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Estrenada por TNT el 22 de enero en Estados Unidos, el público estaba deseando disfrutarla en alguna plataforma de streaming, y Netflix fue la elegida. Con su inminente estreno este viernes 20 de abril, hablamos de The Alienist, una serie que viene dispuesta a abrirse hueco entre las series ambientadas en el s. XIX.

¡Dentro nuestras primeras impresiones!

Sus protagonistas

Uno de los principales reclamos de la ficción es su casting, porque contar con Dakota Fanning (American Pastoral), Luke Evans (Wonder Women y el profesor Marston) y Daniel Brühl (Malditos bastardos) como trío protagonista no es poca cosa.

El Dr. Laszlo Kreizler, encarnado por Daniel Brühl, es un alienista en Nueva York a finales del s. XIX (alienista es el término utilizado para designar a quienes estudian la mente, lo que hoy en día conocemos como psiquiatra). Fascinado por la mente humana, perseguirá encontrar a un supuesto asesino en serie que tortura, asesina y descuartiza niños vestidos de niña. Recibirá el apoyo de John More (Evans), un ilustrador de sucesos que recoge con sus dibujos el primer asesinato.

El papel de Dakota Fanning, Sara Howard, es quizá uno de los más curiosos. No debemos olvidar que es el año 1896 cuando vemos a Sara trabajando en el departamento de policía de Nueva York. Perspicaz, fría y resolutiva, pues trabajando en un ambiente hostil donde la sexualizan y humillan, no queda otra.

El elenco lo completan el comisario Theodore Roosevelt (Brian Geraghty), los hermanos detectives Lucius y Marcus Isaacson (Matthew Shear y Douglas Smith), una misteriosa prostituta llamada Flora (Emanuela Postacchini), y Mary Palmer (Q’orianka Kilcher) y Cyrus Montrose (Robert Wisdom), los sirvientes del Dr. Laszlo.

El Nueva York victoriano

El ambiente en el que se desarrolla la serie es de una gran riqueza visual. A través de la fotografía y la ambientación se recrea perfectamente la estética de finales del s. XIX. Y es curioso porque, aunque de forma sutil, The Alienist sabe perfectamente cómo destacar el retrato de la época victoriana estadounidense sin emular a la británica, que es a lo que estamos más acostumbrados. Un ejemplo de ello sería Penny Dreadful, que retrata la época victoriana londinense de 1892, y por cómo está trata la fotografía se sabe que es Londres.

La fotografía es fruto de la mezcla entre Gangs of New York (Martin Scorsese) en la parte norteamericana y sucia del Nueva York del s. XIX, y Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet (Tim Burton) en la parte más violenta y oscura, donde la sangre adquiere protagonismo propio. Además, Paco Cabezas y James Hawes, dos de los directores de la temporada, han trabajado en Penny Dreadful. Las influencias se remarcan pero, aun así, la serie consigue diferenciarse y determinar una estética propia.

Psicología de un asesino

Recientemente veíamos como Mindhunter se adentraba en la psicología criminal en los años 70. Apenas han pasado cincuenta años y ya nos parecían procedimientos precarios. Si tratamos de hacer ese análisis en 1896, vamos a salir peor parados. Las inquietudes del doctor Laszlo por la psicología criminal son evidentes desde el minuto uno, pero el espectador debe tener en mente que estamos en el s. XIX y aún quedan muchas cosas por avanzar.

Entre ellas, una de las escenas que más sorprende es la del psiquiátrico. Se ven las condiciones de los pacientes en una época en la que encerrar, torturar y violar eran procedimientos habituales para los llamados “dementes”. Por suerte, la serie quiere mostrar otra cara de la moneda, una más cercana a la investigación. Claro que esto no significa que todo lo que vayamos a ver se considere políticamente correcto.

En definitiva, estamos ante una obra de ficción donde la trama engancha y la fotografía invita a quedarse. El trío protagonista tiene mucho que contar, y una serie de asesinatos mantienen el hilo conductor. Una historia que se disfruta siendo amante de la época victoriana y de relatos oscuros bañados en sangre.

Cristina Domínguez

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