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desafio buñuel el palmitronNo es un paseo. Tampoco es una carrera. Desafío Buñuel es mucho más que eso, es un reto en toda regla que este año ha seleccionado 7 guiones a competición para que sus equipos vuelvan a armar en tan solo 48 horas un cortometraje rodado íntegramente con la ciudad de Teruel como plató natural, y sus vecinos como cómplices y aliados.

Y hablamos de verdadero reto porque en esta edición ha quedado claro que a Desafío Buñuel hay que venir a por todas, y dispuestos a desplegar toda la creatividad y capacidades que los equipos seleccionados atesoran. De los siete proyectos escogidos, tan solo 4 han podido entregar sus cortometrajes al cien por cien. Un equipo que abandonó sin causas claras a escasas horas de empezar el Rally Cinematográfico, y dos equipos que no han podido entregar sus trabajos completos, por unas otras razones, dan pistas de que el nivel de esta cita se está instalado en cotas realmente interesantes. Pero esta segunda edición también ha dejado claro lo que pudimos respirar en directo el año pasado: el arrebatador clima de compañerismo y de superación que reina en esta convocatoria cinematográfica, sin duda uno de sus valores más potentes, capaz de otorgar el calificativo de “irrepetible” a las experiencias y los recuerdos que coleccionan todos los implicados en esta singular carrera contra reloj.

Padrinos y madrinas en Desafío Buñuel

Esta segunda edición ha vuelto a contar con rostros conocidos, padrinos y madrinas que han vuelto a prestar su talento a los proyectos, poniéndose de nuevo al frente de los elencos que han protagonizado cada cortometraje.

Beatriz Rico, Andrea Dueso, Mariano Venancio (Mira lo que has hecho), Santi Alverú (Selfie), Eloi Yebra, y Verónica Forqué, cuya trayectoria ha sido reconocida este mismo año por la Asociación de Informadores de Cine Españoles con el Premio Honorífico en su gala de los Premios Feroz, han sido los grandes nombres de nuestra industria que han aceptado la invitación de la organización, tomando el relevo a Ruth Gabriel, Maite Uzal, Fernando Tielve, Aida Folch y Helena Miquel.

Y de nuevo, un lujo para los equipos contar con estos nombres encarnando a los protagonistas de los cortometrajes. La experiencia y la ilusión, cara a cara.

 

El palmarés: la hora de los ganadores

Un palmarés fallado por un jurado íntegramente femenino y presidido por Ruth Gabriel, que desde que participó en la primera edición de Desafío Buñuel, ahora hace un año, ha manifestado su intención de volver a vivir la experiencia, prestando a la organización todo su apoyo y ayuda de cara a preparar esta nueva edición. Junto a la actriz, Aurora Cruzado, (profesora), Marta Tarín (Fundación Academia de Cine de España), Vicky Calavia (realizadora) y Beatriz Barrabés (periodista de RTVE).

El jurado de la II Edición de Desafío Buñuel. Estos han sido todos los premiados en esta edición, y sus acertadas causas bajo el prisma de los miembros del jurado:

Premio a la Mejor películaSobre ruedas de Rubén Pascual Tardío, un cortometraje que integra de manera brillante la propuesta de Desafío Buñuel: la confluencia de amor y de humor, un canto a la libertad y la ruptura de los estereotipos amorosos.

Premio a la Mejor direcciónZeynep Arisoy por The possible impossibilities (Turquía), por su mirada personal inspirada en el espíritu y el legado de Luis Buñuel.

Premio a la Mejor actriz: Beatriz Fabregat por Sobre ruedas, de Rubén Pascual, por su gran naturalidad y sostener con éxito la réplica a una actriz de la categoría de Verónica Forqué.

Premio ex aequo al Mejor actorImanol Pérez por Llamantes, de Manuel Rodarte de Alba (México), y para Javier Araco por The possible impossibilities, de Zeynep Arisoy (Turquía). Ambos intérpretes han sabido sostener el peso de un papel protagónico y ser buen hilo conductor.

Premio a la Mejor fotografía: Chack Pérez Peña y Montserrat Peña por Llamantes, de Manuel Rodarte de Alba (México), por su creación de ambientes y contrastes, y el reflejo de Teruel como escenario cinematográfico.

Premio al Mejor montaje: Íñigo Floristán y Cristian Aparicio por Justo a tiempo, de Íñigo Floristán, por el ritmo que mantiene a lo largo de la narración, transitando a diferentes épocas, en espacio y tiempo.

Asimismo, el Premio Especial del público en el que votaban los espectadores turolenses en los diferentes pases fue para Sobre ruedas, de Rubén Pascual.

Además, es obligatorio señalar y destacar el Premio Honorífico María Portolés, que este año ha ido a parar a manos de Nacho Navarro, actual gestor del Cine Maravillas, bastión de la cinefilia turolense, que contra viento y marea lucha y sigue ganado la difícil batalla en la que los exhibidores locales llevan ya demasiados años inmersos. Negocios que son pasión, y por tanto prácticamente irreductibles. Porque el Cine Maravillas es eso, historia de Teruel y de sus gentes.

El futuro es de Teruel

Mayte Pérez, consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, ha sido bastante clara y concisa en sus palabras: “Es la consolidación de este rally cinematográfico, único en sus características entre todos los certámenes españoles. Hemos dado el salto para que venga gente a Teruel a través del cine, del sector audiovisual y de la cultura, a disfrutar también de este maravilloso ambiente de película“.

Porque, como bien señala Nacho Navarro (gerente del Cine Maravillas), “Desafío Buñuel es una de las iniciativas culturales más importantes de las que se están haciendo en Teruel. Con la desaparición del anterior festival, quedó un vacío tremendo a nivel cinematográfico en una ciudad con una historia y un potencial para hacer muchas cosas, donde Desafío Buñuel recoge ese testigo y desarrolla algo que, con tiempo, va a ser una de las propuestas más importantes y reconocidas de aquí en adelante“.

Larga vida al cine. Larga vida a Teruel y su Desafío Buñuel.

 

 

Alfonso Caro

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