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LIBERANOS - EL PALOMITRÓN

En los últimos años, varios cineastas han sabido darle un baño de originalidad al cine de género reciclando temas ya tratados en infinidad de ocasiones. El papel de las mujeres directoras en esta nueva ola de cine independiente ha sido fundamental: Julia Ducournau dio una vuelta de tuerca al canibalismo en la celebradísima CrudoJennifer Kent nos hizo ver el monstruo de la maternidad en BabadookAna Lily Amirpour ofreció un nuevo tratamiento a la temática vampírica en Una chica vuelve a casa sola de noche; Leigh Janiak trató las relaciones de pareja de forma peculiar en Honeymoon

En la actualidad hay pocos subgéneros tan manidos como el de las posesiones y exorcismos. En los últimos años, mil y una películas trataron el tema con mayor o peor fortuna (las sagas Expediente Warren y Annabelle, Verónica, The crucifixion…), pero todas utilizaban los mismos trucos narrativos para atemorizar al espectador, y todas nos venían a contar la misma historia. Pero, de repente, surge Libéranos buscando algo mucho más complejo: veracidad.

La tercera cinta de la cineasta italiana Federica Di Giacomo tras las poco o nada populares Il lato grottesco della vita y Housing es un documental que se centra en varios casos de personas que afirman estar poseídas por el diablo. Más cercana a la frialdad de Réquiem (el exorcismo de Micaela) que al terror mainstream anteriormente citado, Libéranos sigue un camino totalmente diferente a todo lo que hemos visto: no hay intención de crear una atmósfera escalofriante, ni artificios de ningún tipo. Únicamente testimonios de víctimas y párrocos, y una cámara haciendo testigo al espectador de todas las confesiones sin tomar partido ni procurando el sensacionalismo barato.

LIBERAMI - EL PALOMITRÓN

¿Qué la hace tan especial? Las chanantes confesiones de algunos de los afectados (“mi hijo está poseído, cada vez que tiene que ir a la escuela se vuelve loco“), las reacciones de un párroco protagonista hasta arriba de trabajo (“tú reza a la Virgen María, y todo se arreglará“) o los exorcismos tan alejados de lo que el cine nos había enseñado (“durante el último exorcismo parecías un gatito estúpido“).

Como bien se explica en los rótulos de la cinta, el inquietante aumento de casos de personas que afirman estar poseídas en los últimos años ha provocado que el número de sacerdotes formados para realizar exorcismos sea insuficiente. Así, podemos ver al peculiar padre Cataldo seleccionando a sus clientes en base a su código postal, sus aglomeradas (y divertidísimas) misas masivas en las que pretende curar a sus feligreses endemoniados o tratando de solucionar las posesiones a través del teléfono móvil. Y, si bien es cierto que la cinta no ofrece respuesta alguna (esa papeleta sería demasiado compleja), sí proporciona un contexto para ayudar al espectador a comprender la desesperación de esas personas con depresión, drogadictas o simplemente necesitadas de atención que tratan de conseguir un milagro que cambie para siempre sus infelices vidas.

Libéranos no forma parte del tipo de cine que genera demasiados ingresos, pero sus menciones en los David di Donatello y el triunfo en el Festival de Venecia ha generado la curiosidad suficiente para que la plataforma Filmin haya apostado por estrenarla en streaming, estrategia mucho más efectiva que un estreno masivo en salas que difícilmente habría encontrado su público.

LO MEJOR:

  • Un novedoso enfoque en el tema de los exorcismos.
  • Varios momentos serios que generan grandes carcajadas.
  • El muy acorde Lose your soul final, a cargo de la banda de Ryan Gosling, Dead Man’s Bones.
  • El sacerdote protagonista.

LO PEOR:

  • Nada especialmente destacable. Simplemente la curiosidad de seguir conociendo detalles de algunas de las víctimas protagonistas.

Jose Cruz

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