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El escándalo de Ted Kennedy El Palomitrón

LOS ANTECEDENTES

Ninguna familia de la historia norteamericana ha sido tratada de una manera tan prolífica por el cine y la televisión como la de los Kennedy. Si bien el tema central suele estar relacionado con las hazañas e infortunios de los hermanos JFK y Robert F. (véanse Trece días, Bobby o la miniserie Los Kennedy), también hemos podido ver obras que profundizan en otros personajes de su entorno, como la muy intimista Jackie.

El director John Curran (El velo pintado) se atreve aquí a relajar su habitual tono dramático en favor de una reconstrucción más objetiva de los hechos. Dada la similitud, resulta necesario hacer mención al documental británico para TV Chappaquiddick, que comparte título con esta película en su versión original (se ve que Teddy no estaba disponible) y que fue emitido por la BBC en 1994 coincidiendo con el 25 aniversario del suceso.

LA PELÍCULA

18 de julio de 1969. El senador Ted Kennedy abandona una fiesta en la isla de Chappaquiddick (de ahí el nombre original de la película), Massachusetts, acompañado de Mary Jo Kopechne, una antigua secretaria de su hermano asesinado, Robert F. Kennedy. Ted, que ha bebido, se descuida mientras conduce y su coche se precipita a un lago desde un viejo puente. La maquinaria para proteger la carrera política de Ted Kennedy se pone en marcha.

La película no puede empezar mejor. Las altísimas expectativas sobre la carrera política del protagonista y su incapacidad para gestionarlas son ingeniosamente introducidas durante la primera parte del filme utilizando algunos momentos históricos protagonizados por JFK. A ello hay que sumar una inteligente presentación de personajes secundarios y la estupenda ambientación de finales de los 60, que nos ayudan a sumergirnos por completo en la historia.

Desafortunadamente, la película va perdiendo fuerza a medida que avanza la trama. Nada se puede reprochar al evidente rigor empleado (casi documental) en la descripción del suceso y posterior proceso político-legal, pero da la impresión de que las relaciones humanas se van relegando a un segundo plano gradualmente, restándole intensidad dramática al conjunto y produciéndonos una cierta desconexión emocional con los personajes.

Hay que dejar claro que la película es entretenida. La historia es atractiva y las interpretaciones son lo suficientemente solventes como para mantener nuestro interés durante sus contenidos 106 minutos de duración. El principal problema está en esa sensación de indiferencia con la que nos quedamos al final y la pregunta (antes del olvido) de si no se podría haber hecho algo mejor con este material.

El escándalo de Ted Kennedy El Palomitrón

ELLOS Y ELLAS

Si hay una actuación que destaca sobre las demás, esta es la de Jason Clarke, que interpreta al senador Ted Kennedy en el que es posiblemente su mejor papel hasta la fecha. El actor es tan capaz de transmitirnos su inseguridad y miedo (ver las secuencias con su padre, brutalmente interpretado por Bruce Dern) como su falta de empatía y arrogancia in crescendo a medida que avanza la obra, todo ello de una manera sutil y natural.

El elenco de secundarios es irregular. Kate Mara destaca positivamente en el medido proceso de humanización al que somete al personaje de Mary Jo, mientras que Ed Helms no consigue hacer brillar a Joseph Gargan, primo y abogado del senador que intenta servir de contrapunto moral y que, con más pena que gloria, acapara una buena cantidad de minutos en pantalla.

LA SORPRESA

La madurez interpretativa alcanzada por Jason Clarke, al que estábamos más acostumbrados a ver en películas de acción.

El escándalo de Ted Kennedy El PalomitrónLA SECUENCIA/EL MOMENTO

El accidente de coche y la escena posterior en el lago (incluyendo flashback). La última dramatización efectiva de la película que cierra una notable primera parte.

TE GUSTARÁ SI…

Tienes interés en la política norteamericana o te sientes atraído por las múltiples tragedias que rodean a la familia Kennedy.

LO MEJOR

  • Jason Clarke interpretando a Ted Kennedy.
  • La presentación de los personajes secundarios.
  • El paralelismo entre los logros de JFK y las altas expectativas sobre el senador.
  • La historia, que es interesante en sí misma.

LO PEOR

  • Que Kate Mara no tenga más minutos.
  • El excesivo tono documental de la segunda parte de la película.
  • La sensación de indiferencia al terminar.

Pedro Figueiras

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