El Palomitrón

Espacio de Cine, Series y Libros

REDACTORES SERIES

FLEABAG: EL HUMOR QUE EN REALIDAD ES DOLOR

Fleabag es una comedia de BBC Three protagonizada y escrita por Phoebe Waller-Bridge (Broadchurch). Desde su primera temporada ha sido nominada y galardonada, ganando un Bafta en 2017 como Mejor Actriz de Comedia. Esta descripción es simplista e incompleta, por no mencionar la necesidad de explicar la etiqueta de comedia. Pero Fleabag no se explica, sino que debería degustarse tantas veces como queramos o necesitemos.

Fleabag es una treintañera que regenta un café que nadie frecuenta, con una familia para la cual no existen adjetivos y que pretende superar una perdida reciente. La ironía, el humor, el descaro y las situaciones embarazosas son los pilares a través de los cuales podemos bosquejar a este personaje, junto con el increíble diálogo que establece con el espectador al romper la cuarta pared.

“Yo sólo quiero llorar todo el tiempo”

Fleabag intenta mantener a raya el dolor y la culpa a través de sus relaciones sentimentales y familiares. En el plano sentimental encontramos a Harry (Hugh Skinner), un novio con el que tiene una relación intermitente, además de diversas relaciones sexuales con hombres cuanto menos pintorescos. Aunque los verdaderos dolores de cabeza se los da su familia con la que puede pasar de todo cada vez que se junta. Su hermana (Sian Clifford) es una estricta mujer de negocios casada con un alcohólico insoportable (Brett Gelman), su padre (Bill Paterson) es un hombre insulso que no sabe comunicarse con sus propias hijas, odiadas por su madrastra (Olivia Colman), aunque entre ellos se tratan con esa diplomacia hipócrita tan ironizada en la series británicas. Reflejo de esta tensa relación familiar es la cena del episodio 2×01, toda una obra de arte donde hay un cura, una futura boda, alcohol y sangre. No tiene desperdicio.

Su segunda temporada ha sido aplaudida por la crítica y los espectadores, añadiendo a la caótica vida de la protagonista la figura del ‘Hot Priest’ (así lo han acuñado en redes), el nuevo párroco interpretado por Andrew Scott (Sherlock). Si temas como el duelo, el feminismo, el acoso sexual en el trabajo se traban en la primera temporada, la segunda se adentra en materia de la fe y el amor.

¿Por qué nos gusta tanto Fleabag?

Mujeres poniéndole voz a mujeres (algo que explica muy bien el libro Dueñas del show), podría ser la única y espléndida razón que nos permite explicar el éxito de Fleabag, pero también es su formato en episodios de 25 minutos que nos permite ir al grano de las cuestiones sin demasiados arcos argumentales. Por supuesto, no podemos olvidarnos del increíble talento de todas sus actrices y actores que nos deleitan aquí con unas interpretaciones que configuran un todo común: la propia Fleabag; ella es ella, sus circunstancias, sus responsabilidades, sus defectos y esa familia partícipe de todo lo que hace y dice.

Phoebe Waller-Bridge es la protagonista y guionista de esta serie, pero también ha co-dirigido y co-escrito Killing Eve y es la encargada del guion de la próxima película de Bond; además ha sido nominada a los Emmy 2019, al igual que la propia serie y dos de sus compañeras, Sian Clifford (Vanity Fair) y Olivia Colman (La favorita). Fleabag puede verse en Amazon Prime Video, pero avisamos que el impacto emocional puede ser tal que en cuanto acabe, querréis volverla a empezar.

Lorena Rodríguez

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Una tarde, con siete añitos, entré en el salón cuando mi madre veía El Padrino. La escena en cuestión era la del caballo y mi madre me gritó que no mirase, pero miré. Desde aquel entonces no pude dejar de mirar, de observar y soñar. Lo más cerquita que pude quedarme del cine fue haciéndome historiadora del arte. El cine es mi Tardis, un Delorean que me hace la vida real más fácil. Mi primera serie fue Urgencias, siempre fiel, a pesar de lo mal que la trató la tele. No sé decirle que no a una serie.