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CHARLIZE THERON - EL PALOMITRÓN

El próximo 22 de junio llegará a los cines españoles la esperada Tully, segunda colaboración entre Charlize Theron, Jason Reitman y Diablo Cody tras la infravalorada Young Adult. Este año también ha aparecido fugazmente en la catástrofe taquillera que finalmente ha sido Gringo. Con una carrera que empezó a despegar años después de aquel Oscar a Mejor actriz en 2003, a continuación desgranamos varias de las facetas más destacadas de una de las actrices más versátiles de la actualidad:

La que sufría como Geno

CHARLIZE THERON EN MONSTER - EL PALOMITRÓN

Theron ha demostrado en sobradas ocasiones que no le cuesta trabajo dejarnos los ojos llenos de lágrimas y los mocos colgando cual Viola Davis en cualquier drama racial. En Monster engordó veinte kilos para meterse en la piel de Aileen Wuornos, una prostituta autora de varios asesinatos que se enamoraba de Christina Ricci y dejaba varios momentos tan sobrecogedores como difíciles de olvidar (aquel monólogo sobre por qué no se había suicidado antes de ir a tomar una cerveza, por ejemplo). La actriz se llevó el Oscar y todos los premios de aquel año, pero lo más importante es que se labró una reputación que por fin la apartaría de aquellos personajes insignificantes en películas lamentables.

En tierra de hombres tenía un reparto estelar y Charlize estaba sobrecogedora interpretando a una madre soltera que se ve obligada a trabajar en la mina con una panda de cavernícolas llamada hombres. La cinta era una oportunidad perfecta para reconocer de nuevo una faceta dramática que cada vez parecía más perfeccionada, pero se le veían tanto las costuras que nadie llegó a considerar a Theron como una opción real a ganar nada. La actriz se debió de cansar de hacer campaña para nada y no ha vuelto a participar en ninguna película tan descaradamente producida para su propio lucimiento.

Por supuesto hay unos cuantos papeles dramáticos en su filmografía, pero injustamente pocos destacarían el que interpreta en The Road, la cinta posapocalíptica protagonizada por Viggo Mortensen donde la actriz apenas aparecía cinco minutos en pantalla pero se comía a todos los que se le ponían por delante con un personaje roto por las circunstancias.

La agridulcemente cómica

TULLY - EL PALOMITRÓN

Allá por 2011 Charlize Theron volvería a los focos de atención tras varios años de proyectos insignificantes para su carrera, y los creadores de Juno serían los responsables de proporcionarle el mejor personaje de su filmografía. Mavis Gary es una ghost writer de libros para adolescentes que decide volver a su pueblo natal para el bautizo del hijo de un exnovio al cual no ha superado. El mayor acierto de Young Adult es utilizar como protagonista a un personaje que en general se utiliza en cualquier comedia romántica para dibujar a la exnovia malísima del protagonista. Esta Mavis Gary es la villana de la función, pero está tan llena de matices y entendemos tan bien su desgracia que solo podemos apoyarla en todas sus desventuras. Esa conversación final que echa por tierra una posible evolución y ese Tú estás bien aquí, Sandra son ya historia de la humanidad. Y, ¿quién más ha sido capaz de mantener durante más de noventa minutos una cara de resaca constante con tanta (o tan poca) dignidad?

El trío Jason Reitman – Diablo Cody – Charlize Theron compartiría proyecto de nuevo siete años después de Young Adult en la también estupenda Tully. Theron volvería a olvidarse de aquel cuerpo de gimnasio que necesitó para cintas como Mad Max o Atómica para interpretar a una madre de tres niños estancada en la agotadora rutina y que busca los servicios de una babysitter para intentar sobrevivir a su bebé. Theron vuelve a demostrar que es una maestra para la comedia negra, para los gestos sutiles y para helarnos la sangre (esa cara después de parir). Larga vida a esta Santa Trinidad, y ojalá más proyectos juntos.

La mala malísima

CHARLIZE THERON BLANCANIEVES - EL PALOMITRÓN

En 2012 nos llegaron casi seguidos tres proyectos sobre Blancanieves: la kitsch de Tarsem, la buena de Pablo Berger y la Juana de Arco protagonizada por Kristen Stewart. Theron se lo pasaba pipa interpretando a una mala malísima bastante caricaturesca pero con sus pinceladas feministas (pocas, pero alguna había). Con un humor que brillaba por su ausencia, la actriz conseguía robarse la película no por sus baños de leche o por su obsesión con acabar con la protagonista de Crepúsculo en aquella época en la que todos la detestábamos, sino por su aura de diosa shakespiriana en aquel pastiche bélico. Cuatro años después llegaría una desvergonzada secuela donde la actriz tiraba la casa por la ventana y parecía una concursante más de RuPaul Drag Race.

Mucho más discutido sería su personaje en la apaleada (y más que reivindicable) Prometheus, en la cual interpretaba a una señora rica enfadada con todo el mundo sin que nadie supiese muy bien por qué. La actriz se olvidaba de todos sus registros dramáticos para un personaje escaso de matices y que, en determinado punto de la película, el espectador creía un androide. Un poco más olvidable sería su paso por la última entrega de la saga Fast & Furious, que a pesar de ser su mayor éxito de taquilla (con mucha diferencia), solo nos dejaba para el recuerdo unas rastas espantosas y sus amenazas a nuestra Elsa Pataky.

La reina del pop

MAD MAX Y CHARLIZE THERON - EL PALOMITRÓN

Aeon Flux fue el primer intento de Charlize Theron en el mundo superhéroe, y a pesar del notable esfuerzo físico de la actriz, el espantoso guion y la bochornosa dirección artística (Frances McDormand debería pagar los tres anuncios en las afueras para que asesinasen a quien dio luz verde a aquella peluca) hundieron sus posibilidades de llevar sobre sus hombros el peso de una película de acción. Diez años después llegaría el milagro de la mano de George Miller y su revisión de Mad Max. Si bien, como indica el título, es Max (Tom Hardy) el cabeza de cartel de la película, la Imperator Furiosa de Theron es la verdadera protagonista (al menos moral) en una adrenalínica persecución de dos horas que tuvo unas críticas extraordinarias. Mad Max: Furia en la carretera es, hasta el momento, la película más importante de su carrera (así como Alien lo fue para Sigourney Weaver o Kill Bill para Uma Thurman) y ya ha convertido a la actriz en un icono de la cinematografía popular.

No contenta con el extraordinario reto físico que supuso Mad Max (y su durísimo rodaje), la actriz confirmaría un par de años después que podría ser la estrella de cine de acción definitiva si se lo propusiera. Gracias al gran éxito de esa película, Theron pudo protagonizar un proyecto en el que llevaba varios años trabajando: en Atómica (mucho mejor el título original Atomic Blonde) daba otro recital de poderío y carisma en la historia de una espía rusa con una peluca Targaryen y muchos hits de los ochenta. El larguísimo plano secuencia (sin dobles, por supuesto) de una pelea en el que la rubia atómica recibe palos por todas partes es probablemente el momento más espectacular de una carrera llena de esfuerzos físicos e interpretativos que están al alcance de pocos.

La del pelo malo

Los 90 no fueron una buena década para casi nadie, pero menos para una actriz que estaba empezando, y cuyo primer proyecto sería Los chicos del maíz 3. A pesar de que Paul Verhoeven salvó la carrera de Theron al descartarla del casting de Showgirls en favor de la hips don’t lie Elizabeth Berkley, las diferentes películas en las que participó pertenecían a géneros muy diferentes entre sí, pero simplemente la utilizaban como mujer florero. Y aquel pelo rizado que jamás abandonó durante toda la década no ayudaba.

Pactar con el diablo no estuvo mal, pero otros títulos más demenciales como Mi gran amigo Joe o La cara del terror auguraban un futuro menos prometedor que el de Hilary Duff. Algunos proyectos más prestigiosos a finales de la década (Las normas de la casa de la zZzZzZz sidra, Celebrity) le dejaron un videobook un poco más decente, y así podría encarrilar un poco su carrera para principios del nuevo siglo.

 

Capaz de haber sobrevivido a grandes fracasos artísticos (Juegos de mujer), taquilleros (Lugares oscuros) o ambos (Diré tu nombre), la actriz ha probado suerte en todos los géneros y siempre ha caído de pie gracias a un talento innegable y una presencia escénica hipnotizante.

Al igual que otras actrices como Jennifer Lawrence, Charlize Theron está utilizando su poder y fama en la industria no solo participando en proyectos que van sobre seguro (que también), sino para demostrar que no hay registro que se le escape y que no tiene el más mínimo problema en raparse la cabeza, adelgazar, engordar o ponerse cachas si cree en la historia que está contando. Porque hace ya mucho que se quedó atrás ese debate sobre “es demasiado guapa para que me la crea”. Porque Imperator Furiosa solo hay una.

 

Jose Cruz

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