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El Palomitrón - Doubles Vies

LOS ANTECEDENTES

Olivier Assayas vuelve al Festival de Sevilla dos años después de traer la fantástica Personal Shopper. En este caso, el certamen le permite inaugurar su XV edición con Non-Fiction, algo más luminosa que sus últimos trabajos y, desde luego, más ácida y divertida.

LA PELÍCULA

Non-Fiction plantea la crisis de mediana edad de sus personajes a la vez que cuestiona las bondades y perjuicios que la era digital ha traído y está por traer al mundo de la cultura. Un escritor narcisista (Vincent Macaigne) ve cómo su amigo y editor (Guillaume Canet) rechaza por primera vez publicar uno de sus manuscritos. Este se enfrenta, a su vez, a un proceso de profunda renovación estructural de su editorial, que busca cómo adaptarse a la era digital sin perder prestigio y aumentando sus beneficios.

La película está plagada de secuencias en las que los personajes, la mayoría en torno a los 40-50 años, discuten sobre las nuevas formas de consumo de información y cultura: el blog por oposición a la crítica tradicional, el e-book frente al papel, el binge watching (maratones de series) o las formas de comunicación en la nueva política.

Pese a que los protagonistas pertenecen a esa burguesía cultural tan obsoleta como los partidos socialdemócratas que las han enriquecido durante las últimas décadas, Assayas no cae en la caricatura y consigue que empaticemos con sus conflictos laborales y personales.

Nosotros, blogueros millenials, miramos con el mismo hastío al crítico conservador aferrado a su sillón de cuero maloliente que a la consola de WordPress que nos indica si nuestra crítica está bien ejecutada de acuerdo a las normas SEO (nota al lector: a estas alturas de texto, lo estamos consiguiendo a duras penas). El cineasta cuestiona tanto al viejo crítico como a nosotros y hacernos ver que, en realidad, todos caemos constantemente en la imprecisión y la estupidez desde nuestras posiciones.

Tanto las tramas como el desarrollo de personajes tienen enjundia y, cuando la comedia aparece, lo hace desde el naturalismo y no desde el esperpento o forzando las situaciones. La vida ya es lo suficientemente absurda y Assayas aprovecha el universo de una industria y una clase social concretas para buscar el humor sin ridiculizarlas.

El Palomitrón - Non-Fiction

ELLOS Y ELLAS

El cuarteto protagonista está maravillosamente dirigido por el francés, que consigue que los actores y actrices trasladen ese tono naturalista del guion a las interpretaciones. Como ya nos tiene acostumbrados, Juliette Binoche se come la pantalla y atrapa toda nuestra atención cada vez que aparece en plano.

LA SORPRESA

Al margen de los propios giros de la comedia, descubrir a la actriz y cómica francesa Nora Hamzawi, de cuyo personaje nos quedamos con ganas de saber mucho más. También resultó muy divertido encontrar varios guiños a la ciudad de Sevilla en la película, y más para los que la pudimos disfrutar en el propio Festival de Cine Europeo de la ciudad. Suficiente para ganarse a todo el público hispalense.

Non-Fiction - El Palomitrón

LA SECUENCIA / EL MOMENTO

Cuando todo parece llevarnos a una crisis catártica que impida a los protagonistas compartir tiempo y espacio, Assayas los reúne en la penúltima secuencia para regalarnos algunas de las frases más brillantes del film y varios guiños metarreferenciales para arrancarnos unas últimas carcajadas.

TE GUSTARÁ SI…

Te gusta el cine de Assayas, las comedias de personajes más que de situación y de verdad quieres ver “una de las comedias francesas del año” y no esos subproductos neoliberales de pésimo gusto que cada vez nos exporta el país vecino con mayor asiduidad.

LO MEJOR

  • El guion
  • Todo el elenco actoral

LO PEOR

  • Algunos debates que plantea están bien, aunque quizá ya un poco superados

Fon López

Reseña Panorama
Nuestra valoración
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He crecido viendo a Pamela Anderson correr a cámara lenta por la arena de California, a una Carmen Maura transexual pidiendo que le rieguen en mitad de la calle, a Raquel Meroño haciendo de adolescente con 30 años, a Divine comiendo excrementos y a las gemelas Olsen como icono de adorabilidad. Mezcla este combo de referencias culturales en una coctelera y te harás una idea de por qué estoy aquí. O todo lo contrario.

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