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LA FAVORITA - El Palomitrón

LOS ANTECEDENTES

Yorgos Lanthimos debutó en la dirección de largometrajes en 2001, pero no fue hasta 2009, con el estreno en Cannes de Canino, cuando su nombre empezó a formar parte de la conversación cinéfila internacional. Desde entonces dirigió tres películas más (Alps, LangostaEl sacrificio de un ciervo sagrado) también escritas por él y Efthymis Filippou. No obstante, en el siguiente proyecto suyo, La favorita, que se originó hace nueve años, ha abandonado la pluma, interesado por la complejidad de los tres personajes femeninos protagonistas del guion de Deborah Davis y Tony McNamara. La marca de su huella en el libreto no es el único reto al que se enfrentaba el realizador griego. La historia transcurre en la corte inglesa a inicios del siglo XVIII y está inspirada en hechos reales. Sería razonable cuestionarse si con tantos “primeros” en su filmografía su autoría en La favorita queda diluida. Nada más lejos de la realidad. La película posee todo el imaginario de Lanthimos, solo que trasladado a otro periodo temporal y presentado con un ritmo más crispado y un tono más cálido y amable con la audiencia.

LA PELÍCULA

Al acercarse al proyecto, el director tenía claro que no quería hacer una crónica histórica, sino un drama (con toques de humor sórdido) de personajes donde los hechos verídicos que ocurrieron a su alrededor sirvieran tan solo como marco emocional. El contexto histórico es siempre mostrado a partir de la mirada de las protagonistas y con la única función de enriquecer su viaje psicológico. Por esa razón, el diseño de producción de Fiona Crombie huye de lo cargante para centrar el foco en ellas tres. Lo mismo que ocurre con el vestuario de la tres veces ganadora del Oscar Sandy Powell, quien reserva los modelos más extravagantes para los personajes masculinos que orbitan alrededor de la reina con el afán de usurparle poder.

Poder: el núcleo de la película. ¿Cómo conseguirlo? ¿Qué hacer con él? ¿Cómo mantenerlo? ¿Cómo deshacerse de él? Todas estas preguntas son contestadas a lo largo de la historia, que no es más (ni menos) que una sucesión de ardides despiadados y juegos maquiavélicos para llegar a la cima. Sin embargo, el tema de la película va más allá de la trillada lucha eterna humana para hacerse con el control. En La favorita también hay reflexiones muy sugestivas, como el hecho de que un estado de ánimo de un grupo muy reducido de personas al tomar una decisión repercuta en la vida de millones.

Inherente al poder tenemos la soledad (lo tienes todo, pero no tienes a nadie). Esta es una idea plasmada en cada plano del filme. Con el uso de lentes amplias, inusual para cine histórico, los espacios quedan distorsionados de tal manera que las protagonistas tienen mucho espacio de campo a su alrededor, como se puede apreciar en los fotogramas que acompañan este artículo. Gente solitaria en espacios inmensos.

LA FAVORITA póster- El Palomitrón

ELLOS Y ELLAS

ELLAS. Un triunvirato de actrices soberbias.

Olivia Colman ha conseguido con menos de veinte años en la industria convertirse en una actriz de carácter. Su rara capacidad para posicionarse en la fina línea que separa comedia y drama le permite hacer suyo este complicado rol que requiere elementos de su interpretación en Fleabag y en Broadchurch. La reina Ana de Gran Bretaña poseía, en palabras de la actriz, mucho poder, mucho tiempo libre, mucha inseguridad y poca autoestima. Representar el carisma de la figura histórica (aunque la cinta juegue a dinamitarlo hasta cierto punto) y al mismo tiempo mostrar la fragilidad (tanto física como psíquica) de esta persona es un reto que Colman supera con creces.

Emma Stone es la única actriz no inglesa del reparto, por lo que tuvo que modificar su acento en solitario. Esto crea una distancia entre ellas y el resto del reparto apropiada para el filme. Otro desafío al que se enfrenta es que durante el primer tramo de la película su actuación consiste solamente en observar y reaccionar a lo que sucede en su entorno prácticamente sin usar diálogos. Hay rumores de que la actriz ha abandonado la producción de Mujercitas, de Greta Gerwig, para hacer promoción de La favorita, anticipando premios importantes para su magnífica interpretación.

Rachel Weisz, la tercera pieza del perverso juego de poder. Es el papel más desagradecido de los tres, ya que su presencia va menguando, pero su presencia es esencial para entender la psicología de la reina. La química entre Weisz y Colman es una de las principales cualidades de La favorita.

Antes de proseguir a la siguiente sección, queremos mencionar brevemente el estupendo trabajo de Nicholas Hoult por cómo contrarresta la energía de las tres mujeres.

LA SORPRESA

Los filmes de Lanthimos no se singularizan por ser tener bandas sonoras originales demasiado memorables. En esta ocasión, el trabajo musical se caracteriza más por lo que no hace que por lo que sí. Durante varios tramos de la cinta solamente escuchamos los pellizcos de una cuerda de violín. Puede sonar repetitivo y cargante, pero el efecto que genera es de opresión e inminencia.

LA FAVORITA - El Palomitrón

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

La escena reiterativa en la que dos de las protagonistas realizan prácticas de tiro por su carácter simbólico dentro del significado global de la obra. Están filmadas, montadas e interpretadas con un ritmo que ejemplifica la tensión creciente entre ambas personas.

TE GUSTARÁ SI…

Disfrutas los dramas de época y sabes apreciar sus tópicos cuando estos son subvertidos desde la admiración. En realidad te gustará seas quien seas, siempre y cuando no te eche para atrás la ironía grotesca.

LO MEJOR

  • Una tríada de actrices insuperables: Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone.
  • El ojo de Yorgos Lanthimos.
  • La mordacidad del guion.
  • Un ritmo y un tono muy bien conseguidos.

LO PEOR

  • Puede que al alejarte el visionado inicial se diluya. Aún no lo podemos confirmar, ya que verla una sola vez en medio del clima frenético de un festival no es la mejor de las circunstancias.

Pau Jané

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