Compartir
LOS ANTECEDENTES

En el penúltimo episodio de How Did This Get Made (un podcast en el que Paul Scheer, June Diane Raphael y Jason Mantzoukas analizan películas malas y su contexto), que se centraba en Geostorm, uno de los presentadores ya alertó de que tenían el ojo puesto en Operación: Huracán para dedicarle un episodio en breve. Esto se debe a la naturaleza autodestructiva de este filme, que pese a que ha supuesto una inversión de decenas de millones de dólares, está siendo publicitado como un despropósito tan grande que merece ser visto. Según los datos de taquilla, este mensaje no ha cuajado con la población estadounidense (a quienes la película va claramente destinada, no hay voluntad de crearle un atractivo internacional) dejando “solo” 6 millones de dólares en los cines. Un mes después de su estreno, y considerando su presupuesto de 35 millones, podemos considerarla un fracaso.

LA PELÍCULA

La pregunta que acompaña siempre a este tipo de producciones es si hay suficientes elementos disparatados para compensar la inversión de casi dos horas. Los hay. Al fin y al cabo, la trama sigue a una gente que atraca bancos aprovechando la evacuación civil que precede a los huracanes. No obstante, la película se posiciona al lado de la “ley”. Sorprendentemente, no interviene en la trama ninguna agencia estatal: se lo guisan y se lo comen entre tres. Se agradece que se moleste en crear un área gris entre bandos con personajes corruptos y oportunistas en medio.

ELLOS Y ELLAS

Imaginaos Fast & Furious 5 pero con un reparto sin carisma. Operación: Huracán no funciona, ya que no hay nadie que pueda mantener la atención de la audiencia cuando el guion falla (y lo hace a menudo). El hecho de que todas sus carreras vayan a la deriva es la aparente y única razón por la que ficharon, porque nadie muestra ningún interés. Caso demeritorio: Toby Kebbell. Otro ejemplo más del “nepotismo” que hay en Hollywood, donde continúan contratando a hombres blancos que no paran de encadenar fracasos (Cuatro Fantásticos, Ben-Hur, Warcraft: El origen) mientras ignoran a otras personas mucho más talentosas. Tampoco personas que han brillando en otras partes (como Maggie Grace, Ralph Ineson Ben Cross) ofrecen algo de valor.

LA SORPRESA

El coprotagonista (Toby Kebbell) es un meteorólogo que, a diferencia de sus predecesores en el cine de catástrofes, está en el centro de la aventura y es muy atractivo. Parece ser que ya hemos dejado atrás esa tendencia de los 90 en la que la gente científica era secundaria. Ahora, al final de la cinta salvan el problema que habían vaticinado al inicio, como sucede en Proyecto Rampage.

LA SECUENCIA

Hay un sorprendente número de momentos en la película que se sitúan en la diminuta intersección entre estupidez y genialidad. Siendo fieles a la temática del filme, escogeremos el clímax final dentro del ojo del huracán por su intensidad. Si bien es cierto que cuando analizas la escena a posteriori no tiene ni pies ni cabeza, lo que sentiste en la butaca permanece en tu memoria.

TE GUSTARÁ SI…

Acudes religiosamente al cine a ver cada nueva entrega de la franquicia Fast & Furious o si disfrutas viendo huracanes destruyendo cosas. También puede interesar a gente aficionada a las cintas de atracos con un listón de calidad mínima medio-bajo.

LO MEJOR

  • La idea y su desarrollo inicial.
  • El clímax final, que para alguna gente podría justificar un visionado.

LO PEOR

  • Un casting poco acertado.
  • Puede que a medio metraje te plantees qué estás haciendo con tu vida.
  • Los dos personajes afroamericanos mueren primero. Los clichés racistas persisten aún en algunos guiones de 2018.
  • Algunos personajes son demasiado caricaturescos.
  • Estos (!) dos puntos del título.

Pau Jané

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.