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Bandera trans - El Palomitrón

En España, el 85 % de las personas transgénero se encuentran en situación de desempleo. En Estados Unidos, la cifra no es tan alta (16 %), pero duplica la tasa general. Muchas de estas personas son víctimas de exclusión social. Otras tantas tienen que recurrir a la prostitución para poder obtener ingresos. Scarlett Johansson es una actriz de éxito en Hollywood, la tercera mejor pagada del mundo en 2016, cuyos contratos cinematográficos y publicitarios le reportaron 25 millones de euros en un solo año. Los actores y actrices transgénero no consiguen papeles para interpretar a personajes cisgénero. Scarlett ha dado vida a lo largo de su carrera a todo tipo de personajes. El que iba a ser el próximo: Dante “Tex” Gill, un hombre trans propietario de una cadena de salones de masajes. Días después de la polémica surgida por la elección de la actriz para este papel en la película Rub and Tug, ella ha renunciado a interpretarlo.

La realidad de los intérpretes trans

Jamie Clayton - El Palomitrón
Jamie Clayton, actriz de Sense 8 (Netflix)

Tras renunciar a interpretar a Dante “Tex” Gill, Scarlett Johansson declaró: “Nuestra comprensión cultural de las personas transgénero continúa avanzando y he aprendido mucho de la comunidad desde que hice mi primera declaración sobre mi casting y me di cuenta de que era insensible. Tengo una gran admiración y amor por la comunidad trans y agradezco que la conversación sobre la inclusión en Hollywood continúe”.

Es evidente que la mala prensa que estaba recibiendo el proyecto ha sido determinante a la hora de tomar esta decisión, pero eso no implica que Johansson haya podido recapacitar de forma honesta e informarse sobre lo que implica ser transgénero en Hollywood. La actriz Jamie Clayton (Sense 8), lo explica en First Time I Saw Me, la serie de especiales que Netflix estrenó con motivo del Orgullo LGTBI:

“Si quieres mostrar una auténtica experiencia trans en tu película, cuenta con personas trans”, dice la intérprete, que confiesa que le gustaría ver alguna película en la que la actriz protagonista sea circunstancialmente trans pero cuya historia no gire en torno a su transición y que “tenga un novio, o un marido, quizá un hijo, o a lo mejor sea una espía”, algo que todavía no sucede. Tras la polémica sobre el papel de Johansson, Clayton publicó en Twitter: “Los actores que son trans nunca consiguen una audición para cualquiera otra cosa que no sean roles de personajes trans. Ese es el verdadero problema”.

Twitter frente al mundo real

MJ Rodríguez - El Palomitrón
Mj Rodriguez, protagonista de Pose (FX/HBO España)

Todo el mundo entiende que Scarlett Johansson podría hacer una estupenda interpretación de un personaje trans, al igual que lo hicieron anteriormente Felicity Huffman (Transamerica) o Jared Leto (Dallas Buyers Club). Pero, en un 2018 en el que los intérpretes trans no tienen acceso más que a personajes trans, privarles de esa única salida profesional resulta injusto e innecesario.

Johansson lo ha entendido y ha dado un paso atrás mientras supuestos críticos de cine y analistas de medios comparan miserablemente esta situación con el papel de Brays Efe en Paquita Salas. Conceptos como dictadura, censura (o poscensura) son explotados a diario curiosamente por gente que no tiene dificultad para acceder a grandes editoriales y columnas en los medios más leídos para decir lo que les da la gana, pero ven en las críticas recibidas en redes sociales una amenaza a su posición acomodada. Que Johansson haya hecho un ejercicio público de reevaluación no es solo positivo para ella, sino que sienta un precedente que favorecerá a una minoría discriminada a pesar de algunos pataleos desde cómodos sillones.

No es casualidad que creadores como Ryan MurphyAva DuVernay y Shonda Rhimes se hayan puesto mucho más las pilas en cuestiones de diversidad precisamente porque ellos también pertenecen a minorías discriminadas. Si Murphy ha podido encontrar un amplio equipo técnico y artístico con mayoría trans para producir Pose, escudarse en decisiones creativas o de casting cuando has ido directamente a fichar a una superestrella como Johansson resulta, cuando menos, hipócrita.

Donald Trump anunció justo hace un año que las personas transgénero no podrán alistarse a las fuerzas armadas. Esta medida ha afectado a más de 2500 personas. Si desde las instituciones no se les permite compartir determinados espacios, al menos no les robemos los pocos que ya han empezado a conquistar. Llámalo conciencia de clase; llámalo justicia social.

Fon López

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