Compartir

Tras una película intimista (su ópera prima, Krisha, donde pudimos ver que lo que al director estadounidense le gusta son las sutilezas y el argumento que se cuece a fuego lento), Trey Edward Shults vuelve con su segundo filme, Llega de noche, y nos reafirmamos en que lo que le gusta es ir poco a poco. No podemos decir que no sea un filme bueno, pero sí es verdad que esperábamos mucho más, y que después de tantas expectativas generadas nos ha creado cierta decepción.

Llega de noche se centra en una familia que vive en plena soledad en una casa en mitad del bosque, donde parece ser que algo ha exterminado la raza humana, excepto (que sepamos de momento) a Travis, a sus padres, a Paul, a Sarah… y a su perro. Algo sucede, no sabemos el qué, solamente que por la noche queda terminante prohibido salir fuera de la casa (algo o alguien amenaza ahí fuera). Todo esto cambiará cuando un hombre irrumpa en su casa de repente…

Joel Edgerton (Loving, El regalo) es la estrella de la cinta. Podríamos atrevernos a decir que, de no aparecer este actor, el filme bajaría de calidad, porque este hombre, papel tras papel, hace que nos convenzamos más de lo bueno que es. Esta vez, en su papel de Paul es un cabeza de familia protector ante todo, un tipo serio que no se andará con tonterías, un aspecto al que nos tiene acostumbrados en sus personajes. Bajo la mano de la productora A24 y de la distribuidora Diamond Films España podemos ver este cine independiente, justo después de la llegada, hace poco más de un año, de una cinta (en nuestra opinión mucho mejor pero con cierto parecido en su ambiente) del mismo género (cine de terror independiente) a las carteleras. Hablamos de La bruja, cinta con la cual se pueden apreciar ciertas similitudes: su productora, un bosque parecido y un cameo de su misma cabra (pero cuyo papel no tiene nada que ver), aunque ya nos hubiese gustado salir de la sala con la misma satisfacción con la que salimos de la cinta de Robert Eggers.

Junto a la interpretación de Edgerton encontramos a su mujer ficticia: Carmen Ejogo (Animales fantásticos y dónde encontrarlos) interpreta a Sarah, la mujer protectora, defensora sobre todo de su hijo Travis, encarnado por Kelvin Harrison Jr. (El nacimiento de una nación), joven que está traumatizado con lo que vive y a quien todo ello se le refleja por la noche, es decir, le llega de noche en forma de pesadillas (y lo que nos gustan estas…). Por otro lado, Riley Keough (American Honey) y Christopher Abbott (Whiskey Tango Foxtrot) serán el matrimonio que, junto con su hijo pequeño, hará desconfiar al espectador y a la familia principal según van pasando los minutos dentro de la casa y la sugestión entre los personajes va siendo la protagonista del hogar.Trey Edward llega dirigiendo y escribiendo este guion correcto, pero no demasiado arriesgado y algo más que lento, que no nos llega a convencer del todo: es demasiado sutil y no da muchas explicaciones: ¿Qué hay fuera? ¿Una enfermedad que los extermina a todos? ¿Cuál es? ¿Y las causas? ¿Algo terrorífico? La verdad es que a veces no hace falta que se puedan responder a estas preguntas (o a otras) para que se nos convenza con un trabajo cinematográfico, pero sí es verdad que la frialdad y la poca adrenalina que nos generó el filme, catalogado de suspense, durante los 97 minutos, hace que sí echemos de menos alguna respuesta a estos interrogantes. Sí que apostamos como Shults y nos encanta que se hagan historias del género sin acudir al recurso fácil de los fantasmas o los monstruos: apostamos por historias más realistas, más de verdad, que no sigan la apuesta fácil de Hollywood, y Llega de noche tiene esto.

Los traumas, la paranoia, la supervivencia y el sentirse desubicado (sobre todo el espectador, que se quedará más que frío (como la buena fotografía de Drew Daniels), esperando encontrar más tensión, más desesperación, más miedo) son los principales temas que trata Llega de noche. Lo cierto es que esperábamos mucho más de esta obra de autor a la que tantas ganas teníamos, pero se ve que el problema es idealizar una película antes de verla (y precisamente no nos creíamos que fuera la película más terrorífica del año ni de hace años, adjetivo del que parece que se abusa demasiado cuando algo nuevo aparece en el género). Pero, en este caso, y con todo el dolor de nuestro corazón, no nos ha puesto los pelos de punta ni llegando de día ni de noche…

LO MEJOR:

  • Sin ninguna duda el poder contar con Joel Edgerton.
  • El estilo del filme, un género de cine de terror independiente.
  • La agonía de su primera escena (el anciano).
  • Las pesadillas cuando cae la noche.

LO PEOR:

  • Las altas expectativas que teníamos de la cinta.
  • La carencia de tensión y miedo durante todo el filme.
  • Salir frío de la sala de cine.

María Páez

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.