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«Al final todo acaba. La única diferencia es si será antes después.» El inicio de Darling in the FRANXX 17 es una sentencia. No somos ajenos a ella y no sería erróneo decir que ellos tampoco lo son. Pero hay algo importante. Algo que ya vimos en su anterior episodio. Quizás, solo quizás, no todo es pilotar un FRANXX.

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«Aunque sintamos que el final se acerca… pasamos un día más en la jaula de nuestras vidas.» La sentencia continúa. El hecho de que el final se acerque, quizás para ellos, quizás para la serie, es toda una declaración. Tanto para la obra como para la dirección del episodio, que apuesta por ritmos lentos, diferentes frentes y una gran cantidad de información. ¿Que nos espera?

Hanami eterno

Así se plantea el inicio —que no dará solo para su introducción— del capítulo. ¿Recordáis cómo iniciaba el episodio anterior? Exactamente, igual que este. Zero Two limándose los cuernos. Zero Two sonriendo al espejo. Aquí podría encajar el clásico «es humana», pero sería tan reiterativo como su propia escena.

Si un servidor pudiese poner título al capítulo no sería Edén, sino 16.5. Porque, en vainilla, nos encontramos ante una extensión de lo que vimos la semana anterior. Es un recurso clásico y no tiene porque ser negativo pero, sobre el papel, me suena a su dirección jugando con los tiempos para tener la historia que quieren tener. Es Trigger. Y toca insistir, pero la calma precede la tormenta.

La llegada de los Nines —quienes me recuerdan más que nunca a la Orden del Temple en su defensa de “Papa”— es el primer aviso de que las cosas van a cambiar. El aura que les acompaña, esa anti-naturalidad, es algo más que una simple advertencia. Posiblemente una demostración de lo que es ahora el ser humano.

Humana, humanos

Insistir en la humanidad de Zero Two a estas alturas puede resultar contraproducente. Pero, de alguna forma, lo consiguen. Si los Nine son anti-naturales, la chica es todo lo contrario, pese a ser la única no-humana reconocida. Y lo demuestra al abandonar su código especial, Iota, y decantarse por el que el propio Hiro le dió, dejando claro que Papa, para ella, no es nada. Prefiere el amor.

Pero es que su relación con Hiro también es completamente humana. Ríen, juegan, se divierten. Son una pareja real, es un amor juvenil. Inocente. Pero lo mejor está en como su guión escoge transformar también a Hiro, llevando a ambos a un estado equilibrado donde ninguno de los dos son ni humano ni klaxosaurio; ni príncipe ni bestia.

Y los compases de su banda sonora acompañan. No considero que Darling in the FRANXX cuente con un gran poderío musical más allá de sus dos temas principales. Pero Shouji Hata sabe cómo encajar el sonido con la escena. Sabe el dónde y el cuándo utilizar un tema. Y el momento en el que Hiro y Zero Two pasan la noche juntos es un momento para enmarcar, con un tema lento, sencillo, casi alegre. Define el momento —como lo harán los siguientes con la esperanza, la tensión y la desesperación, en ese orden— y define la escena. Recuerda incluso a The Ancient Magus bride, al uso de sus tonos (incluso con la falta de ese añadido pagano) y su visión inocente del amor.

La mecánica del amor

La segunda cita del capítulo vuelve a repetirse. Porque Darling in the FRANXX 17 parece mostrarnos un solo día en su mundo. Y como otros tantos (donde jamás podré dejar de recomendar Moratoria de Estrellas Fugaces) coge su tiempo, avanza despacio, pero lo hace con una fuerza innata que no despunta en la acción, sino en cómo siente cada compás.

Y aquí, en este punto, el capítulo decide que ha llegado el momento de romper. ¿Y que hace? Seguir con ese tempo. La fácil habría sido romper de forma literal, introducir un elemento disruptivo o sacarse un nuevo tipo de klaxosaurio de la manga, pero no. Toca reflexionar. Porque Kokoro ha ido ganando espacio poco a poco y quiere poder decir la suya. Y es que se entrevé en la chica una mezcla de lujuria y esperanza. Se entiende que descubre los antiguos “secretos” y que dejar un niño tras ella es un futuro esperanzador, pero su animación la enfoca de otra forma. Como si la demonizara.

Y es que eso es lo que hace. Anti-natural, de nuevo. Casi como si el mundo se hubiese invertido. Cuando los Nine encuentran su libro y discuten sobre ello demuestran de que pasta está hecho cada equipo. Ellos, la élite, son la versión evolucionada de los humanos. Amorales, sin sentimientos, mentes racionales. Frente a la naturalidad, la juventud, la espontaneidad. Todo esto no es más que un gran desarrollo de todo lo mostrado anteriormente. Es una síntesis de todas las preguntas sobre los adultos, los besos y la razón de que exista un capítulo llamado Chicos x chicas.

Darling in the FRANXX se atreve a reflexionar sobre sí mismo.

Al fin su simbolismo coge fuerza y deja de ser simple narrativa, metáforas bonitas, para convertirse en eso, fuerza. Y ahí está todo. Resulta que Hachi y Nana fueron parásitos y que su personalidad no es más que fachada —aunque ella demuestre que no puede contener sus emociones—, sus órganos reproductores son solo necesarios para los FRANXX. No hay esperanza, no hay humanidad en ellos. El propio doctor se asombra de que los chicos hayan llegado a desarrollar los “instintos reproductivos originales”. Se da a entender que ha pasado mucho tiempo y que el ser humano ha evolucionado, sí, pero lo importantes es como todo (los códigos, el trato, el hecho de que solo piloten FRANXX, la educación sexual, los sacrificios humanos…) toma sentido en una sola y única escena.

Un último abrazo y el principio del fin

Los últimos compases del episodio llevan al cliffhanger. Uno necesario para el desarrollo de la obra y que, a su vez, nos recuerda que nos encontramos en los episodios finales. Así vemos a los desaparecidos de APE adentrándose en lo que queda claro que es territorio Klaxosaurio.

La Princesa espera. Es humana, o algo similar, casi recuerda a los Ghouls que imagina Sui Ishida (que no a la criatura mitológica original) y no tiene miramientos en acabar con los miembros de la organización. La guerra está por comenzar y, sea lo que sea la proclamada princesa —así como la raza a la que representa— queda claro que no tiene ninguna relación con Zero Two, como se ha especulado tanto hasta el momento.

Así la obra se abre en varios frentes. Los Nine vuelven con Papa y el resto de APE, toda una declaración de intenciones, el primer paso a la batalla definitiva. Nana desaparece de la escena y la toman los chicos, que se ven abandonados por su propia especie; incluso con una escena sutil de Mitsuru y Kokoro abrazados en la cama, desnudos. Y, por último tenemos a la Princesa Klaxosaurio, que deja claro que no se trata de una humana tras decapitar al miembro de APE y llamarles “humanos de pacotilla”. ¿Quien es ella; son los klaxosaurios humanos realmente? ¿Y qué pasará con APE y los chicos? Lo único que queda claro es que estamos frente a la batalla definitiva.

Darlinginthefranxx-crítica

Óscar Martínez

3 Comentarios

  1. Me encantan estas reseñas
    Aunque no comento en ninguna de ellas, siempre las leo, y son perfectas y Acertadas
    Sigan Así y muchas gracias.

    • ¡Vaya, muchas gracias! Saber que tenemos apoyo de fuera es lo más importante para nosotros. Si quieres pasarte a comentar, tanto en estas como otras, eres más que bienvenido 🙂

  2. Muy buena crítica, tanto la de este episodio como la del anterior, me gustó mucho el análisis del opening. Cada vez la trama tira más a Evangelion, salvando las distancias claro está. Hace unos días leí un comentario de que cada vez hay más Darling y menos Franx, y está claro que la parte central va a ser la emocional, como pasó en su día con Evangelion. Aún así tengo bastantes esperanzas en la otra parte, creo y espero que no vayan a defraudar con ninguna de las dos. Me parece prácticamente imposible que lleguen a lo que hizo y supuso Evangelion en su día, pero si siguen a este buen nivel creo que quedará una obra que, al menos a mí y otros muchos, nos quedará grabada.

    SPOILERS PREVIEW DEL CAPÍTULO 18
    Al parece el sábado nos espera el último capítulo tranquilo en el ámbito general, pero muy emocionante en cuanto al desarrollo de los personajes. Mucha gente pensaba que las imágenes vistas en el primer episodio de los cerezos y la pareja protagonista iban a ser del final de la serie, pero las esperanzas del supuesto final feliz han sido destruidas. Lo bueno es que ahora mismo no sabemos prácticamente nada de cómo va a ser la batalla final, es decir que van a haber sorpresas seguramente. Por el tono de la serie, si tuviera que apostar, apostaría por el final agridulce. Lo bueno es que dentro de un final agridulce, una vez más, hay un mundo de posibilidades. Seguro que nos vamos a divertir y sufrir XD.

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