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DORORO: GRITÁNDOLE AL SILENCIO

sentimientos de Dororo principal - El Palomitrón

Hay emociones que nunca mueren, llamas cuyo fuego no se extingue. Sentimientos eternos. Y, justamente esa sensación capaz de colarse en menos de 15 palabras, es la que surge en los primeros compases de Dororo. La obra que nació en 1967 de la pluma de Osamu Tezuka y que MAPPA, en colaboración con Tezuka Productions, ha sido capaz de revivir cual ave fénix. Una historia que nos cuenta los pasos del joven Hyakkimaru; una historia de búsqueda y redención personal.

Es cierto que no hemos alcanzado ni la mitad de la obra, puesto que MAPPA aseguró que contaríamos con un total de 24 episodios; pero aún así, aún habiendo llegado tan sólo al sexto capítulo, Dororo me ha obligado, en cierto modo, a hablar. A expresar aquello que me ha hecho sentir este primer tramo del viaje. A gritar, junto a Hyakkimaru, ese fuego que sale de mi interior y que es incapaz de apagarse. Tezuka ha conseguido crear una historia repleta de emociones a través de un personaje principal “inerte”; un personaje que nos representa a muchos de nosotros. Un personaje cuyo silencio consigue hacer temblar hasta la mismísima muerte.

Cortando las cuerdas

Los primeros pasos de Hyakkimaru nos han advertido cómo va a ser, principalmente, su camino. Uno en el que por cada demonio abatido conseguirá reemplazar una de las partes muertas de su cuerpo. La marioneta que conocimos en un primer momento cortará definitivamente sus cuerdas y empezará a caminar sola. Cada corte tendrá un precio; a veces pagado con sangre, otras con algo capaz de romper al propio silencio. El precio de la vida es un valor sin determinar, pero Tezuka se atreve a jugar con este concepto y convertirlo así en el protagonista de su obra.

sentimientos de Dororo soledad - El Palomitrón

Gracias al devenir de los acontecimientos, Hyakkimaru ha ido recuperando algunas partes de su cuerpo maldecido. Hasta ahora ninguna de esas luchas había supuesto un reto ante el cual pararse y pensar. La vida seguía y gracias a Dororo, el viaje de Hyakkimaru poco a poco se hacía cada vez más fácil. Pero esa ventura era tan solo un signo de cómo la vida es un juego de contrastes, y como aquello que era blanco en un instante se tiñe de negro. Y justamente eso es lo que ocurre cuando Hyakkimaru conoce a Mio; la mujer que consigue hacer gritar al silencio.

Clamando al silencio

Dororo goza de uno de los aspectos más especiales que el ser humano pueda percibir; sabe hablar sin emitir sonido. En pocas ocasiones tenemos el placer de contar con tal suceso, y gracias al trabajo de MAPPA el ruido desaparece y la historia sigue contándonos qué ocurre ante nosotros. Un aspecto realmente sutil que consigue hacerse eco en el quinto y sexto episodio de la serie. Dos episodios que aguardan una de las historias que jamás podremos borrar de nuestros corazones. El encuentro de Hyakkimaru y Mio. La primera vez que el ruido vence al silencio.

sentimientos de Dororo silencio VS sonido - El Palomitrón

Dororo acude junto a Hyakkimaru a un templo abandonado para descansar. Una pausa totalmente necesaria debido al agotamiento y a la lucha continua frente a los demonios. Un momento en el que la obra aprovecha para detenerse de verdad y dejarnos con una historia que no acabará en un solo capítulo. Una historia capaz de mostrarnos las verdaderas pretensiones mostradas en 1967 por Tezuka. Llegados al templo, Hyakkimaru, habiendo recuperado el sentido auditivo, es capaz de escuchar la primera melodía que sonará bien en su interior. Una canción cuyo poder penetra en su interior y que le hará a su vez de conector junto a Mio; su salvadora. Por primera vez no le duele que sus oídos tiemblen; por primera vez Hyakkimaru es capaz de escuchar el sonido de la vida.

Furuhashi se preocupa en establecer un vínculo entre ambos personajes. Crea una dupla que imita a los conocidos Romeo y Julieta. Por primera vez en la historia la pérdida o la soledad se quedan en otro plano y se da paso al amor, un sentimiento que hasta el momento no había aparecido y ante el que Hyakkimaru se encuentra totalmente perdido. Es cierto que Dororo no es una historia romántica, pero contar con una dosis de vez en cuando es sinónimo de que estamos ante una obra viva. Nuestro protagonista poco a poco descubre que hay algo que reside en Mio que le atrae hacia ella, puede que solo sea su voz, pero tal vez haya algo más. Un sentimiento que no se expone de manera vulgar y que conjuga algunos de los mejores momentos de la serie.

sentimientos de Dororo Mio 2 - El Palomitrón

Elige una flor roja…

Hyakkimaru y Mio sienten por primera vez; Hyakkimaru le acaricia, Mio le canta; Hyakkimaru palpita, Mio vibra. La obra se copa de emociones, y de nuevo, lo hace a través del silencio más sonoro. Sutilidad frente torpeza. Justo en estos momentos es cuando luce realmente la obra, pero también eleva al propio Dororo a su máximo exponente. El joven acompañante teme por cómo se juega la vida continuamente su “hermano”, pero también teme por el futuro de Mio. Consigue comprender su lucha y alaba su valor; ser una cortesana no es más que una cuestión de supervivencia, y parece que es el único camino posible.

En cuestión de dos episodios la obra expone sus puntos más sensibles de cara al espectador. Juega con el descubrimiento de Hyakkimaru frente al sonido, pero también frente al posible amor. Debate la condición moral a través de Mio, y es con ella con quien consigue endulzar la obra a través de una canción. Tiñe de realidad la inocencia y la expone con Dororo, quien entabla una lucha moral entre “el bien y el mal”. Dororo consigue hacernos gritar, nos hace temblar. Su forma de exponer los sentimientos se podría tachar de única; no sólo por cómo los emula en cada momento, sino por la forma en la que nos llega. Las lágrimas de Dororo, el grito de Hyakkimaru, la canción de Mio…

sentimientos de Dororo dolor - El Palomitrón

El final de este breve, pero intenso, periplo acaba en presencia de la muerte. Hyakkimaru lucha de nuevo contra el demonio que le arrebató una pierna pero que a su vez le concedió la voz para así dotarle de una mejor condición a Mio; una de sus salvadoras cuya vida se interpone tras “jugar” a dos bandas. La supervivencia tiene un precio, y en este caso parece que la moneda de cambio es la propia vida. Hyakkimaru experimenta por primera vez el dolor; no uno físico, sino uno interno. Uno que consigue quemarle y sacar de él ese “monstruo” que lleva dentro. Ese ser que se apacigua gracias a Dororo y cuya naturaleza reside en los verdaderos sentimientos. Unos que la obra consigue cesar atravesando los arrozales más dorados al son de una canción que nunca dejará de sonar en el interior de Hyakkimaru; una canción que marcará el devenir de la obra en sus próximos compases.

«Esperemos que la bestia que salga de la cueva no sea un monstruo»

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Marisol Navarro

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9 COMENTARIOS

  1. Como siempre yo quiero aportar mi minigranito de arena… porque no puedo comentar nada sobre un artículo que ya está perfecto. Y son mis tres escenas clave (ojo, “mis”, lo que significa que es personal, que no siento cátedra). Ojin que puede haber SPOILERS, VERSE EL CAPITULO 6 ANTES DE LEER)

    – el momento en que Mio habla con Hyakki sobre el color de las almas diciendo que la suya es muy sucia… y Hyakki le dice que no, que se equivoca… mediante una caricia con unas manos que probablemente sean de madera… pero que son las primeras que a Mio no le dan asco.
    – el momento en que Dororo cuenta que su madre murió siendo violada y, visto lo visto, ha sido testigo de esa muerte… ya que vio lo que pasaba con Mio en el capitulo anterior y supo lo que era. Ahi te das cuenta de lo fuerte que es, no sólo se sobrepone (o se hace fuerte aunque por dentro esté roto) sino que protege a Hyakkimaru incluso de si mismo
    – la primera palabra de Hyakki…

    Nada más que añadir señoria.

    pd. aun tengo abrazos, si los necesitas

    • ¡Se agradecen y se aceptan esos abrazos Paula! Como siempre, es un placer contar con tus aportaciones y tu visión de las obras; e incidiendo en el tema, duele hablar de Dororo, pero es una historia que tiene que ser escuchada y qué menos que dedicarle de vez en cuando alguna que otra palabra.

      ¡Gracias y un abrazo! 🙂

  2. Hola soy nuevo por aquí, pero no pude evitar sentirme identificado con ese grito. excelente reseña, en este arte, es el segunda obra en formato anime , luego de la película La tumba de las luciérnagas, qué me deja en noqueado.

    • ¡Muchas gracias! Me alegro que te haya gustado el texto, y te invito a conocer mucho mejor todo nuestro trabajo. Y viendo que te gusta Dororo te recomiendo un texto que escribió hace unas semanas un compañero mío que habla en mayor profundidad de la obra: https://elpalomitron.com/critica-dororo/

      Espero que te quedes mucho tiempo por aquí 🙂

  3. Creo q amor romántico no fue lo correcto, ya que hyakkimaru en esta adaptación no sabe lo que es eso, atracción por su voz, pero creo de verdad que exageraron mucho con eso de amor, lo otro está bn

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Publicista aficionada de las películas, las series y el manganime. No tengo un género preferido, pero todo lo gore me apasiona. Me encanta viajar, y si algún día consigo ir a Japón sin duda para el trayecto tendré preparada toda la obra de Sui Ishida.