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Solo quedan dos capítulos para que la octava temporada de American Horror Story toque a su fin, y además de estar dejándonos un muy buen sabor de boca, el crossover entre Murder House y Coven nos está dando muchas ganas de revisionar temporadas pasadas. Para los nostálgicos que no tengan tiempo material de hacerlo, hemos recopilado las virtudes, defectos, personajes y momentos destacados de cada una de ellas. ¿Preparados?

AHS: MURDER HOUSE

DESTACÓ / NOS ENGANCHÓ POR…

Lo novedoso de la propuesta.

LO MEJOR

En 2011, con la tercera temporada de Glee en antena, Ryan Murphy y Brad Falchuk nos sorprendieron cambiando radicalmente de registro para pasarse de la comedia musical al terror. Murder House, con su premisa de casa encantada, no suponía a priori una revolución del género, pero sí lo fue la forma de desarrollar la historia. Esta primera temporada supo exprimir al máximo la concentración de vivos y muertos en un mismo espacio, agregando además varias líneas temporales.

LO PEOR

Murder House sentó las bases de lo que sería American Horror Story, y lo mismo que para unos fue una innovación maravillosa en el género de terror, para otros pudo resultar excesivamente bizarra y perturbadora. Las distintas líneas temporales y la miríada de tramas y personajes pueden causar cierto desconcierto cuando se ve la temporada por primera vez (y si no se ha tenido contacto previo con AHS).

EL PERSONAJE: TATE LANGDON

Tate Langdon (Evan Peters, dentro o fuera del traje de látex) es el símbolo más popular de Murder House. Misterioso, taciturno, atractivo, inadaptado… Tate rápidamente se convirtió en ídolo romántico, haciendo que viviéramos con más intensidad su arco argumental a medida que se va descubriendo su psique malsana y su pasado truculento. Una doble cara que da un vuelco muy interesante e inteligente a la imagen idealizada que en un principio teníamos (o queríamos tener) de él. Mención especial merece el tan triste como bello personaje de Moira, la criada encarnada por Alex Breckenridge en su juventud y Frances Conroy en su madurez.

EL MOMENTAZO

Ni El sexto sentido ni Los otros nos prepararon para el capítulo 10 de Murder House, cuando descubrimos, a la vez que Violet, que no logró sobrevivir a su intento de suicidio en el episodio 6 y, por tanto, estuvo muerta desde entonces.

AHS: ASYLUM

DESTACÓ / NOS ENGANCHÓ POR…

Su atmósfera enfermiza.

LO MEJOR

Para muchos, Asylum es la mejor temporada de American Horror Story: la más completa y la más redonda hasta la fecha. Ambientada en una institución mental en la década de los sesenta, alcanzó cotas de oscuridad diríamos que insuperables. Monjas, nazis, experimentos, terapias inhumanas, posesiones… Asylum lo tiene todo. Además de un buen puñado de personajes inolvidables: la hermana Mary Eunice, Pepper, el doctor Arden, el doctor Thredson, Shelley o el ángel de la muerte.

LO PEOR

Hay tantas temáticas diferentes en AHS Asylum que puede que alguna de ellas se les fuera un poco de las manos. Por ejemplo, la inclusión de la trama de los aliens causa división de opiniones entre los fans, al ser tal vez lo que menos “pegaba” dentro del conjunto.

EL PERSONAJE: LANA WINTERS

Además de ser la protagonista central de Asylum, Lana es el personaje más querido (y recurrente) de Sarah Paulson en AHS. Como periodista, se infiltra en Briarcliff para recabar información acerca del asesino Bloody Face, pero es descubierta por la hermana Jude, que la interna como paciente con el pretexto de curar su homosexualidad. Todo lo que padece desde entonces la curte como la que más. Porque si de todo se sale, y de lo malo se aprende, no hay nadie que sepa más que Lana Winters.

Y vamos con un personaje bonus, porque irónicamente, el destino le devuelve la jugada a la estricta Jude (maravillosa Jessica Lange, que resulta ser un angelito en comparación con los malos bichos que moran en Briarcliff), que va perdiendo la cordura tras ser internada como paciente contra su voluntad en el propio manicomio. Dos mujeres que husmearon donde no interesaba, y a las que se quitaron de en medio, relegándolas al lugar en el que menos daño hacían: con los locos.

EL MOMENTAZO

Lo mal que lo ha pasado Lana no lo sabe nadie, así que una de las escenas más épicas de Asylum es verla escapar de Briarcliff (esta vez sin retorno) y dedicarle ese bonito gesto desde el coche a su torturador Oliver Thredson.

AHS: COVEN

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Su estética.

LO MEJOR

A Coven hay que mirarla con cierta disculpa después de venir de una temporada tan potente como Asylum. La temática de las brujas prometía y mucho; parecía perfecta para AHS, y de hecho la temporada empezó fuerte. La estética modernizada de la brujería es uno de sus puntos fuertes, al igual que el contraste entre la magia de las descendientes de Salem y el vudú, con el telón de fondo de la mítica Nueva Orleans. Tampoco nos olvidamos de Stevie Nicks.

LO PEOR

El principal problema que acarrea Coven es que supuso el principio de la merma en terror que experimentó American Horror Story a partir de entonces. La idea central de la temporada es la carrera por quién será la próxima Suprema, y las partes más oscuras de la trama, protagonizadas por el mundo del vudú de la mano de las estupendas Angela Bassett y Kathy Bates, son desafortunadamente secundarias dentro del conjunto. Las infinitas resurrecciones tampoco hicieron ningún favor a mantener el interés del espectador sobre el destino de los personajes.

EL PERSONAJE: MADISON MONTGOMERY

Emma Roberts ha nacido para hacer papeles de niña pija/rica, arpía como ella sola (véase Madison, véase Chanel Oberlin en Scream Queens). Pero Madison no es simplemente una bruja (en todas las acepciones de la palabra), y que lo sea no nos extraña nada tras su no-tan-feliz infancia. Además, su poder característico nos ha regalado escenas que nos traen a la memoria a Carrie White. Y adoramos a Carrie. Igualmente digna de mención nos parece la bruja más indie de toda Nueva Orleans, Misty Day (Lily Rabe).

EL MOMENTAZO

No lo podemos negar: nos encanta el sacrificio por el aquelarre, y nos llegó a lo más profundo ver a Cordelia apuñalando sus ojos nuevos para poder recuperar sus visiones.

AHS: FREAK SHOW

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Su humanidad.

LO MEJOR

Como norma general, Freak Show es considerada por no pocos fans como el primer verdadero bache de American Horror Story. En El Palomitrón no somos de esa opinión. Por un lado, esta temporada nos trae de vuelta a Pepper, y nos explica cómo acabó en Asylum. Es la primera conexión real entre temporadas, y la última (a excepción de Apocalypse) en la que participó Jessica Lange. Además, ¿hay alguien que pueda obviar a la adorable Ma Petite? ¿O los números musicales? ¿O el gran homenaje que supone Freak Show a La parada de los monstruos?

LO PEOR

Hay a quienes les supo a poco la creepiness de la temática circense. Bien es verdad que AHS siguió sin recuperar el terror de las dos primeras temporadas. De hecho, Freak Show podría catalogarse más como serie dramática. Por otra parte, se aboga por desarrollar las historias de un reparto tan coral que se difumina una línea maestra clara dentro de la temporada. Respecto al final, tiene sus pros y sus contras. El significado de la reunión de Elsa Mars con sus criaturas es precioso, pero la masacre previa para llegar a este punto constituye una forma algo brusca de cerrar múltiples tramas de golpe. Aunque justificadamente, también nos separaron de Twisty el payaso demasiado pronto.

EL PERSONAJE: DANDY MOTT

Y hablando de Twisty, su muerte nos trajo no solo a un sucesor, sino a uno de los villanos más carismáticos e interesantes de la antología. Finn Wittrock debutó en American Horror Story por la puerta grande, regalándonos a ese joven tan caprichoso y mimado como perturbado, al que le va la vida en admirarse, odiar a gente y asesinarla. Otra interpretación sublime esta temporada (y por partida doble) es la de Sarah Paulson como las siamesas Bette y Dot.

EL MOMENTAZO

Hay tragedias para dar y regalar en Freak Show, pero si algo nos causó gran impacto fue descubrir que Elsa Mars también es una freak aunque lo oculte. Un giro que permite ver a su personaje con otra luz y comprender su sincera motivación para acoger bajo su ala a la troupe de peculiares.

AHS: HOTEL

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Los homenajes a películas de terror de culto.

LO MEJOR

Hotel es otra de esas temporadas que los fans aman u odian. No hay término medio. Lo que no tiene discusión es su potencia visual, y los guiños estéticos del propio Hotel Cortez a clásicos del terror, como por ejemplo El resplandor (a través del diseño del enmoquetado). En este lugar se mezclan vivos, fantasmas (algunos de ellos asesinos en serie reales) y vampiros. Además de ser un tema que ya iba tocando en una serie como American Horror Story, se da un original enfoque al vampirismo presentándolo como un virus que detiene el envejecimiento.

LO PEOR

Si con Freak Show ya nos daba la sensación de transitar por lugares comunes, con Hotel, Ryan Murphy vuelve a las andadas. De entrada, la idea de tener a los personajes atrapados en un lugar para la eternidad recuerda demasiado a Murder House. Por otro lado, algunas tramas novedosas se enmarañan y no terminan de resolverse (la prole de la Condesa, el demonio de la adicción…). Otras parecen únicamente diseñadas para generar impacto y morbo de forma bastante gratuita. De nuevo estamos frente a una temporada que empezó muy bien, tenía una premisa muy a favor, pero se acabó desviando.

EL PERSONAJE: LIZ TAYLOR

Todo hay que decirlo, Hotel nos regaló un maravilloso personaje que va directo al podio de AHS: Liz Taylor (Denis O’Hare). Es el primer personaje transgénero de la antología; nació en cuerpo de hombre y los hoteles la ayudaron a mostrarse tal y como es. En el Cortez, La Condesa la acogió, y así encontró un verdadero hogar y una familia. También fue el personaje interpretado por Lady Gaga quien le dio su nuevo nombre, en homenaje a Elizabeth Taylor (de ahí el maquillaje de Liz al más puro estilo Cleopatra).

EL MOMENTAZO

El momento más remarcable de la quinta temporada es su cuarto episodio: La noche del diablo. Se celebra cada noche de Halloween en el Hotel Cortez, y reúne en torno a una misma mesa a algunos de los asesinos contemporáneos más famosos de Estados Unidos: el carnicero de Milwaukee, el asesino del Zodiaco, John Wayne Gacy, Aileen Wuornos, o el maestro de ceremonias y dueño del hotel, James P. March (que guarda muchas similitudes con H. H. Holmes). John Lowe (Wes Bentley) es invitado a esta peculiar velada en la que los asistentes comparten sus batallitas homicidas. Tanto Lily Rabe (como Wuornos) como Evan Peters (como March) están increíbles.

AHS: ROANOKE

DESTACÓ / NOS ENGANCHÓ POR…

Su formato innovador.

LO MEJOR

Tras Freak Show y Hotel, buena parte de los fans acérrimos de AHS habían comenzado a perder la fe en que la serie remontase el vuelo en algún momento. Tal vez por eso se anunció que la nueva temporada sería un punto y aparte en la antología. Efectivamente, hubo importantes y potentes novedades: nos pasamos al formato televisivo, y American Horror Story nos regaló pura metaficción, con fragmentos de found footage y una ácida crítica a los reality shows.

LO PEOR

Como decíamos, el continente de Roanoke es el más sorprendente hasta la fecha, pero el contenido es otro asunto (y lo uno no es suficiente para colarnos lo otro). El escenario vuelve a ser otra “casa donde pasan cosas raras”, volvemos a tener algún que otro actor desaprovechado (Evan Peters) y una temática (la colonia perdida de Roanoke) que sentimos que podría haber dado mucho más de sí. Ahora bien, lo que más detestamos de Roanoke son los berridos de Sarah Paulson, y que por primera vez en la historia de American Horror Story no haya créditos.

EL PERSONAJE: AGNES MARY WINSTEAD

Aunque ya tuvo algún papel pequeño anteriormente en la serie, Roanoke supuso el verdadero descubrimiento de Adina Porter en American Horror Story. La historia de Lee y su hija Flora nos cautivó, pero en nuestra opinión, si hay que laurear a alguien en esta temporada (y premiarla por acumulación de grandes interpretaciones en las anteriores), esa es Kathy Bates. Agnes es otra pieza más en la sátira al mundo de la carnaza televisiva: una actriz que se ha metido tanto en el papel de La Carnicera que ha acabado desarrollando trastorno esquizoafectivo y atacando a gente creyéndose ella. Pero ¡ay, cuando aparece la verdadera Carnicera…!

EL MOMENTAZO

Chapter 6. Narrativamente hablando, el sexto episodio de Roanoke divide la temporada en dos, dando por concluido el programa de recreación de casos My Roanoke Nightmare para dar paso a un reality protagonizado por las víctimas reales de dichos casos y los actores que los interpretaban en el programa. Ese giro de guion es historia de AHS y bien compensa el desconcierto que teníamos cuando empezó la temporada y nos metieron de lleno en personajes que estaban “duplicados”.

AHS: CULT

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Ser la más apegada a la realidad.

LO MEJOR

Si Roanoke revolucionó con su formato, Cult lo hizo con su temática. Por primera vez cambió la fuente del terror, emanando ahora de la sociedad actual tras las últimas elecciones estadounidenses que dieron a Trump la presidencia. La secta creada por Kai sirvió para hacer un crudo retrato del extremismo al que puede llegar el ser humano (en lo político, en lo religioso, etc.) y se incrusta en una temporada muy consciente de la realidad: aparecen la familia Manson, el manifiesto SCUM o el atentado a Andy Warhol por parte de Valerie Solanas.

LO PEOR

Desde que la vimos, Cult nos pareció una temporada con un nivel muy alto, y nos gustó precisamente que fuera una entrega con los pies mucho más en la tierra que las anteriores. ¿El problema? Que esto es American Horror Story, y si ya de por sí los fans echaban de menos el miedo, aquí se elimina también cualquier elemento sobrenatural. Rigiéndonos por eso, comprendemos que haya quienes pongan Cult en los puestos más bajos dentro de la antología.

LOS PERSONAJES: KAI Y ALLY

Si tuviéramos que mojarnos, elegiríamos a Kai Anderson como personaje de esta temporada. Un villano excéntrico y escalofriante por su radicalismo, que por fin le ha dado a Evan Peters el personaje que merecía en AHS. Un personaje de extremos, capaz de pasar del encanto y la adulación a la crueldad y la locura con un chasquido de dedos, algo que ha permitido por fin ver a Peters en un abanico de registros amplísimo. Pero es de ley que Kai y Cult se quedarían cojos sin el personaje némesis: Ally. En ella se materializan las fobias (otro de los ejes importantes de la temporada), y aunque al principio su neurosis nos parecía cargante, tiene una evolución que acaba de cristalizar en “el momentazo” de la temporada, subiéndola directamente al podio junto a su opuesto, Kai.

EL MOMENTAZO

Ally tardó en espabilar, pero acabó haciéndolo. Después de verla como una mujer miedosa y vulnerable durante toda la temporada, ¿quién iba a decir que las mataba callando? O echando arsénico en el vino y la pasta de Ivy… No queremos ser demasiado malos, pero fue épico.

AHS: APOCALYPSE

DESTACÓ / NOS ENGANCHÓ POR…

Ser la primera temporada-crossover.

LO MEJOR

Han pasado años desde que Ryan Murphy confirmara la teoría de que todas las temporadas de American Horror Story están conectadas. Esas conexiones nos han ido llegando en pequeñas dosis, pero con Apocalypse el crossover ha alcanzado magnitudes insospechadas. La trama principal de la actual temporada (aún en emisión) es una suerte de prolongación de Coven, y tal y como se anunció, conecta con Murder House. La grata sorpresa es que también hemos podido revisitar otras entregas hasta ahora, por ejemplo Hotel. AHS: Apocalypse es un regalo para los fans, y se las está ingeniando de maravilla para traer de vuelta multitud de personajes e incluso cerrar tramas que quedaron abiertas en el pasado.

LO PEOR

Todavía estamos por ver el apocalipsis al que hace referencia el título. Más allá del primer capítulo (y de alguna que otra mención anecdótica), no hemos salido de entre cuatro paredes, como quien dice, y si bien entendemos el fundamento de que la temática elegida solo sea un pretexto, queremos pensar que todavía hay algo que rascar al respecto en los dos episodios restantes. Por otra parte, hay a quienes les preocupa que echar mano de antiguas temporadas haya sido la única forma de recuperar la esencia de AHS.

EL PERSONAJE: MICHAEL LANGDON

Por el momento, pensar en Apocalypse es pensar en Coven. Pero si ahondamos un poco más, veremos que el personaje central de esta temporada (y el que más ha destacado hasta ahora por mucho) es Michael Langdon, el hijo de Vivien Harmon y Rubber Man; para más señas: el Anticristo. Lo vimos por última vez en Murder House, cuando siendo todavía un niño ya hacía de las suyas. Michael ha crecido y está magníficamente interpretado por Cody Fern (a quien recordamos de American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace). Actualmente parece el único varón con poder suficiente para hacerles sombra a las brujas, pero como ya se ha dejado entrever, hay alguien capaz de hacerle frente y despuntar de cara al final de temporada.

EL MOMENTAZO

Prevemos momentazos en los dos capítulos que nos quedan, pero hasta ahora nos quedamos no con un momento sino con un episodio, el sexto: Return to Murder House. Efectivamente, regresamos a la primera temporada y sus personajes en uno de los capítulos más nostálgicos de la antología, dirigido por Sarah Paulson y que trae de vuelta a Jessica Lange. Sin destripar mucho más, confesamos que nos encandilaron los flashbacks de Constance criando a Michael.

Vivimos en la casa de los asesinatos, escapamos del psiquiátrico, protegimos al aquelarre, asistimos al espectáculo de fenómenos, nos registramos en el hotel, tuvimos pesadillas con Roanoke, nos unimos a la secta y ahora estamos preparados para sobrevivir al apocalipsis.

AHS nos ha dado tanto que nos ha costado horrores hacer esta selección y dejar en el tintero tantos y tantos momentos y personajes inolvidables. ¿Cuáles son los vuestros?

 

Aitziber Polo

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