugio. ¿Dónde están exactamente? ¿Les espera en alguna de esas habitaciones William Minerva? Poco a poco todos ellos se introducen en esta especie de cobijo y son pocos los pasos los que necesitan para llegar a una extraña habitación repleta de pantallas. Una habitación en la que se encuentra una persona, aparentemente, de carne y hueso. ¿Quién es? ¿Será William Minerva? De nuevo, y como ocurre en cada tomo, el cliffhanger vuelve a ser el verdadero protagonista; uno que en esta ocasión Shirai y Posuka se encargan de ponerle cara pero no nombre. ¿Ante qué nueva realidad nos encontramos?

Reseña de The Promised Neverland #6 personaje sospechoso - El Palomitrón

A nivel artístico, The Promised Neverland #6, al igual que hacían los primeros tomos de la obra, ofrece un depurado estilo visual de enorme calidad. Posuka Demizu emplea un trazado fino y único para dar forma a todos los elementos de la obra, así como una clara definición en los contornos de sus personajes. Unos personajes que cuentan con un diseño tan característico como poco usual. Estos hacen acopio de unos rasgos muy singulares y un nivel de detallismo sorprendente, donde los registros expresivos —de gran importancia en este tipo de obras— son excelsos. La ilustradora logra una muy buena composición de páginas, y se encarga de poblar las viñetas con una gran variedad y cantidad de elementos que hacen de la lectura una labor más dinámica y vivaz.

La dualidad y los contrastes de los que hace gala The Promised Neverland se ven enormemente potenciados gracias a su arte. El claro predominio del blanco en los primeros compases de la obra denota cierto aire de pureza e inocencia, un claro contraste respecto aquellas partes donde la tensión puede cortarse con el filo de un cuchillo o donde los antagonistas tienen presencia; aquí las tonalidades oscuras y los sombreados bañan las escenas con la esencia de lo lúgubre y lo tétrico. En definitiva, un estilo totalmente único que escapa de convencionalismos y que consigue radiar una atmósfera complemente distintiva que aúna aspectos tales como misterio e inocencia a partes iguales. Una dupla de cualidades que nos acompañará hasta el momento y que por ahora parece no querer soltarnos.

Reseña de The Promised Neverland #6 cartel edición - El Palomitrón

Reseña de The Promised Neverland #6 portada - El Palomitrón

Hace algo más de un año Norma Editorial anunció la licencia de la obra durante el XXIII Salón del Manga de Barcelona. La llegada de una de las obras más prometedoras y con mejor crítica a día de hoy por fin se hacía realidad. The Promised Neverland #6 está compuesto por un total de 196 páginas, con ilustraciones en blanco y negro. Sigue el clásico formato tankoubon con una edición rústica con sobrecubierta y una dimensión de 11,5 x 17,5 cm. La calidad de los materiales que conforman este tomo es indiscutible, en la línea de este tipo de obras de la editorial. La portada logra un gran impacto visual tanto por su diseño como por su composición. El diseño de la cubierta respeta al máximo al original japonés, respetando la ubicación horizontal del título y optando por no traducirlo a nuestro idioma. En la misma podemos observar una paleta de colores malvas y rojizos que dotan de personalidad al volumen, uno cargado de historia y destripes argumentales. En esta ocasión Emma deja de copar el papel protagonista y en su lugar encontramos a Ray, uno de los huérfanos más populares cuya postura en la portada denota enojo y furor. Así mismo, en el plano trasero de la ilustración están situados otros huérfanos dejando, más o menos, entrever el telón de fondo del volumen. Uno que escapa de los muros del Grace Field House y nos muestra un nuevo escenario en la obra. En la contraportada encontramos una ilustración con una fuerte carga de misterio y soledad, que ejerce de antítesis respecto a la portada y la primera impresión. Sin ánimo de desvelar más de lo necesario, aconsejamos quitar la sobrecubierta y observar con sumo cuidado la sorpresa que aguarda. Pequeños detalles que potencian —más si cabe— el misterio que aguarda las palabras de Kaiu Shirai y el arte de Posuka Demizu.

The Promised Neverland #6 salió a la venta el pasado 22 de marzo de 2019 a un precio de 8,00 €. Un precio que establece de nuevo la normalidad frente a la promoción inicial de la obra, estrategia que la editorial también ha empleado en otras como Yona, princesa del amanecer y Guardianes de la noche, entre otras. Este quinto volumen cuenta con un total de nueve capítulos que narran la totalidad de los hechos acontecidos en este tomo. Al igual que ocurría en los cinco primeros volúmenes, volvemos a echar en falta alguna que otra página a color, páginas que en la obra original japonesa se encuentran coloreadas y que aportan un toque todavía más distintivo a la obra. Por último, tanto el entintado, como el sangrado y las viñetas gozan de una perfecta armonía en el tomo y además está perfectamente traducido a nuestro idioma, cortesía de Carlos Mingo e Irene Telleria.

Marisol Navarro

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Publicista aficionada de las películas, las series y el manganime. No tengo un género preferido, pero todo lo gore me apasiona. Me encanta viajar, y si algún día consigo ir a Japón sin duda para el trayecto tendré preparada toda la obra de Sui Ishida.