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OBRA SIN AUTOR - El Palomitrón

LOS ANTECEDENTES

Florian Henckel von Donnersmarck. Puede que este nombre no te diga nada, pero has visto como mínimo una de sus tres películas. Él es el responsable de la película alemana más popular de todos los tiempos: La vida de los otros. Por ella recibió innumerables premios en todo el mundo. Su estado de gracia duro tan solo cuatro años. Con el estreno de The Tourist perdió buena parte de su prestigio entre la crítica especializada que acogió con menosprecio la segunda película del director. En nuestra opinión, esta película es muy estimable (con ese aroma a cine clásico de espías) y muy coherente con el universo del director. Las tres obras hablan de identidades fragmentadas, de personajes con máscaras metafóricas y de la búsqueda de la verdad. Siempre en ese tono sofisticado (sin virguerías) y a la vez con tendencia a los giros rocambolescos dignos de los mejores culebrones. Con Obra sin autor (y de forma paradójica), el filósofo alemán de Oxford que fue aprendiz de Richard Attenborough se convierte en autor.

LA PELÍCULA

Obra sin autor está inspirada en la vida del pintor Gerhard Richter, pero no es un biopic (hasta los nombres están cambiados). El director buscaba una historia verdadera de una persona que sufriera una tragedia a temprana edad, y ya de adulta, con las heridas aparentemente cerradas, hubiera usado ese dolor para transformarlo en belleza y verdad mediante el arte. Y lo encontró en Richter. En palabras del director: “No solo es la biografía de un pintor: es la biografía de un país”. No es la búsqueda de la identidad de una persona después de un hecho trágico, sino de toda una nación en un clima en que víctimas y verdugos coexistieron en el mismo espacio.

El guion de von Donnersmarck es de los gratificantes para la audiencia: todo está conectado. Los ocho años que separan esta de su anterior película fueron muy bien invertidos: la historia está muy bien planificada y trazada. Claramente es una obra en la que el guionista y el director son la misma persona, es decir, durante el proceso de escritura los fotogramas ya estaban en su mente. La visión es muy concreta y ambiciosa, y sería fácil salirse de la raya y hacer el ridículo si no se tiene muy interiorizado el tono global de la cinta. Dentro de la cohesión del texto hay una brecha. El director se guarda un as en la manga y deja sin cerrar un asunto clave del relato, aumentado así su resonancia y regalándonos uno de los mejores retratos de la justicia poética que hemos visto.

Este titánico esfuerzo de guion es equiparado por la estupenda labor de Patricia Rommel (colaboradora habitual de Angelina Jolie) y Patrick Sanchez Smith en la sala de montaje. Como el relato abarca varias décadas de la vida del protagonista, se usan saltos temporales siempre con inusitada fluidez. La película no entra en círculos viciosos que entorpezcan la narración de la historia: cuando llega al clímax de una etapa salta a la siguiente. Así, el metraje de la película supera las 3 horas, pero nunca se hace aburrido.

Antes de continuar queremos mencionar brevemente el hecho de que aunque Obra sin autor se toma muy en serio a sí misma, las pocas pinceladas humorísticas están muy bien integradas y alivian el relato.

OBRA SIN AUTOR - El Palomitrón

ELLOS Y ELLAS

Tom Schilling: de su interpretación depende el éxito o fracaso de la cinta. Un trabajo así requiere infinita confianza en el director y coraje para dar un salto al vacío. Por suerte no está solo en este arduo viaje. Paula BeerSebastian Koch complementan con profesionalidad la actuación vertebral.

LA SORPRESA

Lo más asombroso de Obra sin autor es que, en nuestra opinión, llega a cotas similares de calidad que La vida de los otros. Alguna gente creía que Florian Henckel von Donnersmarck era el típico director que debuta a lo grande y nunca más está a la altura, pero no. A ver qué opina el gran público de ello.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

No se puede escoger un instante de la cinta en solitario: van como mínimo de dos en dos o de tres en tres. Es difícil escoger, pero puede que el fragmento más inspirado sea cuando el protagonista es introducido a la escuela de arte, puesto que se encadenan una serie de gags hilarantes.

TE GUSTARÁ SI…

Cuando entras a un cine, desde tu butaca confías en la persona que se sienta en la silla de dirección para que te presente la visión que tiene en su cabeza. No se trata de una película inaccesible, pero sí que requiere de la audiencia algunos saltos de fe.

LO MEJOR

  • La ambición de Florian Henckel von Donnersmarck para llevar su idea hasta las últimas consecuencias.
  • La entregada interpretación de Tom Schilling.
  • La fluidez de la historia y la minuciosidad con la que es tratado cada detalle de la trama.
  • El impacto de la secuencia final.
  • La preciosa banda sonora de Max Richter (The Leftovers).

LO PEOR

  • Habrá gente que verá en el filme un ejercicio de egolatría.
  • Los desnudos femeninos completamente gratuitos.
  • Que utilice la eugenesia tan solo como un mecanismo de guion y no indague más en un tema tan inexplorado en el cine.

Pau Jané

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