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LOS ANTECEDENTES

Drew Goddard. Ese creador detrás de Marvel’s Daredevil, ese guionista que ha prestado su pluma a Buffy Cazavampiros, Perdidos, Cloverfield, Marte o Guerra Mundial Z. El director debutante de una de las películas de terror más frescas y originales de los últimos tiempos, esa pequeña joya llamada La cabaña en el bosque. Con esas credenciales y un reparto coral de infarto, Malos tiempos en El Royale llega a su première mundial en el 66SSIFF (clausurando asimismo la Sección Oficial, fuera de concurso) con una expectación arrolladora.

Decía Goddard esta mañana en rueda de prensa que con esta película quería explorar el thriller criminal, un género del que ha mamado desde siempre. Agatha Christie, Jim Thompson, Alfred Hitchcock, Sergio Leone o John Houston son algunos de sus referentes, y como tales, poco o mucho habrán tenido que ver a la hora de configurar esta locura episódica, en la que muchos encuentran trazas tarantinianas y coenianas.

LA PELÍCULA

“1969, una noche de tormenta. Un grupo de misteriosos personajes se registran en un hotel y comienzan a intentar matarse entre ellos muy rápido”. El punto de partida es tan simple (y al mismo tiempo evocador) como el propio Goddard reconoce. El ocaso de los años 60 favorece a la atmósfera noir y a la decoración de ese hotel, situado en perfecta simetría en la línea cardinal que separa el estado de California del de Nevada. Las paredes de El Royale han visto de todo, y esconden secretos tan turbios como todos esos hoteles norteamericanos con leyenda negra detrás que han servido de inspiración a Malos tiempos en El Royale.

En este lugar se acaban congregando siete personas, que comparten únicamente dos cosas: nadie es quien dice ser, y todos guardan alguna que otra pulsión violenta dentro de sí. Esos estallidos de violencia te golpean con tal fuerza que, además de hacer recordar a Tarantino, provocan algún que otro salto en la butaca. Entre tanto, los personajes se pasean por las zonas de cara al público y las zonas vetadas del hotel, descubriendo los entresijos del edificio y también los del resto de huéspedes. La madeja de historias de cada uno de ellos se va deshaciendo a su debido tiempo, durante unas excesivas (aunque nunca aburridas) dos horas y veinte de metraje en las que vemos cosas realmente brillantes, y otras no tan acertadas.

El prólogo es sublime, la presentación de los personajes también lo es, y esa forma en la que Goddard nos lleva capítulo a capítulo, de una habitación a otra, para ver un mismo acontecimiento desde la perspectiva de diferentes personajes. El problema de Malos tiempos en El Royale es que, entre esas genialidades, se alarga en diálogos sin demasiado punch ni aportación a la trama, flashbacks que son un poco de lo mismo (no en cuanto a relevancia, sino a duración) y una soberbia playlist de la época, versionada en su mayoría por la talentosa Cynthia Erivo, que añade a la película más minutos de los que en nuestra opinión debería.

Malos tiempos en El Royale es un buen entretenimiento que podría haber sido mucho mejor sin algunos elementos que la prolongan en exceso y lastran el resultado final.

ELLOS Y ELLAS

Jeff Bridges y Cynthia Erivo son con quienes más tiempo pasamos, y nos lo recompensan poniendo toda la carne en el asador para interpretar a dos personajes muy interesantes. Dakota Johnson y Cailee Spaeny (quien hace de su hermana en la película), junto con Lewis Pullman, son los más jóvenes del reparto y resuelven sus respectivos papeles con acierto. Jon Hamm tiene un personaje odioso muy disfrutable, y finalmente Chris Hemsworth entra en escena cuando la película está ya muy avanzada, pero nos regala un personaje completamente al margen de los que ha interpretado hasta ahora.

LA SORPRESA

Goddard tiene la habilidad para darte a todo la vuelta y embutir en una misma película voyerismo, atracos, sectas…

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

La escena del check-in, con el personaje de Jon Hamm como hilo conductor y maestro de ceremonias. Como en una novela de Christie, se nos presenta el heterogéneo y arquetípico grupo de huéspedes: la cantante, el cura, la chica misteriosa y el recepcionista.

TE GUSTARÁ SI…

Si te gustan las historias de crímenes, misterios y falsas identidades. Si te gustó La cabaña en el bosque. Y si toleras bien la violencia.

LO MEJOR

  • Vuelve a respirarse la originalidad de La cabaña en el bosque.
  • El reparto.
  • Toda la faceta estética: desde el hotel hasta ambientación e iluminación general.

LO PEOR

  • Tiene escenas que, acortadas o suprimidas, habrían dejado paso a una película mucho mejor.
  • El “desfase” de Goddard no es para todo el mundo.
  • Le sobran minutos.

 

Aitziber Polo

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