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Gomorra

Las tres temporadas de Gomorra están a nuestra disposición en Sky España tras una floja intentona de un canal de televisión en abierto hace años. No fue culpa de Gomorra, porque esta serie tiene dos premisas que no se pueden saltar ni modificar: su visionado continuo, adictivo como la droga en torno a la que pivotan novela, película y serie, y, sobre todo, verla en su idioma original, el italiano.

Basada en la novela de Roberto Saviano, también productor de la serie, está dirigida por Stefano Sollima (Roma criminal) y protagonizada por Marco D’Amore, Maria Pia Calzone y Salvatore Esposito. La serie comienza presentando al clan de los Savastano, que pronto tendrá que reorganizar sus filas para poder seguir siendo la familia líder en los negocios de la droga. Los 36 episodios (12 por cada temporada) hasta ahora emitidos se configuran sobre cinco pilares esenciales para entender todo un mundo organizado y feroz como el de la Camorra napolitana. Os los detallamos:

1. El clan de los Savastano

Gomorra El Palomitrón

Capitaneado por el matrimonio de Pietro (Fortunato Cerlino) e Immacolata Savastano (Maria Pia Calzone), conforman uno de los bastiones más potentes del tráfico de drogas y dirigen a todo un séquito en el que destaca Ciro di Marzio (Marco D’Amore), el Inmortal, la mano derecha de Pietro. Una vez presentado, el clan recibe un fuerte golpe, el encarcelamiento de Pietro, lo que deja a la familia sin su líder, teniendo que reubicar los puestos de todos los miembros del clan. También en este momento nacen las principales disputas dentro de la familia: la sucesión natural de Pietro es su hijo Gennaro (Salvatore Esposito), “Genny”, al que todos creen poco preparado para hacer frente a un cargo tan importante.

2. Donna Imma

Gomorra Dona Imma El Palomitrón

Aunque Genny enseguida quiere hacerse cargo de los negocios de su familia y ocupar el cargo que su padre deja libre temporalmente, es su madre quien realmente mueve los hilos y quien decide los cargos y trabajos que debe hacer cada miembro del clan. Esto enseguida molesta a Ciro, que, considerando a Gennaro un hermano, se siente desplazado y ninguneado. Esto es sin duda una estrategia fundamental de “la Mamma”, que ve en Ciro un potencial enemigo que les puede arrebatar todo el control. Y esta es la chispa que hace detonar al Inmortal.

3. Violencia sistemática

La violencia en Gomorra El Palomitrón

Para enfrentarse a Gomorra uno debe olvidarse de todas las películas sobre la mafia o la Camorra. En ellas todo tipo de violencia está programada, coreografiada e incluso con una puesta en escena tan detallada y mimada que hasta parece elegante. Esto es puro hacer camorrista y la violencia es sucia, verosímil y no impregna necesariamente todos los episodios, pero cuando lo hace es tan natural y torpe que parece real, llevándonos a experimentar un terror a pocas cosas comparable. Desde disparos en una cafetería a palizas y cadáveres carbonizados, todo sin inmutarse, sembrando la incomodidad en el espectador.

4. El costumbrismo napoletano

Napoles en Gomorra El Palomitrón

Una de las cosas que hace a Gomorra única es su contextualización, la manera tan exhaustiva (pero también natural) de mostrarnos cómo se vive en Nápoles: cómo la droga controla barrios enteros donde no solo se vende, sino que también se consume y se vive de ella; el exceso en las joyas y vestimentas de todos los miembros del clan, pero también en su forma de vida; y la exacerbada devoción religiosa que resulta paradójica por la vida que todos llevan. Sin duda, uno de los mejores episodios de la primera temporada es el 1×07, donde podemos ver cómo el clan consigue “instalarse” en un bloque de edificios del extrarradio y despliega a toda su organización para realizar en él la compraventa de droga. No falta detalle, no hay cabos sueltos; hasta están pensadas las posibles redadas de los carabinieri.

5. La novela de Roberto Saviano

Roberto Saviano Gomorra El Palomitrón

Que el propio autor de la novela sea el productor de la serie dice bastante de la veracidad con la que todos los episodios están contados. Los hechos reales en los que se basó Saviano le han granjeado el vivir pegado a su escolta (proporcionado por el propio Ministerio del Interior italiano) desde el año 2008. Sin duda estamos ante un retrato impecable del negocio de la droga y también de una sociedad como la napolitana, totalmente afectada y construida en torno a la droga. Pero no solo nos hablan y nos muestran a los menos pudientes que acaban por dedicarse a la droga porque nacen y viven alrededor de ella, sino que también podemos ver cómo se construye todo un sistema político que beneficia a los clanes y que hace circular la droga sin barreras. Como el propio Saviano describe en el libro:

“La venta al por menor, salvo en determinadas plazas, puede desaparecer. Ahora existen los llamados círculos. El círculo de los médicos, el círculo de los pilotos, de los periodistas, de los funcionarios. La pequeña burguesía parece el guante perfecto para esta distribución informal e hiperliberal de la mercancía droga. Un intercambio que parece amistoso, una venta completamente alejada de estructuras criminales, similar a la de las amas de casa que ofrecen cremas y aspiradoras a sus amigas. Es idóneo también para liberar de responsabilidades morales excesivas. Ningún camello con chándal brillante plantado en las esquinas de las plazas durante jornadas enteras, protegido por los pali. Nada excepto producto y dinero. Espacio suficiente para la dialéctica del comercio”.

Antes de Narcos y de Fariña llegó Gomorra y no tiene nada que envidiarles a sus sucesoras. Es el ejemplo perfecto de que a veces la realidad supera a la ficción. De momento tenemos su tres primeras temporadas que se pueden disfrutar íntegras en Sky España, mientras esperamos a que nos lleguen las noticias del rodaje y la emisión de su ya confirmada cuarta temporada.

Lorena Rodríguez

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