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Crítica de BNA Brand New Animal destacada - El Palomitrón
ANIME / MANGA CRÍTICAS REDACTORES

BNA: UN VIAJE DE LO MÁS ANIMAL

Son múltiples las ficciones que emplean la transformación de personas como material de engranaje para crear su historia. Un material que varía independientemente del plano final pero que se sabe adaptar a la modalidad de narración. De esta forma, es en la televisión, y concretamente en el campo de la animación, donde podemos observar la mayoría de estos ejemplos. Así, nos introducimos poco a poco en un campo donde se escoge a la raza humana como base y, de una forma más o menos orgánica, se difiere de nuestra condición para crear otro tipo de raza o ser. A veces será a través de la robótica, otras —como en este caso— a través de la antropomorfización

Es cierto que barajamos una mecánica que parece estar de moda estos últimos años, como es el caso de Beastars —por ejemplo— sin ir muy atrás en el tiempo, pero podríamos decir que todo nace de una misma idea basada en dotar de cualidades humanas a animales u objetos para, a través de ellos, imitar en cierto modo nuestra conducta. Una imitación que, bien realizada, supone una crítica de lo más sutil como también ocurre en títulos como Houseki no Kuni. Todas estas obras, de una forma u otra, emplean dicho recurso para crear su ficción, pero es en Brand New Animal donde lo seleccionan no solo para versar sobre él, sino para crear una sociedad en la que conviven personas y «humanos-bestia» y escribir una historia fundada bajo estas pautas pero sumando, además, un componente de discriminación de lo más significativo y revelador. Así, BNA se convierte en un título de lo más sorprendente a nivel técnico y visual gracias a la labor de Studio Trigger, pero también en una obra con un componente perfectamente ejecutado centrado en la segregación, los cultos y el silencio gubernamental

Crítica de BNA Brand New Animal discriminación - El Palomitrón

Runaway Raccoon

Mi nombre es Michiru Kagemori. Soy una joven estudiante de secundaria que llevaba una vida normal hasta que un día, sin saber todavía cómo, me convertí en lo que por aquí denominan un «humano-bestia». En mi caso concretamente se trata de una mezcla con un mapache, o tanuki para otros, que se combina con todo mi ser. Anegada por las personas que me rodeaban y sumida en una terrible desesperación diaria, decidí encerrarme en casa. Dejar de tener relación con el mundo. Tan solo con mis padres. Pero ni ellos lograban comprenderme. Cómo lo iban a hacer… su hija se había convertido en un ser extraño con pelo en vez de piel al que la gente miraba de forma extraña sin comprender muy bien qué era. Cada día era un día menos hasta que, sumida en la más profunda desesperación, encontré a través de Internet la que podía ser mi salida. Creía haber encontrado mi lugar en el mundo, o al menos un lugar donde la gente no se excediera conmigo o no me tratase de forma inhumana: Anima City. Una urbe cerca de la capital principal creada hace diez años para que aquellos que tildaban como «humano-bestia» pudieran vivir en paz. 

Poco tuve que investigar para saber que aquel era el lugar al que debía ir, el sitio que podía devolverme la poca humanidad que me quedaba. Así, tras escribir una breve carta de despedida a mis padres, decidí poner un punto y coma a mi vida y empezar de nuevo en Anima City. Es cierto que el camino hasta allí no fue fácil, pues «mi raza» está demasiado cotizada en el mercado y surgieron demasiados imprevistos en el viaje, pero al llegar pude sentir, en mitad de un festival de lo más llamativo y fulgurante, que Anima City podría ser mi nuevo punto de partida. Un lugar donde, aparentemente, todos somos iguales y vivimos bajo la misma condición; un lugar donde parecía respirarse un aura de libertad; un lugar donde conocería al que sería mi salvador, mi guía y mi nuevo compañero de viaje: Shirou. Bienvenidos a un nuevo capítulo de mi vida animal.

Crítica de BNA Brand New Animal festival 1 - El Palomitrón

De forma frenética, aunque inteligente, Brand New Animal nos introduce en su universo en un primer episodio. Un inicio que supondrá la vuelta de Studio Trigger tras Promare y que nos situará ante una de sus ficciones más llamativas hasta la fecha. Además, para hacerlo, no solo cuenta con el talento de Yoh Yoshinari (Little Witch Academia) y la pluma de Kazuki Nakashima (Gurren Lagann, Kill la Kill), sino que explorará su obra a través de un elenco de lo más amplio y variopinto para dejarnos ver y entender qué es realmente BNA. Porque a pesar de que la obra se presente como un título protagonizado por animales, a los pocos minutos de iniciar la ficción descubriremos que todos ellos pueden transformarse para volver así a su estado original. Un estado que reside en la humanidad más pura; aunque con el añadido de poder convertirse en bestia a placer. Todos menos Michiru, nuestra joven protagonista que, desde el día que se transformó en mapache, no ha vuelto a su estado original. 

Anima City: Un lugar para las bestias más humanas

Así, entre humanos y bestias, se conforma Anima City y todos sus habitantes. Un lugar en el que dicha dualidad —más que visible— se puede sobrellevar, aunque siguiendo unas reglas y dejando el lado más animal reservado para determinadas ocasiones. A pesar de este matiz, será el propio gobierno presidido por Barbara Rose y el intensivo seguimiento del cuidador social Shirou Ogami, los que ofrecerán a Michiru un lugar para vivir y le ayudarán a descubrir cuál es su auténtica condición humana/animal. Un caso que, por ahora, ha supuesto una excepción para la sociedad y que deben controlar para no alterar esas leyes impuestas para que sea efectiva su convivencia dejando de lado la discriminación humana entre otros factores. Una excepción que, además, supondrá un nuevo punto de inflexión para Anima City y los grupos más controvertidos de la sociedad como son la propia mafia encarada por Giuliano Flip o las empresas farmacéuticas interesadas en los fenómenos animales. Piezas que conformarán parte del elenco antagonista y que nos harán ver otros puntos de la obra e incluso de sus propios personajes.

Es cierto que Michiru será la figura clave en el nuevo trabajo de Studio Trigger, pero sabe compartir escenario con un lobo de lo más taciturno como es Shirou, con aquellos que pasarán a ser sus nuevos compañeros e incluso con esos personajes que hemos tildado como hipotéticos villanos. Una combinación que se puede llevar a cabo gracias al carácter con el que han impregnado al personaje, un carácter repleto de jovialidad y energía reservando incluso retazos de lo más intimistas. Además, para hacer que ese engranaje no se oxide ni se entorpezca a lo largo de la narración, la historia la convierte en cada situación en un soplo de aire fresco para una ciudad que vivía en una constante demasiado estigmatizada. Una nueva mirada que, aunque busque su propia salvación en Anima City, formará parte sin saber muy bien cómo de la redención de la propia ciudad y de algunos de los personajes que le acompañarán en su aventura. 

Un baile de lo más acompasado

Para hacerlo, Studio Trigger empleará un recurso de lo más habitual pero que funciona como un reloj suizo en esta nueva ficción. El formato episódico y, en cierto modo, autoconclusivo. Una mecánica que protagonizará prácticamente toda la serie y que nos ayudará a comprender y vivir en primera persona cómo es el día a día en Anima City y cómo lo sobrellevan los seres que residen allí. En ocasiones regresaremos a la actividad habitual de una ciudad ordinaria, pero la mayoría de sucesos ocurridos en la obra se postulan en Anima City. Un lugar en el que conviven esos «humano-bestia» que citábamos antes para huir de la discriminación de la sociedad y contar con una vida lo más pacífica posible. Aunque la paz se verá perturbada por diferentes sucesos que irán ocurriendo a lo largo de la trama y que conformarán, en cierto modo, el telón de fondo de una historia formada por capítulos autoconclusivos donde sus únicos nexos serán sus personajes y el leitmotiv de Michiru sobre su condición de bestia permanente. 

Crítica de BNA Brand New Animal Michiru y Nazuna OK - El Palomitrón

De una forma u otra, Studio Trigger convierte a Brand New Animal en otro de sus títulos estrella insertándolo en esa corriente de obras creada hace casi ocho años que se abría con títulos como Kill la Kill o Kiznaiver y más adelante añadía otros como Little Witch Academia, Darling in the FRANXX o SSSS. Gridman. Una corriente que parte con una base común centrada en la creación de otro universo u otro ideal de sociedad a través de personas, mechas o, como es el caso, animales antropomorfos. Sociedades que huyen de los tropos más comunes para sobrevivir en su propio caos. En su propio yo. Y así es como nace BNA y su ideal de crear una ciudad en la que tan solo viven los «humanos-bestia». Una idea menos pulida que en títulos anteriores del estudio, pero que denota a qué casa pertenece y bajo qué pretensiones es creado.

Siguiendo un poco bajo el prisma de las comparaciones y la evolución de este subgénero, debo añadir que Brand New Animal no es una revolución en sí mismo y para nada trata la antropomorfización como otros títulos plenamente centrados en ella; y es por eso mismo, por su juego entre razas y cómo la humana no desaparece ante la animal, cómo logra crear un escenario en el que la convivencia de ambas será uno de los ejes principales de su historia.  Una tarea diferente a la que estamos acostumbrados en este tipo de ficciones pero muy loable en lo que respecta a sus intenciones y ambiciones. 

Rojos y azules: la esencia más brillante de BNA 

Y hablando de ambiciones no podría cerrar este texto sin hablar de la tarea hercúlea que se plantea Trigger frente a esta serie de animación. Un producto que, tal vez, no enrede a todo el público a través de su argumento pero que sí lo hará a través de su puesta en escena. Una que, sin duda alguna, nos retrotrae a la esencia Trigger y que nos devuelve ese espíritu que dejaron con Promare e incluso con Darling in the FRANXX. Producciones que se han sabido desenvolver perfectamente en pantalla y que nos dejan ante una de las mejores series en términos de calidad visual de este 2020. Un título que comparte espacio con Yoh Yoshinari en términos de dirección y Kazuki Nakashima para conformar el guion, pero es en su staff más técnico donde despunta totalmente junto a Yusuke Yoshigaki (diseño de personajes), Masanobu Nomura (dirección artística), Nozomi Shitara (dirección de fotografía) y mabanua (banda sonora). Un conjunto de nombres que, a priori, no se sabía cómo iba a funcionar pero que, tras la práctica, podemos estar totalmente seguros que no podrían haber encajado mejor. 

Fuente: sakugabooru

Respetan la esencia del estudio, pero además la aderezan bajo un conjunto de matices que no podrían haber tenido mejor resolución. Es imposible no quedarse prendado en lo que a animación se refiere, pero en esta ocasión también debemos destacar detalles como los gestos de cada uno de sus personajes, la plasticidad de sus movimientos y el frenetismo que se logra en cada una de las escenas de acción. Pero además, no solo será en ese campo donde luzca la serie, pues es en sus fondos y su puesta en escena donde hallaremos otro punto de lo más encantador. Un conjunto de factores que se ven completamente acompasados por una gama de colores de lo más equilibrada y llamativa y una banda sonora más que apta para esta producción.

En definitiva, introducirnos en el universo que plantea BNA no será una tarea complicada ni mucho menos, y serán sus personajes y su día a día lo que nos hará querer quedarnos, pero ante todo, será su puesta en escena y cómo se mueve a nivel técnico los verdaderos motivos por los que ver Brand New Animal y contemplarlo como uno de los títulos que sellarán 2020. Studio Trigger parece no haber perdido su esencia y, aunque en diversas ocasiones no acierte en su totalidad con la profundidad de la historia que pretende contar o los planteamientos iniciales, será en su ejecución donde nos haga querer más de ellos. 

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Marisol Navarro

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1 COMENTARIO

  1. Buenas! Me ha gustado tu analisis, no obstante, me he visto los dos primeros y no me convence nada tanto el dibujo como dialogos e historia. Eso si, vi glepinir y appare si que me gustaron! Grna artículo de dorohedoro!!

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Publicista aficionada de las películas, las series y el cómic en general. No tengo un género preferido, pero todo lo gore me apasiona. Adoro viajar, y si algún día consigo ir a Japón, sin duda para el trayecto tendré preparada toda la obra de Sui Ishida.