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LOS ANTECEDENTES

Cabin Fever, Hostel, Hostel 2, El infierno verde, Toc Toc, y El justiciero. Las seis películas que ha dirigido Eli Roth hasta ahora. Todas son de terror o acción, y todas contienen litros y litros de sangre. Por ello es francamente sorprendente que su más reciente película, La casa del reloj en la pared, sea una película familiar.

Cualquier padre o madre cabal ni siquiera se plantearía llevar a sus hijos a una película de Roth conociendo su historial, pero tal vez les anime saber que su nueva historia se basa en una novela de John Bellairs, conocido autor juvenil. Y el último dato: la compañía de Spielberg en la producción. Un sello, el de Amblin, que suele ser sinónimo de calidad. Así que para todos los padres indecisos ante la cartelera, tenemos una buena noticia: esta película del director de Hostel va a gustar a tus hijos.

LA PELÍCULA

Si por algo brillaron los años 80 fue por vivir la edad dorada del cine juvenil. Desde Los Goonies hasta Regreso al futuro, las mejores producciones para adolescentes surgieron de esa maravillosa época que tanta nostalgia arroja últimamente. Y La casa del reloj en la pared podría haber sido un éxito mayúsculo de haberse estrenado entre las joyas de Spielberg y sus amigos, ya que tiene la misma esencia, la misma forma de transportar la fantasía al mundo real.

Estamos ante una película construida como hace 30 años, con una casa encantada y un pequeño joven curioso y avispado que no tarda en explorar su nuevo hogar más de lo que debería. Todos los personajes son extraños y se despliegan a su alrededor llenando la película del adjetivo que más se escucha: raro. Pero raro bien.

Estamos ante una película familiar que apuesta por ser distinta, por llenar de detalles divertidos cada habitación de la casa y por asustar a los niños en varias ocasiones. Roth dirige con soltura, divirtiéndose yendo de un lado a otro y creando problemas a los magos que protagonizan la historia. Así consigue que la falta de originalidad en la historia se compense con el buen gusto de su dirección y el imaginario visual que desprende.

Aunque el guion tiene ciertos elementos extraños (fuerza un romance entre niños, por ejemplo), la trama se despliega con mucha soltura hasta estallar en una extraña locura, con un villano de altura y ciertos momentos realmente espectaculares.

ELLOS Y ELLAS

Jack Black (Jumanji) consigue, como de costumbre, llegar a las risas con facilidad. Él y una maravillosa Cate Blanchett (Ocean’s 8) son quienes logran mantener la historia en pie en todo momento, y sobre todo compensar las partes protagonizadas por el joven Owen Vaccaro, a quien el peso de la película le cae demasiado grande. Y tenemos que hacer una mención especial a Kyle MacLachlan (Twin Peaks), que por alguna razón que no entendemos está en esta película, y la verdad es que es un gustazo verle.

LA SORPRESA

Eli Roth dirigiendo una película de niños. Y que sea su mejor película. Nosotros aún no nos creemos que no haya ni una gotita de sangre.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

Cuando Black y Blanchett se ven obligados a utilizar todos sus poderes mágicos. Una gozada verles.

TE GUSTARÁ SI…

Echas de menos las aventuras juveniles de los 80, con personajes extraños y divertidos.

LO MEJOR

  • Jack y Cate. Los mejores magos que podíamos pedir.
  • La dirección de Roth y su imaginario visual.
  • Es realmente extraña (en el buen sentido).

LO PEOR

  • Resulta demasiado predecible.
  • El guion fuerza algunas cosas.

Ignasi Muñoz

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