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Hasta que no hemos visto el doble capítulo de esta semana no hemos sido conscientes de que esto se acaba. A medida que iban avanzando los episodios nos veíamos ante una temporada más, de acuerdo. Pero es que no es una temporada más, es la última. Y el próximo lunes tendremos que marcar Teen Wolf como vista.

Preferimos no darle muchas vueltas hasta que llegue el momento, así que mejor entretenernos con lo que nos ha traído esta doble sesión. Han sido bastantes cosas y pocos espacios comunes, por lo que trataremos de recapitular de la manera menos liosa posible. ¡Arrancamos!

Atención: Contiene spoilers

Recordemos que la semana pasada dejamos a Jackson e Ethan siendo torturados por Monroe. Bien, pues no sabremos nada de ellos hasta el 6×19, así que rebobinamos un poco más. Scott y compañía encontraron a la otra manada asesinada en el bosque. ¿El responsable? El Anuk-ite que, al parecer, ya ha encontrado candidato para convertirse en su otra mitad. Entre los cuerpos de los lobos encuentran un teléfono con un mensaje de voz entrante. Proviene de una mujer a la que Liam y Scott se proponen encontrar, mientras Mason y Theo buscan a Aaron (la mitad del Anuk-ite que tienen segura).

Al devolver la llamada entrante del teléfono encontrado, alfa y beta se dan cuenta de que es de alguien del instituto. Entonces Liam cree reconocer la voz de una de sus profesoras en dicha grabación. Al yogurín no le queda otra que volver a clase y poner pequeñas “trampas” para desenmascarar a la profesora sin mucho éxito. Sin embargo, ella se da cuenta de lo que está tramando y, ya cara a cara, Liam le espeta directamente que es una mujer lobo también. Ella lo niega, y es bastante convincente hasta que aparece Scott y reproduce el mensaje donde claramente se oye su voz.

Ahora toca hacer memoria hasta el doble capitulo anterior, el 6×14 y 6×15. ¿Recordáis a la joven mujer lobo, Quinn? Es la hija de la profesora, y también la otra mitad de la que se ha apoderado el Anuk-ite. Hay lucha familiar, heridas y demás, pero lo más importante es que el Anuk-ite está percibiendo sus dos caras muy cerca, ya que Aaron también está en los subterráneos bajo el instituto. Sin que Theo, Mason o Liam puedan detenerlos, las dos mitades se unen tomando el cuerpo de Aaron como receptáculo.

Entre tanto, Lydia y Malia habían ido a la morgue a preguntarle a Halwyn (el sabueso muerto que en realidad no lo está) cómo derrotar al Anuk-ite. El único modo de despertarlo es retirar la bala que tiene alojada en la frente. El problema es que alrededor de la bala hay esquirlas de plata que lo matarán una vez que saquen el proyectil y empiece a curarse. Al final las chicas deciden hacerlo de todos modos, ya que el mayor propósito de Halwyn era acabar con esa criatura. Obtienen dos informaciones útiles: que no dejen que las dos mitades se junten y que no lo miren directamente.

Demasiado tarde, sí. El Anuk-ite está ahora en su forma completa (una especie de ser hecho de músculo) que tiene algo así como el poder de Medusa: convertir en piedra a todo el que mira.

Las chicas corren a prevenir al resto de la manada, pero para entonces el Anuk-ite ha pasado de largo dejando alguna que otra estatua mientras iba de camino al hospital. Llega hasta la morgue, donde se asegura de que el sabueso que lo perseguía está bien muerto. Pero allí lo está esperando Gerard, que sabiendo que el alfa es su punto flaco, se ofrece a debilitarlo en su beneficio, de modo que pueda matarlo a él y a sus amigos.

Empezamos el 6×19 trasladándonos a Brasil. Y no sabemos si es por el jet lag, pero toda esta trama se nos hace un pelín rebuscada, como si el único fin fuera hacer volver al mayor número de personajes en el menor tiempo posible sin importar cómo. Ojo, que nos alegramos de algunas vueltas más que de otras: we believe in Derek Hale. Así, recuperamos a Chris después de dos capítulos de ausencia: había ido a buscar a Derek a Brasil. Gerard también ha mandado a sus cazadores tras él, llevándose a otros doce hombres lobo por delante (esa es la masacre que le achacaban al pobre Derek en el vídeo del FBI que vio Stiles en el 6×11). La cuestión es que los cazadores también andan buscando acónito, que Derek ha estado guardando a buen recaudo. El único problema es que reaparece en nuestras vidas Kate (por desgracia), y se agencia una de esas muestras para facilitársela a Gerard y así poder matar a Scott.

¿Y dónde está nuestro alfa? Con Malia y Deucalion, que les enseña a luchar como si fueran ciegos, ya que esta es la única manera de hacer frente al Anuk-ite sin convertirse en un figurín de roca maciza en el proceso.

Por otro lado, retomamos la tortura de Ethan. Con la diferencia de que, esta vez, Monroe se ha traído a un buen número de cazadores para darles una clase magistral y, ya de paso, armarlos. De Jackson no sabemos nada, y Lydia tampoco, pero percibe que algo no anda bien. Va a buscar a Scott para contárselo, pero en lugar de encontrarlo a él, encuentra a Peter, que a su vez está buscando a Malia. La banshee está muy preocupada, ya que en una de sus visiones ha visto a todos los de su bando convertidos en piedra en un lugar con grandes contenedores metálicos. Eso le da la pista a Peter para saber dónde están Scott y su hija.

Volveremos a esto al final del capítulo, pero antes conviene dar alguna puntada a las tramas secundarias. A Nolan le ha entrado la cordura (lo que le cuesta una buena paliza después) y le muestra a Liam que en el hospital hay unos cuantos sobrenaturales enchufados al goteo de acónito (aquí todo el mundo está compinchado). Esto huele a trampa, y Mason y Corey también se dirigen hacia allí. En cualquier caso, la escena de estos últimos nos sirve para entender el título del episodio, que hace referencia a la noche de los cristales rotos: ha llegado la caza de los diferentes.

Efectivamente, Mason no se equivoca, y Monroe, con todo su despliegue de fuerzas, aparece en el lugar donde han estado entrenando Scott y Malia durante todo el capítulo. Deucalion es abatido, y el resto corre a protegerse mientras las balas llegan de todas direcciones.

Así nos han dejado, y tenemos el presentimiento de que perderemos a más de una persona en el finale. Cuando se anunció la fecha de estreno de la 6B ya hicimos alusión a algún que otro rumor, y particularmente nos ha dado una sensación muy rara que en este último capítulo nos hayan metido una escena (de aparentemente poca relevancia en la trama) en la que el sheriff le dice a Parrish que tenga cuidado. ¿A vosotros también os ha dado mala espina? ¿Qué creéis que nos deparará el final de Teen Wolf? ¿Estará a la altura de las expectativas?

Aitziber Polo

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