Compartir

LOS ANTECEDENTES

Creemos que nadie nos llevará la contraria si afirmamos que todas las secuelas de la saga Jurassic Park (Parque Jurásico) estrenadas hasta 2017 palidecen al compararlas con la original. Ni el mismo Steven Spielberg pudo igualarse a sí mismo con la segunda parte. 25 años han tenido que pasar para que llegase una película protagonizada por estos resucitados dinosaurios que pudiera tratar de tú a tú al clásico de 1993. Irónicamente, lo ha conseguido desafiando todo lo que su antecesora había propuesto.

LA PELÍCULA

De forma similar al desarrollo de la nueva trilogía de Star Wars, la trilogía Jurassic World ha consistido en una primera entrega que se dedicaba a homenajear el pasado de la saga con eficacia (pero también con una pizca de explotación nostálgica) y de una segunda parte dirigida por un autor de género que se dedica a detonar con precisión los fundamentos de este universo para llevarnos hacia un nueva era. Se acabaron los finales inocuos y complacientes: ahora toca experimentar las consecuencias (castigos y recompensas) del viejo mundo. También se encuentra actualmente en esta espiral de caos destructivo otra adaptación de Michael Crichton: la segunda temporada de Westworld. Todas ellas están constantemente reinterpretando imágenes emblemáticas y otorgándoles un nuevo significado. Si a esta revisión visual le añadimos una fotografía de una riqueza plástica exquisita y una apuesta por enfatizar la tactilidad de cada objeto del plano, obtenemos una obra capaz de rivalizar en lo visual con el rey Midas de Hollywood.

ELLOS Y ELLAS

Liderando la aventura tenemos otra vez a Chris Pratt (quien, por suerte, ha rebajado su nivel de machirulismo, probablemente debido a las quejas que generó la anterior) y a Bryce Dallas Howard (ahora con botas). En estos 3 años no han perdido química ni capacidad de atraer al público. Las nuevas adiciones en el reparto principal encajan muy bien con esta dinámica establecida. Sus nombres son Isabella SermonJustice Smith y Daniella Pineda, y seguro que próximamente volveremos a escuchar sus nombres. En el lado de los no-tan-buenos/malos, tres nombres de gran nivel: James Cromwell, Toby Jones y Ted Levine. Y obviamente, siendo una película de Bayona, la mítica Geraldine Chaplin. Finalmente, también hay un par de cameos que permiten establecer un diálogo entre Jurassic World: El reíno caído y Jurassic Park (Parque Jurásico).

LA SORPRESA

Nos alegra saber que con Jurassic World: El reino caído la saga ha vuelto a su punto de partida, en el que los malos eran los humanos. Todas las muertes humanas causadas por dinosaurios en la cinta suponen un castigo “divino” por la arrogancia de quien las sufre. Estas reprimendas son brutales y sin piedad, pero como siempre son merecidas cuentan con la complicidad de la audiencia. Ligado a esto, por primera vez se introduce un componente animalista evidente que le da frescura a esta quinta entrega y mezcla el conflicto de la preservación de los dinosaurios con el debate real actual.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

Comparada con lo insulsa que fue Jurassic World, el cuarto filme de J. A. Bayona está lleno de escenas muy bien ejecutadas que transmiten verdadero suspense. De todas ellas hemos escogido la de la imagen superior por su poder simbólico, su conexión con el imaginario del director y, sobre todo, por ser terrorífica. El departamento de prensa de Universal Pictures parece que piensa lo mismo, ya que varios fotogramas de esta secuencia han dominado una gran parte de la campaña publicitaria. No obstante, os podemos asegurar que el hecho de saber que existe esta escena antes de entrar en la sala no reduce el impacto que tiene una vez en la butaca.

TE GUSTARÁ SI…

Has visto la película de 1993, te apasiona el cine del director, quieres ver una gran superproducción que toma riesgos artísticos y lleva su concepto hasta el final, disfrutas de cualquier cosa con dinosaurios (hay un importante grupo de personas entre las que nos incluimos que consume cualquier peli que incluya a estos antepasados de los reptiles) o quieres ver a la humanidad autodestruyéndose.

LO MEJOR

  • La dirección. Bayona sabe combinar como poca gente las grandes escenas de acción con momentos emocionales que se sienten verdaderos.
  • Como la fotografía de Óscar Faura indaga en la imaginería de los dinosaurios para aterrorizarnos.
  • Las secuencias finales.
  • Las adiciones juveniles al reparto, carismáticas y originales.
  • Ese cameo.

LO PEOR

  • Hay algunas frases chiste que no funcionan para nada.
  • El guion se excede al hacer que los personajes suelten cantidades ingentes de exposición.

Pau Jané

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.