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Rick y compañía The Walking Dead El Palomitrón

El final de la octava temporada de The Walking Dead ha estado a la misma altura del resto de los capítulos: ha sido flojo, sin grandes sorpresas, revisando ideas que se han repetido hasta la saciedad en los quince episodios anteriores… Para muchos espectadores ha podido ser la puntilla para dejar la serie; para otros, el punto y aparte para una nueva temporada totalmente distinta. En cualquier caso, comentamos la conclusión de esta etapa.

Atención: Contiene spoilers

El episodio comienza con Rick recordando un paseo con Carl niño hace años, antes del apocalipsis, el mismo que el chico le apuntaba en la carta. De nuevo en el presente, Siddiq le explicará la teoría de su madre sobre las almas encerradas en los no muertos y que el muchacho, tras saber de ella, decidió honrarla matando caminantes. Mientras, en Hilltop se preparan para la lucha; Daryl, Rosita y otros comentan si deben fiarse o no del plan de Dwight que les ha pasado Gregory. Tras una nueva ida de olla de Morgan, que ataca a Henry porque piensa que llegan los Salvadores, le dirá a Rick que tiene remordimientos por lo que hicieron con los huidos.

Rick y los demás The Walking Dead El Palomitrón

En el cuartel general de los Salvadores, Dwight lleva el uniforme de preso, como el de Daryl; Eugene entrega la munición que ha fabricado a Negan y este la probará, quedando más que contento con el resultado. El jefe malvado, que no olvida las traiciones, envía a un grupo de hombres que habían seguido a Simon a una muerte segura, para así cerrar su engaño y preparar la emboscada. Su plan resulta y ya está todo dispuesto para acabar con los buenos. Gabriel, desesperado, se tira en marcha del coche en el que lo llevan para tratar de avisar a sus compañeros, pero Eugene lo atrapa de nuevo.

Durante su marcha, los de Hilltop contemplan una horda de caminantes que parece estar en migración. Un poco más allá, llegarán a una planicie donde Negan les ha tendido una emboscada. Están rodeados de enemigos que van a acabar con ellos, pero ¡oh, sorpresa!, cuando los Salvadores aprietan los gatillos, las armas explotan. Los de Hilltop luchan ahora con todo a su favor y ganan la batalla fácilmente. Pero Negan no se rinde y pelea con el expolicía; este le pedirá un minuto para explicarle el mundo que quería Carl, y cuando el del bate se muestra emocionado y detiene el ataque, el protagonista le cortará el cuello con un trozo de cristal que lo deja fuera de combate. Entonces, Rick pide que lo salven y que vuelvan a sus casas, pues solo así comenzará una nueva época para todos. A pesar de los gritos de Maggie pidiendo justicia por Glenn, es Siddiq quien atiende a Negan.

Rick y Negan The Walking Dead El Palomitrón

A Hilltop llegan Salvadores, y Tara se encarga de dirigir a los habitantes que quedaban fuera de los muros del refugio, aunque decide volver para darles más tiempo a sus amigos para que huyan. Junto a ella estarán Alden y los otros Salvadores que no huyeron. Cuando llegan los enemigos, alguien más ataca. Aaron ha llegado con las mujeres de Oceanside justo a tiempo. Eugene le reconoce a Rosita que él manipuló la munición tras hablar con ella; la mujer le pega un puñetazo por haberle vomitado encima. Morgan le da su armadura a Carol y dice que se marcha.

Ha pasado algo de tiempo y la paz comienza a instalarse en la zona. Se empezarán a construir las infraestructuras del libro de Georgie; Rick y Michonne anuncian a Negan, que está recuperándose de sus heridas, que va a estar encerrado para los restos; Daryl le da a Dwight un coche y le dice que vaya a reencontrarse con su mujer; Jadis (Anna) recibe la visita de Morgan, que la convence para que vaya a Hilltop y le explica que él no piensa volver con el grupo (ya sabemos que su personaje seguirá su camino en Fear The Walking Dead); Maggie y Jesus hablan del gran error que han cometido sus amigos al dejar con vida al líder de los Salvadores, pero les van a demostrar su equivocación, y entonces se une a ellos Daryl, que les da la razón; y Gabriel vuelve a la destrozada iglesia de Alexandria para dar gracias a Dios por haberlo salvado. El último momento es de Rick, que responde a la carta de su hijo.

Maggie The Walking Dead El Palomitrón

Comenzamos comentando lo obvio: la gran batalla no ha existido; nos la prometieron otra vez, aseguraron que sería mejor que el final del Gobernador y se ha quedado en nada. Los personajes de siempre han vuelto a sus erráticos comportamientos, como Rick y Morgan. La súbita entrada en razón de Eugene o el arrojo de Gabriel para intentar dar la voz de alarma entre sus compañeros pueden ser lo único que nos ha sorprendido más, aunque tampoco ha supuesto un cambio radical sobre lo que ya habíamos visto. También irrumpieron las mujeres de Oceanside, pero en un visto y no visto que tampoco dio para mucho. Una temporada llena de posibilidades que se han perdido y de personajes que podrían haber dado mucho más de sí. Calificar su fin como descafeinado es poco; más bien aguachirri.

Rick leyendo The Walking Dead El Palomitrón

Solo podemos pensar ahora en lo que vendrá y en si la nueva responsable de la serie (Angela Kang) podrá recuperar la calidad de esta y subir la audiencia, que este año ha bajado estrepitosamente. Quizá no tengan muchas más oportunidades de resucitar la ficción más allá de la próxima temporada, por mucho que alguno de los productores se empeñe en crear un universo más amplio. Sobre el argumento, solo tenemos preguntas: ¿Cómo van a demostrar Maggie, Jesus y Daryl que Rick y Michonne están equivocados respecto a Negan? ¿Explicará Janis-Anna lo que parece saber del helicóptero? ¿Volverá Georgie? ¿Cómo se defenderán esta vez de la horda de caminantes que se aproxima a su territorio? ¿Veremos a los Susurradores? ¿Dónde se encontrará ahora el peligro para los humanos?… Rick, haz que no sea un “adiós”, sino solo un “hasta pronto”.

Rocío Alarcos

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