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Reseña de SPY x FAMILY destacada - El Palomitrón
ANIME / MANGA REDACTORES RESEÑAS

BIBLIOTECA: SPY x FAMILY

El pasado 2019 fue un año un tanto extraño para la industria del cómic nipón, y es que tras algo más de una década el status quo se venía abajo tras la irrupción de Kimetsu no Yaiba como título más vendido del año —desbancando, por supuesto, a Eiichiro Oda y su magnum opus, One Piece—. La adaptación televisiva del manga de fantasía y acción de Koyoharu Gotouge impulsaba la marca hasta ubicarla en lo más alto, destrozando por el camino varios récords de los que no se acostumbran ver a menudo. Quizá un fenómeno desmesurado, quizá un merecido reconocimiento, pero lo que es innegable es que si 2019 tuvo un gran protagonista ese fue Kimetsu no Yaiba. O, al menos, el que ha copado la atención de la gran mayoría de miradas, el que surfea impertérrito en la cresta de la ola mediática mientras su condición le permite observar por encima al resto. Sin embargo, hay otros; otros que aún tienen mucho por decir y que todavía no disfrutan de las bonanzas que repercute una traslación al audiovisual. Son los protagonistas anónimos; aquellos que, en ocasiones, son eclipsados injustamente. Aunque en este caso sí hay justicia y reconocimiento, porque es imposible negar la grandeza cuando es tan evidente. Por eso, Spy x Family es el otro gran protagonista del pasado año, pero también del presente.

Serializado en el magazine digital Shônen Jump + de Shueisha desde el pasado mes de marzo de 2019, Spy x Family se ha convertido por méritos propios en el nuevo fenómeno del cómic japonés. Un manga con un increíble potencial y un brillante futuro por delante. Porque si fijamos la mirada en lo puramente numérico, la serie sobrepasa ya las cuatro millones de copias en circulación con solamente cuatro volúmenes publicados; mientras que, por otro lado, se ha alzado con importantes galardones como el Kono Manga ga Sugoi! 2020 a mejor manga según lectores masculinos y los Tsugi ni Kuru Manga Awards 2019 a mejor publicación web. Tangibles que representan los frutos de la calidad y esfuerzo depositados en un trabajo que ha despuntado sobremanera dentro de la industria. Tanto como para que la explotación de la licencia en países como Estados Unidos y España se haya negociado y anunciado casi en tiempo récord. Pero, tras los flashes propios del éxito y el furor mediático, ¿qué esconde Spy x Family?

Reseña de SPY x FAMILY personajes - El Palomitrón

«Todas las personas tienen un lado que no le muestran a nadie. Ni a sus amigos. Ni a sus parejas. Ni siquiera a sus familias. Esconden detrás de una falsa sonrisa lo que sienten realmente, su verdadera identidad. Así es como el mundo sostiene su frágil paz.»

Tras estas breves pero muy afiladas palabras, Tatsuya Endô abre el telón de un escenario geopolíticamente confrontado; dos naciones, Westalis y Ostania, oeste y este, cuyo frágil acuerdo de paz puede verse destruido de un momento a otro. Para que dicho suceso no ocurra Westalis hará uso de su mejor arma o, mejor dicho, su mejor hombre: Tasogare. El espía de los mil y un rostros que parece moverse como pez en el agua en las trincheras de la guerra moderna, esa que prioriza la información sobre cualquier otro tipo de activo. Versado en múltiples campos, el joven es asignado a una nueva misión de vital importancia para el país y que tiene como objetivo a Donovan Desmond, presidente del Partido por la Unidad Nacional y la mecha que pretende dinamitar el equilibrio entre los dos territorios. Para impedirlo, Tasogare deberá adoptar una nueva identidad —otra de tantas— que le obligará a formar una familia en el plazo máximo de una semana. Alejarse de la frialdad propia de la figura solitaria del espía para abrazar la calidez de un hogar. Probablemente, la misión más complicada de su brillante historial profesional.

Así, partiendo de la consecuente ruptura de la zona de confort, Tasogare se convertirá en Loid Forger, un reputado y apuesto psiquiatra que encontrará en Yor y Anya Forger los cimientos sobre los que construir una idílica mentira. Engaños y juegos de apariencia para lograr entrar en Eden, la prestigiosa escuela donde se cultivan las futuras grandes figuras de los círculos político-empresariales del país y donde, además, asiste el hijo menor de Donovan Desmond. Sobre la pequeña y vivaz Anya recae la enorme responsabilidad de afianzar vínculos con el pequeño de los Desmond y servir de puente entre Loid y el enemigo público número uno de Westalis. En definitiva, evitar una inminente guerra entre países.

Reseña de SPY x FAMILY Loid - El Palomitrón

Spy x Family hace de su premisa el punto de fuga idóneo para proyectar un inabarcable mar de escenarios posibles. La hipérbole creativa de Tatsuya Endô no parece tener limitación alguna, y parte de la culpa recae en sus personajes. Un elenco protagonista cuyo carisma inunda las viñetas y de cuya interacción nace la magia. Porque si Endô abre esta obra hablando de máscaras, Loid, Yor y Anya son los perfectos anfitriones del baile de disfraces perpetrado por el autor japonés. Ellos saben quienes son, pero no pueden permitirse el lujo de airearlo, de abrazar una confianza ciega. Son personas que han perdido, que cargan con cierto dolor; lobos solitarios que relamen sus heridas y que visten piel de oveja cuando la situación así lo demanda. En ocasiones lo harán por preservar el trabajo, como el caso de Loid y Yor, pero otras por el temor a perderlo todo de nuevo, por el miedo a la intolerancia hacia lo diferente, como ocurre con Anya. Como decía, son tres lobos solitarios, pero en el fondo su deseo es el de encontrar una manada, alguien con quien crear vínculos afectivos y sentir la calidez de un «lugar» al que regresar. 

Algo que, sin duda, no es tarea fácil. Del mismo modo que no lo es compaginar el espionaje con las obligaciones que lleva ser padre y esposo; o las del asesinato con el papel de madre y mujer. Más complicado incluso es ser una niña con el poder de leer cualquier mente ajena fruto de la experimentación científica. Lo que implica, para bien y para mal, conocer con todo lujo de detalles qué piensa la gente sobre ella. Un espía, una asesina y una esper conviviendo bajo un mismo techo y esforzándose para llegar a ser una familia funcional y proyectar dicha imagen hacia los demás. Un viaje que no duda en utilizar la comedia como materia prima principal, creando a su paso un sinfín de hilarantes caminos donde cada piedra y mota de polvo están medidas al detalle y donde nada sobra. 

Y es precisamente a través de esta vertiente puramente cómica donde Spy x Family consigue brillar y acercarse incluso a los más reacios al humor nipón. Tatsuya Endô apela a muchos de los recursos de la ficción de espías para poblar su obra de elementos ampliamente conocidos y endulzar un desarrollo que tiene a la pequeña de los Forger como baza narrativa. Porque a pesar de que ningún personaje ejerce como contrapunto cómico, la figura de Anya es la que se eleva sobre el resto, hilvanando una serie de situaciones a cada cual más hilarante. La conjunción de una comedia que no resulta plomiza y el imaginario de su autor hacen de Spy x Family un perfecto compendio de situaciones verosímiles y cómodamente anodinas que dejan de serlo al pasar por su filtro. Porque el autor cambia alianzas de boda por anillas de granada, convierte un partido de balón prisionero en una épica misión para salvaguardar la paz mundial, así como el hecho de adoptar una mascota, siendo éste un acto que lleva detrás todo un entramado terrorista. 

Reseña de SPY x FAMILY Loid y Anya - El Palomitrón

Spy x Family es como una enorme juguetería con multitud de herramientas para crear y recrearse. Absorbe lo anodino y la normalidad de la vida humana y lo transforma; materializa la visión más inocente, entusiasta y romántica que tiene la lozanía acerca de la vida y hace de ella un juego donde prácticamente todo tiene espacio para la carcajada. Por ello no sorprende que sea Anya el personaje más emblemático, porque es la representación tangible de la intención de la obra. Su vida ahora es como un sueño del que no quiere despertar, su padre es un espía de renombre y su madre una impasible asesina; y aunque sabe que han cimentado un hogar a base de engaños, encuentra calidez y cariño por primera vez en su corta vida. Aun siendo consciente de absolutamente todo, no puede evitar asumir galones y afrontar su sino con, por supuesto, una sonrisa. Tal y como también hace cuando al disfraz de oveja se le asoman las orejas del lobo.   

La epopeya familiar del año destaca por la interacción entre su elenco y por un brillante uso de la comedia, pero también lo hace por su capacidad de innovación. Porque pese a ser una serie que lleva relativamente poco tiempo publicándose, sorprende la soltura con la que Tatsuya Endô afronta el devenir de la trama. En apenas una treintena de capítulos la obra muestra multitud de facetas y una gran destreza para la improvisación —con muchas comillas, claro—. Como decía líneas atrás, Spy x Family tiene un infinito abanico de posibilidades pese a partir de una idea simple en apariencia. 

Reseña de SPY x FAMILY Loid y Yor - El Palomitrón

El germen de la ficción, el mensaje con el que el autor japonés abre la obra, no es más que una realidad que asola nuestros tiempos. A veces convivimos entre desconocidos, personas que nunca se muestran al completo o que hacen uso de máscaras sociales para aparentar algo que no son. En tiempos donde lo impersonal está en auge, es duro comprobar que la distancia emocional proyecta una sombra quizá demasiado larga. Que la confianza cada vez tiene menor cabida en este escenario. De dicha realidad y mensaje desesperanzador, Tatsuya Endô extrae los condimentos necesarios para preparar una divertida ficción. Y es probable que parte de su éxito radique precisamente ahí, en plasmar una realidad agonizante, pero también saber revertir la situación. Como todo buen agente doble que se precie.

Por otro lado, y continuando con uno de los puntos más destacables de la obra, si Spy x Family es narrativamente exquisita, también lo es en cuanto a su faceta artística. Endô hace de este apartado el vehículo perfecto para optimizar la lectura de la obra; a través de un dibujo ágil, limpio, con apenas uso de tramas y un trazo firme con tendencia a contornear con precisión, el artista nipón logra un resultado muy plástico y expresivo. Alterna la elegancia de los diseños de personajes y vestuarios con el uso de gags y una poco sutil caricaturización que hace de Anya la nueva rival de Asirpa (Golden Kamuy) en cuanto expresiones faciales cómicas se refiere. La versatilidad del autor para con la trama se lleva también a su arte, ofreciendo un muy buen nivel en los paneles de acción gracias a la plasticidad que comentaba y al buen uso de líneas cinéticas para copar de movimiento las escenas. La composición de página y las características del dibujo ayudan a que la dosis de humor de Spy x Family fluya entre los paneles de manera muy orgánica, haciendo de su lectura una muy disfrutable por muy variados motivos.   

Reseña de SPY x FAMILY Loid, Yor y Anya - El Palomitrón

En definitiva, Spy x Family es una excelente amalgama de elementos y géneros de cuya simbiosis nace algo genuino, un título que no entiende de estigmas ni barreras, que abre sus puertas a todo aquel que quiera sumergirse y olvidar. Su ficción invita a olvidar días tristes, a intentar mitigar los efectos de la negatividad. Su propia calidez irradia un magnetismo que consigue purificar y oxigenar la mente, haciendo de sus momentos de lectura una placentera experiencia. Y eso es algo que ni más de 2.000 palabras serían capaces de transmitir jamás. Únicamente se puede experimentar, sentir. Acudir a esa enorme juguetería llena de artilugios y luces, admirar la escena y disfrutar. Nada más.

Edu Allepuz

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Intento de muchas cosas y una de las piezas que hacen funcionar la sección manganime. Ávido lector de manga, enamorado de la tinta y de la tragedia de Sui Ishida. Firme defensor de la industria como arte y la abolición de estúpidas etiquetas.