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LA PROPERA PELL - EL PALOMITRÓN

El reciente estreno de la nueva cinta de Daniel Calparsoro, El aviso, es la excusa perfecta para hablar del excelente estado del cine de suspense patrio en los últimos años. Los notables resultados comerciales del género están dando pie a nuevos proyectos (algunos más arriesgados, otros menos) que dejan asomar la cabeza de nuevos talentos y consagrar a otros más veteranos. A continuación os dejamos nuestra selección de los mejores thrillers españoles del siglo XXI hasta la fecha:

 

LA NOCHE DE LOS GIRASOLES (Jorge Sánchez-Cabezudo, 2006)

LA NOCHE DE LOS GIRASOLES - EL PALOMITRÓN

Conocido sobre todo por su faceta televisiva en series tan populares como Crematorio, Gran Reserva, La zona o Bajo sospecha, Jorge Sánchez-Cabezudo debutaba en el largometraje allá por 2006 con una cinta que pasaría injustamente desapercibida, a pesar de haberle proporcionado una nominación en los Goya al Mejor director novel (premio que acabaría llevándose Daniel Sánchez Arévalo).

La noche de los girasoles es un rompecabezas narrado de forma fragmentada y bajo varios puntos de vista que convergen en unos hechos tan azarosos como trágicos. La ópera prima de Sánchez-Cabezudo cuenta con una sobria puesta en escena, un guion que no desvela sus cartas hasta el final y unas interpretaciones más que convincentes. Mención especial al inquietante Manuel Morón.

CELDA 211 (Daniel Monzón, 2009)

CELDA 211 - EL PALOMITRÓN

Tras los decepcionantes resultados taquilleros de la interesante La caja Kovak, Daniel Monzón regresaría al largo tres años después con Celda 211, el thriller carcelario protagonizado por Luis Tosar y Alberto Ammann que arrasaría en cines españoles y recibiría nada menos que 8 Goyas (incluyendo Mejor película).

La historia sobre el motín en una cárcel de Zamora le sirve a Monzón para poner al espectador contra las cuerdas durante un par de horas en una prisión que poco tiene que ver con la de Orange Is the New Black. Algún desliz de guion que fácilmente se perdona (la historia de la esposa embarazada) y un final no tan potente como debería son los únicos puntos débiles de una cinta en la que Luis Tosar y su temible Malamadre se comen todo lo que se les pone por delante y nos dejan con ganas de mucho más.

BURIED (ENTERRADO) (Rodrigo Cortés, 2010)

BURIED - EL PALOMITRÓN

Tras la interesante Concursante, Rodrigo Cortés volvía al largometraje en 2010 y se traía a rodar a Barcelona a un Ryan Reynolds que dejaba el registro cómico a un lado y firmaba el papel más exigente de su carrera: un contratista civil enterrado en un ataúd que apenas cuenta con una Blackberry (bendito 2010) y un mechero.

Buried (Enterrado) es uno de los mayores prodigios técnicos de la cinematografía española reciente. Con una fotografía impecable, un montaje adrenalínico (pocos podrían hacer una película tan trepidante en un espacio tan reducido) y una interpretación principal inspiradísima, el segundo largo de Cortés metía al espectador dentro de un ataúd y le apretaba el cuello hasta no poder apenas respirar. Ni siquiera la Beatrix Kiddo de Kil Bill Vol.2 nos había hecho sentir semejante desazón.

SECUESTRADOS (Miguel Ángel Vivas, 2010)

SECUESTRADOS - EL PALOMITRÓN

Miguel Ángel Vivas volvería al largometraje nueve años después de su ópera prima con Secuestrados, una cinta de modesto presupuesto y pretensiones que rápidamente iba al grano en su propuesta argumental. A pesar de unas críticas muy entusiastas, la taquilla no respondió como se esperaba y apenas cincuenta mil espectadores acudieron a las salas.

Secuestrados abre con un espectacular plano secuencia (de los doce que componen la cinta) que funciona a modo de prólogo y es toda una declaración de intenciones: No es lo que cuenta, sino cómo se cuenta. Directa, brutal y extremadamente violenta, la cinta de Vivas cuenta con un guion de lo más genérico, pero igualmente consigue poner al espectador contra las cuerdas gracias a un montaje vertiginoso (esa discutible pantalla partida) y unas excelsas interpretaciones del trío protagonista. Obligatoria.

LA PIEL QUE HABITO (Pedro Almodóvar, 2011)

LA PIEL QUE HABITO - EL PALOMITRÓN

Tras la descafeinada Los abrazos rotos, Almodóvar firmaba en 2011 su película más diferente y extrema, una historia de obsesión, venganza y pieles sintéticas. La piel que habito está inspirada en la novela negra Tarántula, de Thierry Jonquet y, además de los 30 millones que ha recaudado en todo el mundo, ha cosechado reconocimientos en varios de los festivales más importantes del cine.

Es imposible hablar de La piel que habito sin mencionar las estupendas interpretaciones (Elena Anaya y Jan Cornet están sublimes), pero también hay que destacar una combinación entre melodrama y psychothriller con momentos discutidísimos marca de la casa (ese Roberto Álamo disfrazado de tigre) o una banda sonora espléndida de Alberto Iglesias. Esta nueva revisión de Los ojos sin rostro es, sin duda, la película que los no fans de Pedro Almodóvar estaban esperando.

MIENTRAS DUERMES (Jaume Balagueró, 2011)

MIENTRAS DUERMES - EL PALOMITRÓNTras el enorme éxito de la saga REC, Jaume Balagueró volvería a utilizar un inmueble en Barcelona para narrar las desventuras de un psicópata que, incapaz de ser feliz, solo disfruta tratando de hundir a los demás. El gran éxito crítico conseguido por el director catalán llegó también acompañado por una abultada taquilla de casi un millón de espectadores.

Con Mientras duermes, Luis Tosar volvió a darnos otra interpretación icónica en la cinematografía española, ya que pocas veces habíamos disfrutado tanto de las salvajes fechorías de un portero de barrio (ya sean contra una niña, una feliz treintañera o una adorable ancianita). Pero sería injusto destacar solo una magistral interpretación sin hacer mención al pulso en la dirección de Balagueró o al estupendo uso del montaje. Larga vida a uno de los mayores tesoros que tenemos en España. ¡Larga vida, Jaume!

EL NIÑO (Daniel Monzón, 2014)

EL NIÑO - EL PALOMITRÓN

Tras el enorme éxito de Celda 211, Daniel Monzón quiso volver a formar equipo con Luis Tosar en la superproducción de Vaca Films. La mastodóntica campaña de marketing de Telecinco Cinema dio sus frutos y los casi tres millones de espectadores que pagaron la entrada superaron ampliamente los números de la primera colaboración entre Tosar y Monzón. Sus 16 nominaciones en los Premios Goya dejaron clara también la actitud de la crítica.

A pesar de las odiosas comparaciones con El Príncipe, El niño es una trepidante cinta de intriga sobre un par de amigotes que se inician en el narcotráfico y los policías que tratan de darles caza. Unas secuencias de acción que podrían medirse con el mejor Michael Mann y un guion medido al milímetro (aunque demasiado permisivo en su historia de amor) hacen de la cinta una parada obligatoria en el thriller patrio.

MAGICAL GIRL (Carlos Vermut, 2014)

MAGICAL GIRL - EL PALOMITRÓN

Nadie se lo esperaba, pero el segundo largometraje de Carlos Vermut se convirtió en fenómeno tras arrasar en San Sebastián, donde se llevó la Concha de Oro a Mejor película y dirección. Las 7 nominaciones a los Goya y los cuatro Feroz son insignificantes para una de las cintas más importantes del cine español del último siglo.

El enorme magnetismo de Magical Girl se debe en parte a una Bárbara Lennie que se lleva los mejores minutos de la cinta (a excepción de un cara a cara final antológico), pero también a un Luis Bermejo de grandes intenciones (pero horribles decisiones) y (no tanto) a un José Sacristán salido de una película de gánsteres. Las expectativas con Quién te cantará, la nueva cinta de Vermut, están en la estratosfera, y (casi) todo se lo debe a la mayor película de culto de los últimos años.

LA ISLA MÍNIMA (Alberto Rodríguez, 2014)

LA ISLA MÍNIMA - EL PALOMITRÓN

El mayor éxito cinematográfico de Alberto Rodríguez hasta la fecha es esta historia de dos policías de caracteres muy opuestos que se ven obligados a trabajar juntos en la detención de un asesino en serie en un remoto pueblo del sur. Los 10 premios Goya cosechados en la edición de 2014 se suman a otros 34 que ha cosechado y que la han convertido en una de las películas más premiadas del cine español reciente.

Acostumbrados a verlo como secundario en varias comedias a lo largo de los últimos años, la carrera de Javier Gutiérrez cambiaría para siempre gracias a La isla mínima. Una interpretación carismática que va acorde con una cinta sublime en el apartado técnico (la fotografía es de otro mundo, el montaje en el clímax es apabullante), que no da respiro al espectador y con un final ambiguo que deja claro que ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos.

QUE DIOS NOS PERDONE (Rodrigo Sorogoyen, 2016)

El segundo largometraje en solitario de Rodrigo Sorogoyen se alejaba diametralmente de la mucho más intimista (e igualmente interesante) Stockholm para contar una historia similar a la de La isla mínima, pero esta vez enmarcada en el verano del 2011, con la crisis económica y el 15M como contexto social.

Que Dios nos perdone es una carrera contrarreloj, una intriga angustiosa plagada de escenas escalofriantes, un guion complejo (aunque haya mucho que explicar sobre las acciones del personaje de De la Torre) y un Roberto Álamo que se come cada fotograma de los 120 minutos que componen una cinta que debió correr mucha mejor suerte en las temporadas de premios.

 

La lista es interminable: Solo quiero caminar, Tarde para la ira, La próxima piel, La cueva, El desconocido, No habrá paz para los malvados, El hombre de las mil caras o Luces rojas son solo algunos ejemplos de la estupenda dirección que ha tomado el thriller español de los últimos años.

 

Jose Cruz

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