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poster rifkins festival
68 SSIFF CINE REDACTORES

68 SSIFF: RIFKIN’S FESTIVAL

LOS ANTECEDENTES

No ha sido sencillo para Woody Allen sacar adelante la producción de Rifkin’s Festival: Amazon Studios había parado en Estados Unidos los planes de distribución de Día de lluvia en Nueva York (haciendo que Allen fallara por primera vez desde hacía más de 30 años a su película anual) debido al surgimiento del movimiento #MeToo ya las nuevas declaraciones en televisión de su hija Dylan; y la publicación de sus memorias se tambaleaba porque su editorial también le daba la espalda. Aunque otros países sí se animaron y estrenaron en 2019 la cinta de Allen protagonizada por Timothée Chalamet y Dakota Fanning, ¿cómo iba a conseguir el cineasta seguir produciendo una película al año si todo parecía tambalearse a su alrededor? La respuesta la tenía Jaume Roures, productor de The Mediapro Studio, que confió en él para que Rifkin’s Festival fuera una realidad y su rodaje tuviera lugar en San Sebastián. 

LA PELÍCULA

Todos sabemos que las películas más recientes de Woody Allen no tienen mucho que ver, en lo que a parámetros de calidad se refiere, a las que el cineasta rodaba en los años 80 y 90. Eso no quita, por supuesto, que siga habiendo auténticas obras maestras (como Midnight in Paris) y otros muchos productos que, sin ser redondos, son más que notables y ya los querrían mucho. E incluso de sus obras menos brillantes siempre encontramos pasajes que pueden salvarse. Será cosa de genios…

Sin ser Midnight in Paris pero tampoco A Roma con amor, en Rifkin’s Festival encontramos muchos detalles que la hacen una de sus cintas recientes más disfrutables: situaciones creíbles incluyendo la comicidad con mesura; el personaje al que el director elige como “álter-ego”, Mort (Wallace Shawn) que en este caso parece incluso más álter ego que nunca (coinciden incluso en no demostrar mucha simpatía por Con faldas y a lo loco, por imposible que parezca), el disfrute que supone ver cómo Woody Allen parece conocer San Sebastián tanto como los que llenan sus calles en septiembre cada año y cómo ha sabido sacar aun más bella si cabe a la ciudad; los cameos patrios y el gustazo que es escuchar a Nathalie Poza o Enrique Arce hablando inglés… y por supuesto, los homenajes al cine clásico que inundan el filme. Porque si ya sabíamos que Allen siempre ha admirado a Bergman o a Godard, en Rifkin’s Festival podemos comprobar que coger extractos de sus grandes obras y aplicarles el toque del neoyorquino… no ha resultado mala idea en absoluto. 

gina gershon y louis garrel en rifkin's festival

ELLOS Y ELLAS

Rara vez hay actores y actrices que no convenzan cuando están bajo la batuta de Woody Allen, y eso es así en sus obras mayores y también en sus menores. Por supuesto, Rifkin’s Festival no iba a ser menos y todo el reparto funciona como cabe esperar de profesionales de su talla y como cabe esperar, a su vez, de quien está trabajando en una película de Allen: sabiéndose serios, pero no mucho. 

No obstante, sin olvidar la grandeza que lleva años regalándonos Wallace Shawn y a nuestra Elena Anaya, quizá nuestra mención especial recaiga en Louis Garrel, que sin ser el personaje que más presencia tiene en la cinta, sí es a quien le ha tocado el papel más importante a la hora de exagerar y “parodiar”, en cierta manera, las grandilocuencias del cine hollywoodiense y acierta en cada una de sus apariciones. No sabemos si nos gustan más sus teorías sobre cómo conseguir la paz mundial a través de sus películas (siempre quitándose importancia, claro) o verle tocar los bongos. 

LA SORPRESA

Resulta muy grato que Allen haya filmado este compendio de homenajes al cine europeo que no esperábamos, pero todavía más si estos incluyen una ciudad de San Sebastián tan sumamente preciosa con lugares muy conocidos (y otros que no tanto) y una recreación tan precisa del propio Festival. Allen ha visitado nuestro país bastantes veces y se nota que ya tenía ganas de rodar en San Sebastián. Y que su equipo de producción sabe perfectamente lo que hace… también. 

wallace shawn en rifkin's festival

LA SECUENCIA / EL MOMENTO 

Cualquiera de los momentos que nos brindan los descabellados sueños de Mort (Wallace Shawn) son un deleite para los cinéfilos, pero si tenemos que escoger uno de todos los homenajes que Allen nos regala en Rifkin’s Festival sería la secuencia que protagonizan Shawn y Christoph Waltz evocando a El séptimo sello. Si el propio Bergman pudiera tampoco se resistiría a verles juntos en pantalla…  

TE GUSTARÁ SI… 

Si te gusta Woody Allen (lógico, pero siempre está bien recalcar), las comedias ligeras con buena dosis de fina ironía y las meta referencias al mundo del cine. 

LO MEJOR

  • Todos y cada uno de los sueños de Mort, destacando el que protagoniza Christoph Waltz
  • La ciudad de San Sebastián a través de la mirada de Vittorio Storaro. 
  • Comprobar que aunque el cine de Woody Allen haya cambiado, sigue en plena forma para hacer comedias que entremezclen ligereza con crítica e ironía. 

LO PEOR 

  • Aunque en este caso haya elementos novedosos, es inevitable pensar que puede que llevemos demasiados años seguidos viendo lo mismo. 
  • No todo el mundo entenderá las referencias que Allen hace al cine de autor y eso hace que la película se disfrute menos. 
  • Que no haya podido tener su puesta de largo en el Festival de San Sebastián como habría merecido.

Silvia Martínez

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Ally McBeal fue la primera serie que vi y el personaje de Robert Downey Jr. del primero que me enamoré. A partir de ahí, periodista, cinéfila, seriéfila y una mezcla entre Bridget Jones y la niña de El exorcista en mis ratos libres. Actualmente, en busca de un pacto con el diablo que me otorgue más años de vida para ver todo lo que me queda... ¡Y poniendo orden a este sarao como buenamente puedo!