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Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Principal - el palomitron

Un salto, tan solo un simple y prominente salto es necesario para poder cambiar absolutamente todo. Mizu Sahara se atreve a darlo, intenta tocar las estrellas e incluso llega a palpar el firmamento. Hablamos de Tetsugaku Letra, una obra que no solo alberga en ella aspectos tales como el deporte, esconde mucho más. Encierra en sí misma una moraleja, una enseñanza; un mantra que muchas personas podrían incluso aplicar. Un mantra que merece la pena ser conocido, desvelado poco a poco, susurrado al oído. Estamos ante una obra que necesita tiempo, un tiempo que también necesita la vida.

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Introducción - el palomitron

Mizu Sahara da un gran paso, se deja incluso conocer a través de su obra. Una autora que posee un nombre propio diferente —Sumomo Yumeka— y que emplea pseudónimos para cada uno de sus textos, siempre dependiendo del género o incluso de la demografía. Poco a poco destapa su identidad, se revela a través de las palabras, del dibujo. Las páginas de su obra hablan por ella pero la voz cantante nos llega gracias a la editorial asturiana Milky Way Ediciones, quien apostó por ella y por una música que sonará junto a nosotros eternamente. Tetsugaku Letra arranca con el siguiente sonido: ¿Cómo debe de ser ese alguien capaz de cambiarle la vida a otra persona? Un interrogante que flota, a lo largo de la narración, en los pensamientos de Ichinose Kimitaka, el protagonista principal de la obra. Un interrogante que será ese mantra del que hablábamos, e incluso se convertirá en el hilo conductor de esta historia de superación y crecimiento. Una vez superada esta primera toma de contacto comenzamos la reseña de Música de acero #1. Un análisis donde no destripamos detalles sustanciales de su argumento e intentamos ir más allá de lo que vemos a primera vista.

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Cartel reseña - el palomitron

Ichinose Kimitaka es un estudiante de secundaria que desde pequeño practicaba uno de los deportes estrella de muchos institutos nipones: el baloncesto. Dicen que no todas las personas nacemos con un don ni con un aura dorada sobre nosotros, pero en el caso de Kimitaka todo apuntaba a que sí. Una habilidad que le permitió enseñar a sus compañeros de clase y a su vez una habilidad que le apartó totalmente de ellos. Tras un desafortunado incidente todos y cada uno de sus “amigos” deseaban su muerte, no querían ver rastro tan siquiera de su sombra. Una situación que lleva a Kimitaka a tomar una clara decisión, dejar el baloncesto para siempre e intentar empezar de cero —una vez más—.

No es fácil decir adiós a aquello que te caracteriza y mucho menos cuando tienes algo tan especial como unas zapatillas que son la seña de tu (casi) éxito. DecididoToca decir adiós a todo. Pero es en ese momento, justo cuando se dispone a tirar sus deportivas favoritas, Kimitaka se encuentra con una chica que va en camino de hacer lo mismo que él, aunque en su caso cambiamos zapatillas por calzado de tacón —concretamente de flamenco—. Y es ese encuentro, ese momento, el que cambiará por completo la vida de ambos jóvenes para siempre, llenando de emociones y nuevas perspectivas sus destinos.

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Primer encuentro - el palomitron

Uno de los aspectos que mejor que definen la obra de Mizu Sahara son sus propios personajes. Todos y cada uno de ellos guardan rasgos propios, únicos y que, de una forma u otra, harán brillar a la historia al son que ella misma necesite. A primera vista podemos ver a Ichinose Kimitaka como un tropo más dentro del spokon. Ese chico al que sus propios demonios le han vencido y debe empezar de nuevo. Pero no, no es así, Ichinose Kimitaka es un protagonista realmente peculiar y diferente. Su puesta en escena se caracteriza principalmente por el silencio, pero tras él existe otro escenario, uno donde cohabitan sus pensamientos y actitudes. Uno que hace de Kimitaka un personaje único y con el que, desde un primer momento, te sentirás —en mayor o menor medida— conmocionado e incluso identificado. Un papel totalmente necesario en nuestra sociedad que deja este tipo de perfiles en la sombra y Sahara se atreve a exponerlo. A él, a sus temores y a sus sueños.Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Protagonista - el palomitron Un chico que puede enseñar y ser enseñado; un chico que puede vencer y ser vencido; un chico que, al fin y al cabo, es una persona más de este mundo donde parece ser que, a veces, la desconfianza es tu única salida.

Junto a Kimitaka encontramos a una serie de acompañantes que, en este primer tomo no tienen mucha presencia, pero que intuimos que más adelante ganarán fuerza y un mayor protagonismo. Por un lado tenemos a la familia de nuestro protagonista, formada principalmente por su madre, su hermana y su abuelo. Todos y cada uno de ellos arquitectos del personaje de Kimitaka e incluso de su forma de ser. A pesar de crear un ambiente familiar realmente admirable, es su hermana quien será el talón de Aquiles de nuestro protagonista. Un talón que parece ser una espina no curada en el corazón de Kimitaka y que todavía queda tiempo para que la cicatriz deje de supurar.

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Primer Amigos - el palomitron

Es cierto que su familia conforma un núcleo realmente importante en la obra y que su apoyo será indispensable, un apoyo que no siempre existe pero que en este caso la autora ha querido diseñar para ser un pilar realmente importante en su actor principal. Pero Mizu Sahara tampoco ha querido dejar de lado a los amigos. Kimitaka no tiene buenas experiencias con las personas que le rodean, incluso han llegado a desear su propia muerte. Pero incluso en las más temidas tinieblas, siempre existe algo de luz. Una luz que tiene nombre y apellidos: Hana Kikuchi y Tsubura Ichikawa. Dos personajes que tienen una pequeña carta de presentación en este primer tomo pero que, por cómo se presentan y las personalidades que parecen tener, pueden llegar a ser fundamentales para nuestro protagonista. Por último, nos quedaría por conocer a fondo quién es aquella chica de los zapatos de flamenco, aquella chica cuyas extremidades parecen tener una talla XXL, aquella chica que no sabemos si realmente volverá a aparecer y si será —o no— una pieza más en la vida de Kimitaka.

«Dicen que donde las palabras fallan, la música habla, y parece que Mizu Sahara lo ha dejado todo a punto para que empiece a sonar»

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Primer Chica - el palomitron

Y tras este bonito envoltorio encontramos dos disciplinas que nos acompañarán toda la obra: el baloncesto y el baile flamenco. Dos deportes que, a pesar de ser más o menos conocidos, la autora posiblemente nos los presentará desde una nueva perspectiva. Una poco conocida hasta ahora y que nos abrirá los ojos a todo lo que esconde el esfuerzo de un deportista, sea de la modalidad que sea, al igual que consigue Tomo Takeuchi o Haruichi Furudate en sus respectivas obras. En este primer volumen es cierto que no encontramos apenas rasgos de ambas modalidades, aunque sí su carta de presentación. Una donde coinciden esfuerzo y disciplina, pero al mismo tiempo una donde no todo son éxitos y grandes promesas.

Uno de los aspectos más especiales —y personalmente— atractivos de esta obra es justamente ese tratamiento del deporte. Uno donde no solo existe la victoria, sino también la derrota. Una derrota que incluso te vence como persona y te aleja de tu ser. Una derrota que cohabita con nuestro protagonista y le introduce de lleno en un camino de búsqueda. Hay ocasiones que un deporte como tal no te vence, pero sí todo lo que le envuelve, y justo eso es lo que le ocurre a Kimitaka. El baloncesto deja de ser su fuente de motivación y pasa a ser una fuente donde el agua ha cesado. Pero en la vida hay más fuentes, y es gracias a unos zapatos de tacón rojos donde encuentra una posibilidad de encontrar agua de nuevo.

Aunque como ocurre ante todas las posibilidades que se presentan en la vida aparece el miedo, el temor; la duda a ser rechazado e incluso abatido de nuevo. Las sombras todavía titubean en Kimitaka, pero con el paso de las páginas parece que éstas ceden poco a poco hasta que se decide a dar el paso, se decide a empezar un nuevo camino donde dejará las pelotas de lado para hacer sonar al máximo sus tacones. Un prejuicio que puede hacer dudar a muchos sobre la obra pero que, sin duda alguna, hay que olvidar. Con Tetsugaku Letra vale la pena dejarse llevar, empezar a leer y, poco a poco, empaparte no solo del arte de Sahara, sino de todo lo que cuenta; ya sea en sus líneas, entre ellas o en el silencio que crea en muchas de sus viñetas. Ha llegado el momento de probar unos zapatos nuevos, unos zapatos de color carmesí.

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Zapatos - el palomitron

nivel artístico Música de acero presenta un dibujo magnífico, con diseños muy marcados por sus líneas, atractivos y ante todo con unas escenas muy elaboradas donde los personajes son los auténticos protagonistas. Cada una de sus páginas demuestran la valentía y la apuesta de la autora, demostrando así una fuerza distintiva que te hará disfrutar cada una de sus viñetas. Gozamos de unos primeros planos sensacionales donde no solo podemos apreciar el sumo cuidado que tiene la autora con los rasgos faciales, sino que también podemos percibir el mimo que antepone a todos los elementos de cada escena, pues el detalle es uno de los grandes protagonistas de la obra. Un detalle que veremos en escenas totalmente estáticas y a su vez en planos donde el movimiento copa el papel. Un juego de líneas que Sahara sabe conjugar a la perfección.

Mizu Sahara consigue transmitir con su dibujo y hace que tanto el terreno que conocemos como aquel que desconocemos llegue a nuestros ojos, dejando las confusiones de lado y mostrando la realidad tal y como es. Ya sea a través de los gestos faciales, los escenarios tan exquisitamente labrados, la soledad o incluso la propia melancolía e incertidumbre, Sahara consigue hacernos llegar todo su ser. Unas expresiones fuertes, marcadas y claras son las auténticas protagonistas. Unas expresiones que dejan hueco a las palabras pero que realmente consiguen hablar por sí mismas. En definitiva, estamos ante una obra que consigue relatar su historia a través del dibujo, sin una necesidad imperiosa de leer demasiado. Una obra que todavía es un secreto para muchos pero que merece ser descubierta ante el ente público. Merece ser escuchada, leída y apostillada. Sahara ha lanzado una moneda al aire, ahora toca saber si quieres ver de qué lado cae o tan solo dar la espalda a una oportunidad llamada arte.

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Cartel edición - el palomitron

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Portada - el palomitron

Hace apenas unos meses la editorial asturiana Milky Way Ediciones anunció tres nuevas licencias para 2018. Entre ellas encontramos Música de acero, de Mizu Sahara. Una obra compuesta por seis tomos actualmente concluidos en Japón y cuya llegada a nuestro territorio ha supuesto una grata sorpresa. Música de acero #1 está compuesto por un total de 196 páginas en blanco y negro con la inclusión de cuatro páginas a color. Estamos ante una edición con formato B6 rústica con sobrecubierta (tapa blanda) y cuya dimensión es de 13 x 18 cms.

La calidad de los materiales que conforman este tomo es indiscutible, en la línea de este tipo de obras de la editorial. La portada logra un gran impacto visual tanto por su diseño como por sus tonalidades escarlatas y cobrizas que aportan sosiego y requiebro a partes iguales. En esta ocasión, al igual que ocurre en la totalidad de su catálogo, la editorial ha apostado por una edición realmente exquisita que guarda total consonancia con todo lo publicado hasta el momento. Como ocurre en muchas de sus obras, el diseño de la portada respeta al máximo el japonés. La ilustración se encuentra en la misma localización al igual que el título, que guarda total semejanza y ubicación —añadir tan solo que en esta ocasión el título japonés es sustituido por el español, ‘Música de acero’—. Añadir que al igual que ocurre con el tomo original, la portada principal está protagonizada por Ichinose Kimitaka mientras que en la contraportada encontramos esa ‘pieza’ que dará inicio a su nueva vida. Un juego totalmente acertado que encaja a la perfección con el diseño que encontraremos bajo la sobrecubierta. Un diseño tintado de color bermellón con aspectos minimalistas que te aproximan todavía más a la obra.

Música de acero #1 salió a la venta el pasado junio a un precio de 8,50€. Este tomo consta de un total de tres capítulos en los que reside el inicio de la aventura de Ichinose Kimitaka, el protagonista principal de la obra. Además, como sello exclusivo de la editorial también nos encontraremos dentro de cada tomo un marcapáginas con un diseño basado en la portada, algo que tan sólo conseguirás si haces el pedido de manera directa a Milky Way Ediciones. En cuanto a errores de impresión o diseño no hemos encontrado ninguno. Tanto el entintado, como el sangrado y las viñetas gozan de una perfecta armonía en el tomo y además está perfectamente traducido a nuestro idioma, cortesía de Adrià Saborido Vert (DARUMA Serveis Lingüístics, SL).

Reseña de Música de acero (Tetsugaku Letra), de Mizu Sahara Cartel galería - el palomitron

Marisol Navarro

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