El Palomitrón

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LA VENGANZA DE ARIADNA, UNA ODA AL MOVIMIENTO #CUÉNTALO

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La flor de fuego mostraba la violencia del ser humano basándose en uno de los hechos más traumáticos de los últimos años en Estados Unidos (la matanza de Columbine). Con La venganza de Ariadna la autora vuelve a sumergirse en una vorágine de sensaciones como consecuencia de una agresión, una realidad a la que cada vez más mujeres deben enfrentarse.

El pasado 25 de enero se presentó en la librería Cervantes y compañía de Madrid la nueva novela de Alba Quintas Garciandía, publicada el 21 de enero por Nocturna Ediciones. El evento, que estuvo liderado por la autora, fue moderado por las también escritoras Gema Bonnín y Sonia Lerones.

La nueva historia escrita por Quintas nació inspirada por el movimiento en redes sociales de #Cuéntalo, el equivalente hispanohablante del #MeToo. Desde entonces, la autora se ha sumergido en decenas de historias para poder contar la que nos presenta este año.

Una novela sobre el proceso de curación

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Martina necesitaba huir y olvidar lo que ocurrió en la fiesta. Por eso se fugó en plena noche y acabó en ese pueblo cualquiera, lejos de la ciudad donde ya todos buscan a la chica que desapareció sin dejar ni rastro en el cumpleaños de su novio.

Astrid sabe que la aterrorizada joven que ha aparecido en su casa ha vivido algo muy duro, pero ¿y si con querer ayudarla no basta? Ella no es mucho mayor que la chica y sólo se encuentra allí temporalmente para terminar la novela que está escribiendo. Y en el pueblo ni siquiera es bien recibida… Al fin y al cabo, si algo teme la gente de Sabinia, es el cambio”.

La nueva historia de Alba Quintas sigue a dos jóvenes: Martina y Astrid. Una de ellas ha pasado en las últimas horas por una experiencia que ha cambiado su vida para siempre. La otra ha huido de las ataduras de una gran ciudad y la toxicidad de su entorno.

La novela narra brevemente el modo en que Martina acaba en el jardín de Astrid, pero se centra sobre todo en las consecuencias de ese hecho y en el proceso de curación al que tiene que enfrentarse la joven durante los meses siguientes. Del mismo modo conocemos la vida de Astrid y todo lo que la ha llevado a alejarse de Madrid. “Para mí era muy importante hablar no del daño, sino de cómo superas ese daño”, explicaba la autora en la presentación.

Hablar de temas tan delicados como el que trata la novela requiere un esfuerzo en la forma que va más allá de su calidad. Para su autora es imprescindible afrontar el tema desde una perspectiva delicada: “Si quieres hablar de la realidad y denunciar ciertas cosas siempre debes hacerlo con sensibilidad”. Para lograr esta sensibilidad recurre a las voces narrativas de Astrid y Martina, sencillas a la par que poéticas.

“Ocultar algunos temas y no escribir sobre ellos es ser compinche de los agresores”, afirmaba Alba Quintas al hablar de su novela. No es la primera que escribe a modo de denuncia. Como ya hemos mencionado, la autora utilizó La flor de fuego para hablar de la violencia, y con La venganza de Ariadna se sumerge en los abusos sexuales para contar la historia de tantas mujeres.

Además de explorar un dolor tan anclado en la sociedad y la ruta de aceptación que conlleva, La venganza de Ariadna trata el acoso y la aceptación de uno mismo. Al igual que hiciera con la temática principal, la autora intenta plasmarlos con esperanza para ayudar a quienes se vean reflejados en esas situaciones.

Astrid y Martina: grandes fuerzas contrapuestas

La venganza de Ariadna narra la historia de dos mujeres que se recomponen centrándose en Astrid y Martina, con ambas voces como narradoras. No son los únicos personajes que aparecen en la novela (también encontramos a Olga, una mujer a la que llamaron bruja “por ser demasiado libre”), pero su química y la profundidad sus historias te sumergen en ella desde el primer momento.

Aunque gran parte del peso narrativo recae sobre Astrid, la escritora de 28 años que huyó de la gran ciudad, éste fue casi el último personaje en crearse. Alba tenía muy claro que quería que existiera Martina y la estructura que seguiría la universitaria, pero no fue hasta más adelante cuando se dio cuenta e que necesitaba otra voz que contase parte de la historia: “Me di cuenta de que necesitaba otra persona porque si no, nos metíamos demasiado en una mente rota (que tiene todo el derecho de no estar sana), y no me acababa de parecer una narración atractiva y que inspirase la esperanza que yo quería instigar”.

Una de las certezas de la autora era la profesión a la que se dedicaba Astrid. Desde el inicio quería que la mujer fuese escritora. Para ella este personaje tomaba la escritura como un modo de sanación, ya fuera como creadora de ficción o en las sobre las páginas de un diario. “Tenía muy claro que quería que quien ayudase a Martina fuera una escritora”, explicaba Alba mientras hablaba sobre la creación del personaje contrapunto a Martina. En los inicios, esa escritora era una mujer mayor, pero la autora decidió escoger a una joven que estuviera separada de Martina por solo una generación.

Lo que no tenía tan claro desde el primer momento fue la relación que mantendría Astrid con la naturaleza. No fue hasta que su hermana le señaló este aspecto cuando Alba se empezó a dar cuenta de lo importante que era para su propio personaje, cómo su proceso de escritura está completamente condicionado por aquello que la rodea.

La relación entre las protagonistas no se basa tanto en que Astrid ayude a Martina a superar el trauma, algo que sólo puede hacer el propio personaje, sino en el apoyo que suponen la una para la otra. Astrid sirve de confidente a la más joven y nunca duda de lo que le cuenta.

La novela narra además la búsqueda de libertad de las dos jóvenes. Para Astrid la libertad pasa por “vivir, estar con mi gata y tener a alguien que me quiera”, mientras intenta escapar de un entorno que quiere que sea una persona diferente a la que es. Martina también pasa por ello, pero su prioridad es comenzar el proceso de curación tras una relación tóxica. Intentar desembarazarse de las ideas que le ha marcado su novio durante tres años no es fácil, pero poco a poco conseguirá ver luces entre la oscuridad que la rodea.

En La venganza de Ariadna solo uno de los personajes masculinos, el alcalde, tiene nombre y apellidos. Quizás resulte extraño por la existencia del novio de Martina, pero en la novela la joven siempre se refiere a él como “la araña” “porque tiene esa telaraña que te atrapa y te hace más pequeñita de lo que eres”, explicaba la autora. Según ella, excluir su nombre tiene un objetivo claro y es el de no darle más identidad de la que se merece después de lo que ha hecho. Además, centrar toda la historia en los personajes femeninos podría ser un modo de resarcirse para Alba: “Me di cuenta de que La flor de fuego es una novela muy masculina, todos sus protagonistas lo son”.

El proceso de creación

PORTADA CASA LA VENGANZA DE ARIADNA - EL PALOMITRÓN

Después de que Alba decidiera qué historia contar tenía que decidir la estructura que iba a seguir. La autora se centró en la pregunta “¿Cómo voy a contar esta historia?”: “Es la parte que más importante me parece y la que acaba definiendo todo el desarrollo de mis novelas”, afirmaba en la presentación.

En la novela Quintas utiliza la primera persona, un tipo de narración en el que se siente segura y que aporta un tono más intimista con sus personajes. “Me decidí por dos personajes que están muy dentro de sí mismos y que lo cuentan todo de una manera muy reflexiva”. Sólo hay una ocasión en que la autora abandona ese estilo y es durante la fiesta que da pie al inicio de la novela. En las páginas que abarcan el evento la autora utiliza la tercera persona y evita los nombres de los personajes con el objetivo de conseguir una sensación de disociación de la realidad característica de esas situaciones. Además, la autora utilizó este recurso para evitar la sobrecarga de tensión infundida en el lector. 

La historia se fue estructurando poco a poco. Una de las anécdotas que contó la autora en la presentación se refería al proceso de decisión de las acciones. Mediante la colocación de post-its en la pared, como si de una investigación se tratase, Alba decidía qué caminos podían seguirse después de cada acción: “Acabo escogiendo yo misma mi propia aventura”, comentaba entre risas.

El aspecto físico de la novela fue más sencillo, aunque no por ello dejó de ser complejo. Alba no tenía muy claro el aspecto de sus protagonistas. Sabía cómo era el psiqué de cada una, pero no se había parado a pensar en cómo quedarían en papel. Le dio unas guías básicas a Inma Moya (responsable de las ilustraciones de De Seúl al Cielo) que incluían peinado o tatuajes (y, lo más importante, cómo era el gato), y sólo con ello convirtió a Astrid y Martina en las jóvenes que hemos visto más arriba. 

La confección de la portada comenzó con una idea completamente diferente, una chica tumbada en el campo. Alba Quintas y la ilustradora de la portada, Alba González, intentaron otro concepto antes de que la autora le diese alas a González para desarrollar lo que tenía en la cabeza. Fue entonces cuando les mostró a la chica con la casa en la cabeza que ahora protagoniza la portada de La venganza de Ariadna.

Además, y aunque Astrid sea la voz principal de la historia, la maquetación de la novela cuenta también con páginas en negro que muestran escritos de Martina, como por ejemplo entradas en su diario.

El abuso sexual en la literatura juvenil

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El primer paso a la hora de crear una novela siempre es la documentación. Si no conoces el tema como la palma de tu mano, es probable que tu obra no llegue a alcanzar nunca su potencial.

Para esta historia, Alba Quintas decidió sumergirse en la literatura juvenil sobre el acoso sexual, y se topó con un curioso problema: apenas había material publicado en España. “Veía que había algún tipo de limitación a la hora de que libros muy famosos en el extranjero llegasen al país, o a la hora de que autores españoles decidieran tratarlo”, comentó sobre la temática que buscaba.

A pesar de ello, en el verano de 2018 devoró más de treinta libros para poder acercarse a las experiencias que quería narrar. Leyó todas las publicaciones en España que trataban el abuso y las más famosas a nivel internacional, como Speak de Laurie Halse Anderson. Esa fue una de las novelas que la influenciaron para eliminar el nombre del abusador de la historia.

La historia de La venganza de Ariadna narra un tipo de abuso poco representado: el abuso sexual dentro de la pareja. Además de documentarse con los escritos sobre el tema, también ha tenido la oportunidad de hablar con mujeres afectadas.

El tour continúa

LISTA PRESENTACIONES LA VENGANZA DE ARIADNA - EL PALOMITRÓN

Madrid ha sido la primera parada en las presentaciones de La venganza de Ariadna. ¿Queréis descubrir más detalles sobre la novela, presentar vuestras dudas a la autora o simplemente queréis llevaros vuestro libro para que os lo dedique? Marcad bien en el calendario el resto de fechas de la imagen.

Por el momento la gira solo cuenta con eventos en Vigo, Valencia y Barcelona, así que si os encontráis cerca o podéis desplazaros hasta ellas no perdáis la oportunidad.

Y si aún no tenéis claro si comprar o no lo nuevo de Alba Quintas, ya podéis echar un vistazo a las primeras páginas de la novela. Eso sí, tened cuidado: son adictivas y puede que tras leerlas tengáis que dirigiros a la librería más cercana para haceros con la historia completa.

María Reinoso

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Amante del cine, las series y la literatura con un cariño especial a la animación y tiempos de la regencia. Aunque adoro las cintas de culto clásicas y contemporáneas, disfruto viendo películas de calidad bastante cuestionable.