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Piratas del Caribe: La venganza de Salazar - El Palomitrón

Las aventuras cinematográficas de piratas (no los que descargan contenido ilegalmente, sino los otros) eran, en las últimas décadas del siglo XX, sinónimo de fracaso comercial hasta la llegada de Jack Sparrow en Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. La franquicia basada en una atracción de Disneyland siguió adelante su curso con tres entregas más, y todas fueron grandes éxitos. Sin embargo, la cuarta (Piratas del Caribe: En mareas misteriosas) fue despedazada por la crítica y el público situándola junto a Alicia a través del espejo en la categoría de películas que toda la gente odia pero fue a verlas en la gran pantalla. Los más de 1000 millones dólares que recaudó son la razón por la que los productores dieron luz verde a Piratas del Caribe: La venganza de Salazar. La pregunta pertinente es: ¿Qué motivos tiene la audiencia para pagar la entrada?

El principal atractivo de la cinta es el relevo en la silla de director: sale Rob Marshall (director efectivo en el género musical, no tanto en el de aventuras) y entran Espen SandbergJoachim Rønning (Kon-Tiki). Los realizadores noruegos (10 años más jóvenes que Marshall y provenientes de un cine muy lejos de la maquinaria hollywoodiense) aportan una visión original y personal, especialmente en la excelente secuencia inicial y en las pinceladas de humor visual a lo largo de la cinta. También imprimen al relato un espíritu aventurero y una sensación de maravilla ante los extraordinarios hechos que transcurren en pantalla, que remiten a Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. Esta emoción es muy evidente en las tres primeras escenas (la última de ellas es una larga, vibrante y meticulosamente planificada persecución por las calles de un pequeño pueblo). Más adelante se va diluyendo y solamente reaparece en momentos esporádicos por culpa del guion.

Johnny Depp como Jack Sparrow en Piratas del Caribe - El Palomitrón

Jeff Nathanson no es precisamente apreciado por la audiencia, puesto que suyos son los libretos de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, El Rey León (la versión en carne y hueso que se estrenará en 2019), Speed 2 y Hora punta 2 y (en su defensa añadiremos que también guionizó Atrápame si puedes y La terminal, ambas de Steven Spielberg). Parece ser que su afición son las ampliaciones innecesarias de grandes universos cinematográficos. Como en algunos de los casos anteriores, en Piratas del Caribe: La venganza de Salazar intenta manejar conceptos ya establecidos en la saga respetando la mitología, pero falla en no darles un giro con suficiente habilidad para que generen imprevisibles consecuencias que lleven a la audiencia a lugares inexplorados. Además, conduce la historia a situaciones con desenlace obvio y muestra desinterés por el arco dramático de los personajes, lo que provoca un clímax emocional final insatisfactorio, e incluye bromas muy crueles, tópicas y de mal gusto que nos generan rechazo. En esta línea, la interpretación de Johnny Depp (muy elogiada en el pasado por su unicidad y carisma) se vuelve una parodia de lo que fue, probablemente por culpa de su deterioro profesional y personal (aún más a juzgar por esta reciente noticia).

Javier Bardem en Piratas del Caribe: La venganza de Salazar - El Palomitrón

Es hora de evaluar los puntos expuestos y ver hacia dónde se decanta vuestra balanza. Si buscáis diversión bastante constante a lo largo de dos horas (parecen menos) con unos magníficos toques de humor visual (véase la escena de la guillotina), ingeniosos juegos de palabras, humor absurdo a raudales y cortos de montajes perfectamente calculados para sacarte una sonrisa, esta es tu película. Alerta para puristas formales: hay algunas secuencia de acción bastante mal rodadas y difíciles de seguir, editadas demasiado frenéticamente y con una mezcla de sonido y banda sonora excesivas y molestas. Ahora es vuestro turno de palabra.

LO MEJOR:

  • La secuencia inicial: aventura pura.
  • La energía que aportan a la historia Kaya Scodelario (El corredor del laberinto) y, en menor medida, Brenton Thwaites (Dioses de Egipto). Una mención especial merece Lewis McGowan, quien interpreta a la versión infantil de Henry Turner.
  • Un cameo muy rockero.
  • Los dos directores.
  • Estupendo diseño de producción. Un aplauso desde aquí a las personas que diseñaron la cabina de Barbossa.

LO PEOR:

  • La parodia en la que se han convertido Jack Sparrow y Johnny Depp.
  • Un giro muy forzado y hasta ridículo.
  • Lo absurdo del capitán Salazar y la actuación de Javier Bardem.
  • La saturación de chistes llega antes de la mitad del filme.

Pau Jané

1 Comentario

  1. Hola! Después de leer la crítica tengo que decir que estoy muy de acuerdo en que el inicio de la película (primera parte) es lo mejor y te transporta a la primera película de la saga! Pero me parece poco objetivo el comentar que Jack Sparrow se convierte en una parodia (a mi me parece que está muy bien) aludiendo al “”deterioro”” de Johnny Depp, básicamente porque esta película se rodó en 2015 y no había salido ninguna noticia.

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