Compartir

El Palomitrón

LOS ANTECEDENTES

La última vez que supimos algo de Jaime Rosales fue cuando estrenó con todas las de la ley su película Hermosa juventud en el Festival de Cannes. Aquel filme, que contaba con la “ídola” millennial Ingrid García-Jonsson, le valió para consolidarse como uno de los valores mejor posicionados a medio plazo. Una mención del jurado francés y cuatro años después, el director catalán volvió a la plaza de la Costa Azul para participar en la Quincena de realizadores con Petra, su nuevo proyecto.

Con Bárbara Lennie y Álex Brendemühl como protagonistas, el filme de Rosales, que también produce, narra la historia de Petra, una artista que no sabe el nombre de su verdadero padre. A partir de ahí, intrigas, roturas del eje temporal y todos los desplazamientos cuasi tenísticos característicos del director para intentar volver a alcanzar la relevancia que le dieron títulos como Las horas del día y La soledad. Le echábamos de menos, don Jaime.

LA PELÍCULA

Hay ocasiones en las que tener la razón y sentirse bien no van de la mano. Piensen, por ejemplo, en su empleador (si es que lo tienen). Uno puede intuir que la empresa no va del todo bien y que puede haber despidos. Terror. Ante la pregunta, el emprendedor les afirmará que todo va según lo previsto y que no se preocupen. Si usted tiene razón y a las dos semanas está con la carta de despido en la mano, ¿se siente bien por ello? Extrapolar la alambicada metáfora a Petra, la nueva película de Jaime Rosales, es un ejercicio de chabacanería crítica, pero está justificado. ¿Siguen ahí? Sigamos, pues.

Durante los 100 minutos largos en los que Bárbara Lennie ve desmoronarse su concepción del mundo, hay una sombra que planea la cabeza del espectador: ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál es el último giro? La espiral de falsos finales que plantea Rosales, más que intrigar, puede llegar a irritar. El último tercio de la cinta, sin desvelarles nada (porque difícil sería sin contexto), es un no parar de jump scares literarios aderezados con silencios incómodos y, eso sí, una fotografía grandiosa que firma Hélène Louvart. Otra vez, el sudoku: “Vale, ahora sí. Aquí nos bajamos del carrusel, yo tenía razón en mis sospechas”.

Al final, si han seguido la trama que bebe de Shakespeare para acabar honrando a Valle-Inclán, descubrirán que, efectivamente, tenían razón. No siempre hay que ir del punto A al punto B en línea recta, por supuesto, pero ¿eran necesarias tantas y tan vertiginosas vueltas? No nos malinterpreten, el whodoneit engañoso y soez al que juega Petra es endiabladamente entretenido y está rodado con la delicadeza de una obra que sabe qué quiere. El problema es que ir a sellar el paro es una tragedia.

El Palomitrón

ELLOS Y ELLAS

¡Sorpresa! ¡Bárbara Lennie es una actriz tremenda! ¿Nadie? Vale, no les hemos dado la noticia de sus vidas, pero siempre está bien recordar cómo Lennie consigue explotar al máximo sus personajes, bien sea con un protagónico como en Magical Girl, bien sea con apenas unos minutos en pantalla como en El reino. Junto a Natalia de Molina, la hispanoargentina encabeza todas las listas de elogios del cine que viene. Más allá de la arrolladora presencia de la protagonista, en Petra brilla la contención sentida de Brendemühl, actor que habita en las antípodas del elogio. No por no merecerlo, sino por todo lo contrario, verse siempre menospreciado en favor de apellidos más simples. Con dos titanes al frente, el saber hacer de Paredes y Botey resuelve con solvencia la parte actoral. ¿Tendrá Petra adaptación teatral?

LA SORPRESA

A mitad de camino: todo. Lo demás es estropearles la película.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

Bien avanzada la trama, Lucas, el personaje de Brendemühl, toma una decisión drástica. Lo acelerado de los acontecimientos habla de un director maduro y de un actor gigante. Vayan al cine, mejor será.

El Palomitrón

TE GUSTARÁ SI…

No te molesta que te engañen una y otra vez. Aunque tengas razón. Aunque tengas trabajo.

LO MEJOR

  • Las interpretaciones levantarían a un muerto.
  • Los manierismos de Rosales que, guion aparte, se notan con fuerza.

LO PEOR

  • ¿Por qué complicarse tanto la vida?
  • Deus ex machina. Deus ex machina everywhere.

 

Matías G. Rebolledo

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.