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Y el Americana llegó a su fin. Esta quinta edición ha estado repleta de buenas películas y de espectadores disfrutando de estas, por lo que ha sido un gran éxito. Tenemos las puntuaciones del público a todas las películas, pero antes de ver lo que más ha gustado debemos hacer un repaso a las películas del último día, así que vamos allá.

Gemini

Una pistola, una actriz de cine muerta y múltiples sospechosos. El misterio está construido y la sorpresa es que, pese a su interés, no es lo más importante en Gemini. El asunto que debemos tratar tiene nombre propio, y es Aaron Katz, su director. Lleva desde 2006 haciendo películas, pero nosotros hemos debutado en su cine con su quinta cinta, un noire fascinante donde la forma es mucho más interesante que el contenido. La película de Katz está construida a base de precisos movimientos de cámara y encuadres de lo más acertados, todo acompañado por un extraño jazz que no hace más que reforzar el hechizo, la hipnosis que sus imágenes producen.

Repleta de referencias al thriller de los años 90 (y de todas las épocas, en realidad), no es difícil recordar los engaños de Brian De Palma, los neones de Winding Refn o cierta atmósfera de David Lynch. Y aun así, Katz se desmarca de todos ellos para controlar su propio camino, uno por donde el guion es correcto sin terminar de brillar (su giro final es irregular) pero la dirección se mantiene impoluta. Y por si fuera poco, cuenta con dos maravillosas actrices de cabeza de cartel, Zöe Kravitz (Big Little Lies) y muy especialmente Lola Kirke (Mistress America). En definitiva, Gemini no es un thriller para todos (en el Americana ha dividido), pero los adoradores de las buenas atmósferas, los ritmos pausados y los noires modernos pueden estar de enhorabuena.

Menashe

Una de las sorpresas del Americana ha sido la muy especial Menashe, una película rodada en ídish en pleno barrio judío de Brooklyn y utilizando un reparto de actores no profesionales de la misma comunidad. Pocas veces en el cine de ficción hemos estado tan cerca de una comunidad de judíos ultraortodoxos, y el acercamiento resulta de lo más realista; además, consigue que, pese a las diferencias con una comunidad tan cerrada, afloren sentimientos universales con facilidad. Menashe Lustig encarna a un hombre que necesita encontrar a una mujer para poder cuidar de su hijo (un soltero no puede hacerlo según sus leyes), algo que no se le da del todo bien, pero pese a costarle demuestra un enorme corazón. Es un personaje realmente entrañable y está muy bien interpretado por Lustig.

Menashe tiene siempre a su alrededor un tono melancólico, y pese a ello no deja de ser muy divertida y dulce, especialmente cuando se centra en la relación con el hijo. Es una película pequeña, bien rodada y muy notable en todos sus aspectos.

The Rider

La película de clausura del Americana es uno de los hits del año. Nominada a Mejor película en los Independent Spirit, The Rider cuenta la historia de Brady, una estrella de rodeo que tras sufrir una fuerte caída no puede volver a montar. A lo largo de la película vemos como el joven no quiere hacer otra cosa que no sea cabalgar caballos y participar en rodeos, lo que le provoca una frustración que no comparte con nadie y que se nos muestra de forma sutil. Pero como es lo único que pasa en la película, la sutilidad se acaba convirtiendo en obviedad, y por ello nos deja fríos. Nunca terminamos de empatizar con el protagonista, y aunque puede ser problema nuestro, nos hace no entrar nunca en una película que se alarga en exceso.

La dirección de Chloé Zhao, con un estilo onírico pero sin alejarse del documental, resulta tan interesante como su notable fotografía, pero el problema llega cuando su temática no hace más que distanciarnos. Porque, ante todo, la película habla de cómo debe ser un hombre en la América profunda, una tesis que explora de forma interesante pero solo en el último tramo de la película. En definitiva, The Rider no llega nunca a cabalgar por encima de la media y al final se queda en una película con un buen actor protagonista y alguna idea interesante.

Ex Libris: La Biblioteca Pública de Nueva York

Y antes de acabar el repaso del Americana debemos hablar de Ex Libris, la película que nos dejó exhaustos el sábado. Porque lanzarse con una Wiseman tras ver tres películas podía parecer todo un atrevimiento, cosa que finalmente no fue, pues su nuevo documental es una maravilla. A sus 88 años, Frederick Wiseman sigue entrando a filmar 100 horas de instituciones públicas para acabar montando un documental de 3 horas de lo más notable. Lo que consigue con Ex Libris y la biblioteca de Nueva York es otro éxito donde nos muestra la infinidad de cosas que pueden suceder en una biblioteca: es mucho más que ser el hogar de los estudiantes, pues también es punto de reunión para personas que lo necesiten, lugar donde hacer charlas, clases, conciertos…

Todo tiene cabida en las sedes de la biblioteca de Nueva York y todo se nos representa en este documental, que además reflexiona sobre la actualidad al mostrar impresionantes conversaciones sobre la comunidad afroamericana y sus quejas sobre los libros de texto y la mala representación de la esclavitud, y nos permite ver a los directivos de la biblioteca debatiendo sobre si deben tener todos los bestsellers o libros que en unos años serán realmente difíciles de encontrar. En definitiva, la película es una visita de lujo por un sitio de lujo. Debemos dar las gracias a Wiseman por seguir enseñándonos tantas cosas y por remarcar el poder social y de construcción que tienen las bibliotecas. Son mucho más que almacenes de libros. Son, como este documental, imprescindibles.

Y una vez terminado el festival, es el momento de los premios. El Premio del Jurado Joven Next ha sido para la película Flesh and Blood, de Mark Webber, basada en una historia real e interpretada por sus mismos protagonistas. En palabras del jurado, se le ha otorgado el premio por la honestidad de una propuesta que transita la delgada línea entre la realidad y la ficción. Genuina, sin juicios de valor ni estereotipos”.

En lo que respecta al Premio del Público, la película ganadora ha sido el documental Jane, que cuenta la vida de la primatóloga Jane Goodall. Le han seguido de cerca la notable Lucky y los dos cortos World of Tomorrow. Esta ha sido la valoración de toda la programación:

Jane    4,68
Lucky    4,49
World of Tomorrow (Ep. I +II)    4,46
Patti Cake$    4,42
Brigsby Bear    4,36
Gook    3,97
Dina    3,92
The Rider    3,9
Weirdos    3,87
Ex Libris    3,81
Ingrid Goes West    3,76
Saturday Church    3,71
The Endless    3,69
Don’t Think Twice    3,67
The Work    3,62
Menashe    3,59
Flesh and Blood    3,37
Beach Rats    3,34
Golden Exits    3,27
Lemon    3,11
Sylvio    3,09
Gemini    3,05
The Strange Ones    3
Dayveon    2,62

Hasta aquí nuestra cobertura del Americana. Hemos visto grandes películas estos cinco días que hemos pasado en los Girona. Ya recordamos con cariño la ternura de Dina y Lucky, el misterio de The Endless o Gemini y la emoción de poder ver en pantalla grande la obra de Don Hertzfeldt. No podemos acabar sin dar las gracias a la organización por una magnifica quinta edición, y decir que ya esperamos con ganas que llegue el año que viene para vivir la sexta. Mientras tanto, a seguir haciendo el indi(o).

Ignasi Muñoz

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