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Crítica de B The Beginning, el nuevo noir sobrenatural de Netflix Koku - el palomitron

B: The Beginning es algo más que el último estreno anime de la plataforma de streaming por excelencia. Su nacimiento, fruto de la colaboración entre Netflix y Production I.G, es toda una declaración de intenciones dentro de la industria. Irónicamente, la concepción de su título ‘B: The Beginning’ puede guardar ciertas connotaciones simbólicas respecto algunas de las últimas estrategias comerciales de la compañía estadounidense. El objetivo de poblar su catálogo con un total de 30 nuevos anime en el presente año y el acuerdo de coproducción junto a los estudios Production I.G —y sus subsidiarios— y BONES son señas muy claras del comienzo de algo muy positivo para la industria.

Desde el pasado 2 de marzo de 2018 todos los usuarios de Netflix España ya pueden visualizar la última producción anime de la plataforma. B: The Beginning cuenta en la labor de dirección con los nombres propios de Yoshiki Yamakawa (Hells) y Kazuto Nakazawa (Parasite Dolls, Samurai Champloo), este último también encargado del diseño de los personajes y de concebir la idea original de la serie. La mano de ambos directores queda muy patente en la producción que nos atañe, un thriller detectivesco con muchos tintes noir que no entiende de censuras. ¿Consigue B: The Beginning igualar la calidad de su más reciente antecesora, Devilman Crybaby?

El juego del gato y el ratón

B: The Beginning rompe en cierta medida con la localización empleada en multitud de productos de animación nipones, contextualizándose en el reino ficticio de Cremona, un lugar con ciertas reminiscencias a su homónima real. Bajo una peculiar estética europea, la serie aúna un tipo de tecnología muy avanzada junto a otros elementos que denotan un claro obsoletismo —el ejemplo más claro es el de los vehículos—. Un contraste tecnológico muy visual y bien integrado que dota a la serie de cierta personalidad. El argumento principal de B: The Beginning gira en torno a Keith Flick, detective de la fuerza especial R.I.S, y su periplo por intentar capturar al asesino en serie ‘B’, quien tiene en jaque a toda la fuerza policial del país.

Crítica de B The Beginning, el nuevo noir sobrenatural de Netflix Keith - el palomitron

A pesar del enorme y cuasi total protagonismo de Keith Flick, B: The Beginning consagra un trío protagonista compuesto por este pintoresco detective, la energética y análitica agente Lily y Koku, un joven con misteriosos poderes sobrenaturales cuyo protagonismo termina de explotar en la segunda parte de la serie. La investigación policial es el nexo de unión entre este trío de personajes, así como la organización conocida como ‘Los Mercaderes’. Una agrupación de diferentes personajes que, bajo un diseño estrambótico a la vez que unísono entre ellos, opera desde las sombras de la sociedad para lograr alcanzar un cabalístico fin.

La dualidad de B: The Beginning. Del thriller noir al misticismo

Si algo resulta llamativo del planteamiento y desarrollo narrativo de la serie es la clara diferenciación entre sus dos mitades. Los primeros seis episodios son puro thriller detectivesco que hace gala de un remarcado estilo noir donde la investigación policial en torno a ‘B’ acapara todo el interés. B: The Beginning mantiene ciertas reminiscencias a Psycho-Pass (adaptación realizada también por Production I.G) y en sus primeros compases suscita el interés del espectador abriendo una gran variedad de frentes y tirando reiteradamente de cliffhanger para captar fácilmente al usuario. Sin embargo, sus últimos seis episodios rompen esta tónica empleada. El misterio y los pasos de la investigación criminal quedan relegados a un plano muy secundario. Aquí es donde el misticismo, lo sobrenatural y la fantasía se apoderan del guion.

Crítica de B The Beginning, el nuevo noir sobrenatural de Netflix Mercaderes - el palomitron

Pero, ¿supone esto un problema? B: The Beginning da al espectador una de cal y una de arena. Netflix y Production I.G pecan de querer abarcar demasiado en un tiempo muy limitado. La apuesta por diferenciar su thriller introduciendo este tipo de elementos en la ficción es, cuanto menos, interesante. Pero, a pesar de que el conjunto está más o menos bien integrado y conectado en términos de guion, se echa en falta una mayor duración de la temporada para asentar y desarrollar de manera más eficaz ciertos acontecimientos y permitir una mayor evolución en cuanto a personajes se refiere. La previsibilidad de ciertas tramas y la rapidez para explicar otras son algunos de los puntos flacos de la producción.

Cuando el dragón de color ceniza alce sus alas 

Aunque, sin duda, uno de los apartados donde más brilla la serie es el referente a la animación. Production I.G es sinónimo de calidad y, una vez más, vuelve a ofrecer un producto muy sólido a nivel técnico. B: The Beginning cuenta con un diseño de personajes de gran nivel y una recreación y grado de detallismo en los fondos sobresaliente. La ambientación europea le sienta de fábula a un producto que es capaz de jugar sobremanera con los contrastes del ciclo día y noche, siendo este último escenario donde más cómodo se siente. La obra creada por Yamakawa y Nakazawa tampoco entiende de censuras, B: The Beginning no se corta a la hora de mostrar escenas explícitas donde la sangre y los desmembramientos sean los protagonistas.

Crítica de B The Beginning, el nuevo noir sobrenatural de Netflix Koku 2 - el palomitron

El sobresaliente nivel de animación del que hace gala despunta en determinadas escenas de acción y alguna que otra persecución. Los efectos de luces y las coreografías de los combates gozan de una gran factura técnica, ofreciendo calidad además de puro entretenimiento. Todo este poderío técnico está acompañado por una banda sonora que hace las delicias del espectador. Su director, Yukio Nagasaki (Gangsta, Akatsuki no Yona)  y el compositor Yoshihiro Ike (Ergo Proxy, Shingeki no Bahamut) impregnan la nueva serie de Netflix con una colección de composiciones musicales de alto nivel. Mención especial para el opening y el ending; el primero por su simbolismo y minimalismo —a pesar de su muy escasa duración— y el último por el tema ‘The Perfect World’ fruto de la colaboración entre Marty Friedman, Jean-Ken Johnny y KenKen, un auténtico reclamo audiovisual.

B: The Beginning es un producto muy consistente en términos audiovisuales, con una ambientación, estética y premisa principal con mucho potencial. Sin embargo, el nuevo anime de Netflix peca de pretencioso por querer abarcar demasiados frentes en tan poco tiempo. Las mismas alas que le otorga la plataforma convierten a B: The Beginning en un perfecto símil de Ícaro, capaz de caer al vacío por su propia ambición. A pesar de ello, se trata de una serie muy recomendable por su calidad visual y entretenimiento. Tras presenciar sus créditos finales nos planteamos si en un futuro el batir de sus alas le permitirá sobrepasar el sol.

Edu Allepuz

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