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LOS ANTECEDENTES

Tras alzarse con el León de Plata a la Mejor dirección en Venecia, el cineasta francés Jacques Audiard (Un profeta, Dheepan) llega a San Sebastián con The Sisters Brothers, su primer wéstern y, al mismo tiempo, su primera película rodada en inglés. Cuenta para su debut con rostros tan populares como John C. Reilly, Joaquin Phoenix, Jake Gyllenhaal y Riz Ahmed, siendo el propio Reilly el primero en entrar en contacto con el proyecto al adquirir los derechos de adaptación de la novela homónima de Patrick deWitt en 2011.

LA PELÍCULA

Oregón, 1851. La oscuridad queda únicamente quebrada por los fogonazos y el ensordecedor fuego cruzado entre los hermanos Sisters y su actual objetivo. Este par de sicarios del oeste, encarnados por John C. Reilly y Joaquin Phoenix, comparten, además de sangre, profesión. Se dedican a hacerle el trabajo sucio al Comodoro, dando caza a aquellos que no han saldado sus deudas con él. En plena fiebre del oro, su nuevo recado es encontrar a un buscador llamado Hermann Kermit Warm (Riz Ahmed), que presume de haber dado con una fórmula para localizar el oro del lecho de los ríos con mucha facilidad. Otro hombre ya ha sido enviado en su busca, John Morris (Jake Gyllenhaal); pero él no mata, así que los hermanos deben acudir a su encuentro para terminar la tarea.

La línea argumental, sencilla y directa, es puro wéstern. Sus personajes y el tono de la película, por el contrario, se salen del arquetipo. Y esto es lo más atrayente de The Sisters Brothers, la razón que la hace no ser una película más. Hay un momento en la cinta, en el que el hermano menor (Phoenix) le dice al mayor que nunca habían llegado tan lejos; y mientras que el personaje de Reilly le busca un significado más profundo a sus palabras, el primero solo se refería al sentido literal de la expresión. Con la película ocurre exactamente lo mismo. El viaje que los Sisters han iniciado tiene una finalidad tangible: encontrar al hombre que les han encomendado. Sin embargo, y al mismo tiempo, la ruta sirve para que ambos hermanos se planteen qué están haciendo, y si verdaderamente es así como quieren continuar durante el resto de sus vidas. Sus posturas al respecto son las caras opuestas de una misma moneda, y esa moneda compartida es la fraternidad, la resistencia al desapego y el anhelo último del hogar.

Con un calibrado envoltorio de comedia negra (que pese a lo que pudiera parecer, se desmarca del Django de Tarantino o de los trabajos de los hermanos Coen), The Sisters Brothers lleva a sus personajes al terreno existencialista de una manera tan cotidiana y accesible que cala en los huesos del espectador sin avisar. 

ELLOS Y ELLAS

The Sisters Brothers es una película que pivota entre cuatro hombres: el perseguido y sus perseguidores. El guion requiebra de formas inesperadas para la trama, pero eventualmente hace que estos cuatro personajes se acaben reuniendo. Jake Gyllenhaal y Riz Ahmed demuestran que son garantía del buen hacer actoral, pero John C. Reilly y Joaquin Phoenix los eclipsan con sus personajes. Cuando los Sisters no están en pantalla, se les echa de menos, pues su dinámica de hermanos tan opuestos como del agua al vino (bebedor y canalla el uno, comedido y con sueños de retiro el otro; certeros y eficaces como nadie los dos) tiene un magnetismo apabullante. Hay quienes opinan que este es uno de los mejores, si no el mejor papel de Reilly. A título personal, reconocemos no haberle prestado tanta atención como se merecía por estar completamente embelesados por el personaje y el carisma del que será el nuevo Joker.

LA SORPRESA

Al leer la sinopsis tal vez esperábamos una película más convencional, un buen entretenimiento sin excesivas sorpresas. Sin embargo, Audiard ha construido con total precisión una obra de saltos en tono y contrastes, que de un segundo a otro te arrastra del humor negro más liviano a la crudeza más descarnada sin vértelo venir.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

La primera escena de una película suele ser determinante para el espectador de cara al resto del visionado. El inicio de la cinta que nos ocupa es el ideal para presentarnos a los hermanos Sisters, y que veamos con una sola secuencia cómo se las gastan.

TE GUSTARÁ SI…

Tanto si te gusta como si no te gusta el género wéstern. Como es lógico, la disfrutarás más si el tuyo es el primer caso, pero The Sisters Brothers es, a fin de cuentas, una de esas películas que no está contada puramente como una película de vaqueros clásica, y por ello podría estar al alcance de agradar a un amplio público.

LO MEJOR

  • El perfecto contrapunto entre los hermanos Sisters.
  • La maestría de Audiard para fluctuar entre tonos desenfadados y graves, y la forma de colarnos una obra de importante calado con tal sutileza.
  • El cepillo de dientes con instrucciones de uso y la fascinación de John C. Reilly por él.
  • Ver el mar (algo prácticamente extinto en los wésterns) y recordar El rostro impenetrable de Marlon Brando.

LO PEOR

  • Habrá quienes se queden en la superficie, sin dedicar un par de segundos a la reflexión.
  • Que los poco amantes del wéstern piensen en eludirla.

 

Aitziber Polo

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