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Crítica the equalizer 2LOS ANTECEDENTES

Cuatro años hemos tenido que esperar para volver a encontrarnos con Robert McCall, y por el camino Antoine Fuqua nos ha dejado el remake de Los siete magníficos (siempre con Denzel, no vaya a ser) y varios proyectos en estado de desarrollo, entre los que se encuentran la propia tercera parte de The Equalizer, una serie que el director de Pittsburgh quiere rematar en formato trilogía, y el arriesgado remake de El precio del poder, una de los templos del cine ochentero y uno de los trabajos más reconocidos de su director Brian de Palma.

Un reencuentro que vuelve a contar con gran parte del reparto original, y que vuelve a proponer un poquito de cine de acción de corte clásico para sobrellevar el verano y refugiarnos en las salas en busca de entretenimiento puro y duro.

LA PELÍCULA

Muy en la línea de su antecesora, The Equalizer 2 maneja un ritmo muy especial dentro del cine de acción. Un ritmo al que básicamente no estamos muy acostumbrados, y que puede jugar en contra de los espectadores más impacientes. Porque Fuqua no tiene prisa en presentar el conflicto y opta por dedicar un primer tramo de película al personaje de Robert McCall antes de entrar en materia. Porque es menester dejar claro que McCall es un superhéroe de carne y hueso, despojado de licras y capas, de superpoderes, y armado con una profunda visión ética y moral que no solo le conduce con éxito a resolver situaciones injustas, sino que también le otorga un rol de tutor para reconducir los destinos de aquellos descarriados que le rodean. Un héroe anónimo que busca superar su propia tragedia vital ayudando a los demás como válvula de escape a su propia soledad.

Esta apuesta por la humanidad, seña de identidad en la filmografía del director, es una de las señas de identidad de esta saga, que si bien (y generosamente) salpica de violencia las escenas de acción, también encuentra tiempo para centrarse en sus personajes. Porque conoceremos más sobre el pasado de McCall, que continúa con su promesa protectora cumpliendo con la misión que asumía en la última secuencia de la primera entrega (muy en línea a ese Neo de Matrix colgando el teléfono al final también de la primera entrega de la trilogía de las hermanas Wachoski).

Con todo, esta apuesta por dejar de lado las premuras y los ritmos propios del género pasa factura, desequilibrando el conjunto y forzando a Fuqua a resolver la trama de manera ciertamente precipitada en su último tramo, que respira cine ochentero (no estáis locos si os viene a la cabeza la maravillosa Único testigo, de Peter Weir, en el planteamiento de su resolución) y camina por senderos muy transitados y despoja al clímax del factor tensión.

Crítica the equalizer 2ELLOS Y ELLAS

¿Es necesario indicar que el rey de la función vuelve a ser Denzel Washington? Pues por si hay dudas, así es, y en este apartado vamos a animaros a ver la película en versión original o VOSE, porque los registros de voz de Denzel y sus muecas y expresiones son totalmente obligatorias para gozar al máximo de un actor de este calado, que además se siente cómodo con el personaje y lo somatiza de manera ejemplar.

Con él repiten Melissa Leo y Bill Pullman, y se incorporan al elenco Ashton Sanders (Moonlight) y un Pedro Pascal muy rutinario y sin brillo, que además da vida al personaje más flojo y facilón de la cinta.

LA SORPRESA

Cabe destacar en este apartado los constantes guiños a la literatura y el mundo del libro que podemos encontrar durante toda la película. Estos se destapan como los auténticos compañeros de McCall y como legados vitales que pueden actuar como guías para encontrar los caminos correctos. En busca del tiempo perdido, una de las grandes obras del siglo XX escrita por Marcel Proust, Entre el mundo y yo, de Ta-Nehisi Coates, y El hijo nativo, de Richard Wright (estos últimos grandes títulos que han abordado la problemática racial en Estado Unidos) son algunas de las obras que podemos distinguir en la trama de una u otra manera.

Crítica the equalizer 2LA SECUENCIA/EL MOMENTO

De nuevo no hay sorpresa. Todas las secuencias de acción protagonizadas por McCall son de infarto, están rodadas con pulso y montadas con oficio. Y es lo que muchos, finalmente, buscarán al comprar la entrada. Aquí no hay fallo, aunque también muchos saldréis del cine echando de menos más momentos de acción desatada.

TE GUSTARÁ SI…

Básicamente si no tienes prisa, y básicamente si Denzel Washington es uno de tus actores favoritos. Si además quieres algo más de profundidad en estas películas, es muy posible que te guste bastante.

LO MEJOR

  • Denzel Washington.
  • Que la película busque más allá de la acción rutinaria y explore su propia personalidad.
  • Ver a Bill Pullman y pensar automáticamente en su discurso de Independence Day.

LO PEOR

  • Que esa búsqueda y afán de diferenciación estropee la fiesta a más de un espectador.
  • Los efectos digitales, muy flojitos y nada apropiados para una producción de este calado.

 

Alfonso Caro

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