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Crítica de Darling in the FRANXX 08

Después de la tormenta viene la calma, se suele decir. Si bien en Darling in the FRANXX parece que no ha sido algo del todo literal. Tras un apoteósico sexto episodio, la serie nos dejaba con un nuevo capítulo algo fuera de lo normal. Relajado, sí, pero repleto de matices, simbolismo y misterio. Mientras tanto, esta última entrega se toma ese merecido descanso para profundizar en las relaciones y su desarrollo.

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El de hoy es un capítulo difícil de tratar. El factor fanservice entinta toda su duración pero una mirada reflexiva revela que hay mucho más. Sin embargo, no deja de ser una tirada mucho más relajada, que se toma ciertos permisos —incluso el de un ending especial dedicado a sus protagonistas y que ahonda en su humanidad— y relaja la tensión habitual. Con un título tan cliché como “chicos x chicas”, este Darling in the FRANXX 08 juega con sus espectadores, descubramos como.

Una visión natural del mundo

Si el título del capítulo resulta un cliché clásico, el hecho de que empiece con ácido corrosivo y trajes rotos se lleva todos los puntos de un plumazo. Es directo, sin tapujos. Es, por un momento, The End of Evangelion y su polémica escena del hospital. Menos sutil, aunque también menos brusco. Recae en el mismo punto que el episodio anterior (que hace las veces de entradilla a este), en la escenificación de la pubertad.

Crítica de Darling in the FRANXX 08

Darling in the FRANXX no enseña. Tampoco busca hacernos mirar, sino mostrar la más pura —e inocente— adolescencia. Y lo hace de forma lenta, como si disfrutara de cada segundo que pasa. Chicas contra chicos, la eterna batalla en clase, la clásica distinción a la hora de hacer equipos. Pero partimos de un mundo donde no existen las clases, donde no se hacen equipos a la hora de gimnasia. Ellas, ellos, son parásitos, soldados nacidos por y para combatir.

Que su guión se permita hacer una pausa para dejarles vivir es todo un detalle. De nuevo, los humaniza. Hasta el homónimo capítulo seis los pilotos no eran más que eso, pilotos. Ahora encontramos a jóvenes que descubren un mundo que les es desconocido. El sentirse atraído por alguien. Hablamos de adolescentes que no conocen, tan siquiera, el término “beso”. Carentes de cariño, de educación sexual, incluso social. Este es un episodio celebrativo, cargado de amor propio a su obra, a sus personajes. Es lento, poco atractivo y está cargado de clichés, pero es natural. Su comedia en si misma es natural y sus personajes, por una vez, también lo son.

Crítica de Darling in the FRANXX 08

El mayor ejemplo de ello es Zero Two — la Rei de Darling in the FRANXX. No solo lo demuestra en su juego con Hiro sino que ella misma se toma el permiso de preguntar si parece más humana. Y lo hace porque ella se siente más humana, como si fuese algo liberador quitarse de esa carga que pesa sobre sus hombros por el simple hecho de ser diferente. Es un momento precioso, cargado de emoción. Un plano general para mostrar la acción, esa cámara lenta para que el espectador disfrute al máximo el momento y la risa de Hiro como cierre. Pero no se queda ahí. Entonces entra una expectante Zero Two, resaltada al encontrarse a contraluz y sonríe. Es algo que la serie lleva realizando desde sus primeros compases, en aquella escena donde la chica observaba la ciudad desde lo alto. Pero en esta ocasión su forma de brillar es diferente.

La relación entre Hiro y Zero Two es una complicada. Una de luces y sombras, incluso literales en la animación de Trigger y A-1 Pictures, como si quisieran destacar sus diferencias. Pero es precisamente eso, el ser ambas partes de la cadena, lo que les hace ser tan resistentes. Y es algo que, como ya se mencionó en críticas anteriores, empieza a traducirse al resto del equipo.

Crítica de Darling in the FRANXX 08

Y es que los últimos minutos de Darling in the FRANXX 08 les arrojan a la cruda realidad. No son el primer escuadrón 13. Y probablemente no sean el último. La obra lleva jugando con ese destino irrefrenable desde el principio. Con el como poder llegar a ser adultos. La sombra que proyecta ese primer piso vacío —la foto del escuadrón anterior, sus pertenencias y recuerdos— se proyecta larga y amenazante sobre los protagonistas. Un recordatorio de que no todos los días podrán ser como el último.  Deben unirse para sobrevivir.

Su vínculo es su arma. Y es algo que deben cuidar. Su final lo refleja a la perfección, con los estambres prometiendo cuidar de las pistilos. Con todo el equipo unido y colaborando. Con una última referencia al pájaro de Jian, las manos de Hiro y Zero Two unidas. Los parásitos vuelven a subir a los FRANXX, más fuertes que nunca. Pero todavía no sabemos que les deparará el futuro.

Darlinginthefranxx-crítica

Óscar Martínez 

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Escribo más que duermo. Ávido lector de manga y entusiasta de la animación japonesa. Hablo sobre ello en mi tiempo libre.

2 Comentarios

  1. Buenas. Gracias por el escrito de hoy. Al igual que a usted (supongo) Darling in The FranXX también está siendo uno de mis favoritos de la temporada, teniendo una disputa constante con Amor es cuando cesa la lluvia, pero este episodio no ha sido muy de mi agrado, o mejor dicho,me he partido el culo pero la excusa que ha desencadenado todo ello me ha dolido en el alma. El que un Klaxosaurio, esa peligrosa lo-que-sea a.k.a. bestia que ha confinado a la humanidad en jaulas, sea ahora nada más que un bicho que patalea y cuya defensa u ataque especial es lanzar un líquido que, Dios sabrá cómo, atraviesa la coraza de la principal y única arma de defensa de la humanidad. Para más inri esta no hace nada más allá de casualmente derretir sin daño alguno la ropa de las chicas, provocando así un empalme en los estambres y desencadenando todo lo del octavo episodio.

    Es algo que me molesta relativamente mucho no solo por lo dicho arriba sino porque los niños no tenían conocimiento de ello y su actitud es incongruente dado que, supongo que por un exceso de confianza proveniente de no-sé-dónde pues Strelizia es siempre quienes les salva el culo —incluso para este caso, es quien se solea al Klaxosaurio— se tragan un líquido que bien podría ser ácido y en lugar de derretirles la ropa para exponer el cómo nuestro individualista y especial escuadrón está en la pubertad, matarlos o como mínimo provocarles graves daños irreversibles. Más que parecer Evangelion con su escena del hospital a mí se me hace más un To Love Ru, con la diferencia de que en To Love Ru ello es el pan de cada día y aquí aplica un contraste que no veas.

    Otra de las cosas que me chirrían del capítulo es que, junto al capítulo 2, los personajes actúan en disonancia respecto a su universo: el pudor por el que otros chicos vean tu cuerpo no es algo biológico sino inculcado. Nuevamente saben cosas que no deberían de saber; me parece correcto que adjudiquen a temas biológicos el que, aún sin saber nada en lo referente a lo sexual, ver ciertas partes de las chicas les provoque sensaciones, pero en contraste con estas no es algo de conducta sino biológico. Lo soluciona relativamente el que lo hayan intentado enfocar a “no, es que nos miraban en pleno combate, es muy falta de respeto” pero igualmente Miku se mosquea por la posibilidad de que también lo pudiesen haber hecho en la playa, donde estaban en completa paz.

    Ya por último está el comportamiento de Zero Two, que en el capítulo 7 mantenía las distancias con todos —excepto Hiro— y como ya acostumbraba solo se acercaba para molestar a Ichigo y ahora repentinamente es amigable. Me agrada eso de “¿parezco más humana?” frente a Hiro, pero sigue sin justificar el por qué se comporta relativamente amigable cuando él no está en frente, véase en las habitaciones de las chicas. Suponiendo en base a anteriores capítulos que se mantuviese alejada de ellos por el hecho de que no sobrevivirán —lo cual está en sintonía con el hecho de que ahora esté TAN cariñosa con Hiro dado que éste ha mostrado poder ser el primer ser vivo que la acompañe y sobreviva—, tal condición sigue presente, así que eeeso. Si no fuera porque presenta parte del edificio que actúa de habitáculo y el que Kokoro se haya traído el libro (y parece ser que lo ha leído), diría que es relleno.

    • ¡Muchas gracias por tu comentario! Creo que la mayor respuesta que puedo ofrecerte es mi propia crítica así que perdóname si no me explayo con esto, ya dejo mi opinión en ella. Si quiero comentar un par de cosas, y es que me parece una mala mecánica la del ácido del klaxosaurius a mi también — de hecho, por un momento pensé que se les había ido la cabeza. En cuanto al asunto del pudor creo que no hay que olvidar que ellos y ellas sí han sido educados y educadas. No sabemos hasta que punto (aunque si que sabemos que el sexo no se ha incluido en ello) pero no sería de extrañar que sea algo inculcado. Por el simple hecho de que tengan habitaciones separadas me parece totalmente lícito lo que se comenta en el capítulo.

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