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Darling in the FRANXX se ha convertido en una de las obras más esperadas cada semana. Su remarcado estilo, siguiendo el trasfondo de Evangelion, y la imponente animación de Trigger y A-1 Pictures ha catapultado a la serie en su éxito.

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Le llegada a su epicentro, como comentábamos en la anterior crítica, podría suponer una vuelta de tuerca para su guión. Y es que el mismo lleva varios capítulos dando vueltas y acabando de presentar a sus personajes, por lo que era de esperar que, cerrado ese arco, llegase con algo grande. ¿Lo habrá conseguido?

De vuelta al origen

El título del capítulo, “El jardín donde todo empezó”, deja claro las intenciones del mismo. Tras haber explorado a todos sus personajes y haber creado los lazos afectivos necesarios para sumergir al espectador es hora de comenzar con algo nuevo. Y que mejor que hacerlo con los propios orígenes de los pilotos. Algo que la propia obra ha introducido en prácticamente todos sus capítulos.

El escenario se muestra antes que su guión, mostrando un cambio total, protagonizado por una capa de nieve. Algo que adelanta el tono emocional del episodio y se acompaña de imágenes esclarecedoras, como la de Zero Two completamente separada del grupo. Parece que la brecha entre ambos protagonistas ha acabado abriéndose por completo.

Los primeros minutos del episodio sienten mucho eso, la fractura irreparable que se ha ido abriendo. Y lo aprovechan para golpear con fuerza de forma emocional. Sin ir más lejos, aprovechan para poner a Hiro en la piel de Shinji, con una escena al más puro estilo Evangelion con el chico sentado y olvidado en medio del pasillo.

Pero no es lo único en lo que se centran. Por primera vez la obra nos muestra, aunque lo hace muy de pasada, Garden de primera mano. Una escena que llega tarde (tenía mucho más peso en sus primeros pasos) pero de la que se pueden extraer algunas secuencias. Sin ir más lejos, el hecho de que estén preparando a los niños a más temprana edad vuelve a insistir en la cosificación del ser humano, convirtiéndolos en poco más que armas.

Dentro de esta visión, Zero Two se convierte de nuevo en el centro de atención. Es un proceso que se ha convertido en algo habitual desde su sexto capítulo, a través del cual la chica ha buscado incansablemente el hecho de volverse humana. Incluso protagoniza una escena que a muchos seguidores del RPG clásico les costará poco trabajo identificarla en Final Fantasy VII, de las manos de Sephiroth.

Al borde del abismo

La aparición de las Fuerzas Especiales de APE (Nine) deja claro que todo está a punto de dar un revés. El simple hecho de que Zero Two formase parte del escuadrón ya indica que no son personas normales. No híbridos, pero si especiales. Algo que se entiende mejor con cierta cita que indica que las Plantation se dirigen a cierto lugar, lo que está provocando el aumento de los Klaxosaurios. ¿Vuelven a hablar de “Grand Crevasse? ¿Que oculta APE?

Pese a que las preguntas vuelven a amontonarse, Darling in the FRANXX no nos va a dejar las cosas tan fáciles. La acción vuelve a situarse sobre una Zero Two cada vez más fría, más lejana. Pero también más bestial, de forma literal. Y es que la chica parece sacar de nuevo ese lado “animal” (se entiende que se debe a su naturaleza híbrida) al encontrarse con los guardas del lugar. Algo que encaja con sus últimas escenas, donde siempre se encuentra comprobando sus colmillos.

Es un acto que no solo deshumaniza a la chica, también la priva de todo su poder. Cuando enfocan a los FRANXX la escena suele situarse de forma que los pilotos son empequeñecidos por el tamaño de los robots —algo muy recurrente en Evangelion—, sin embargo, la chica siempre se ve empoderada. Tenemos esa mítica escena en la que le ofrece su mano a Hiro, o aquella en la que se muestra triunfal tras conseguir pilotar a Strelizia por tercera vez junto al chico. Su transformación es el “FRANXX” de la protagonista.

Le priva de todo su carisma, de su fuerza y fortaleza y le despoja de su humanidad para convertirla en una bestia sedienta de sangre. Y Nishigori, lejos de perder su oportunidad, la arrastra hasta el mismísimo borde del abismo, llevándola a destrozar todos los espejos que encuentra por el camino, sin importa su condición física. La convierte en una bomba emocional, en un remolino autodestructivo que arrasa con todo lo que toca. La clave para dar la vuelta a su argumento. La metáfora del pájaro de Jian pierde toda su fuerza para dar el siguiente paso.

La araña y la mariposa

La locura de Zero Two tiene una base lógica. La chica está mutando, acercándose cada vez más a la condición de klaxosaurio, y parece que arrastrará a Hiro con ella si es necesario. Aquí se forma de nuevo la metáfora de la que ya hacía uso la serie en “Tu espina, mi insignia”, donde Hiro veía como una araña devoraba a una mariposa atrapada en su red.

Y entonces todo toma sentido. Las escenas de Zero Two intentando arrancarse sus colmillos, su separación del resto del grupo, la rotura de los espejos… La locura desborda a la chica, que se ensaña con sus enemigos sin escuchar a sus compañeros, siquiera a Hiro. Trigger aprovecha para desbordarse en su animación, acompañando la escena con un potente y agresivo riff de guitarra eléctrica, como si su música quisiese afirmar la situación. Si hasta ahora Darling in the FRANXX había jugado siguiendo los pasos de Evangelion, con esta escena consigue todo lo contrario, llevando la expresión de Zero Two a Strelizia, demonizando al propio mecha.

Y entra el juego de contrastes. La animación vuelve a hacer uso de su enfoque particular, reduciendo el tamaño de la escena para intensificar lo que ocurre dentro de ellos. Las imágenes se agolpan y funcionan mejor así, rápidas, desordenadas, como si representasen la locura de la chica. Ella autolesionándose en el suelo, luego hablando de su transformación. Un juego de cámaras usando el plano contra plano y el momento decisivo. Hiro se declara.

Lo normal en este punto es que las palabras sirviesen para parar el proceso y calmar a la chica, pero Darling in the FRANXX se desmarca. Vuelve a darle todo el poder a Zero Two y la demoniza incluso más allá de lo que ya había establecido. Vuelve a cortar con la imagen, vuelve el combate con el clásico Strelizia Awakening y la locura estalla. ¿Quien es ella? Es un monstruo.

Darlinginthefranxx-crítica

Óscar Martínez

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4 Comentarios

  1. Leí varios comentarios negativos con respecto a que la serie se tomara su tiempo en construir a sus personajes. Será por esos primeros capítulos en los que prima la acción, haciéndote creer que la serie será un espectáculo visual. No obstante, me pareció acertado que hicieran ese recorrido antes de hacer avanzar la trama mediante ese punto de quiebre que fue el capítulo 12.

    • En la crítica siempre se ha alabado que se haga de esa forma y, desde luego, me parece que es lo mejor. Resulte lento o no, sienta una base y una estructura para poder construir la serie a partir de ello.

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