Compartir

James Bond Portada El Palomitrón

¿Por qué tenéis que verla?

Vamos a ser francos: Panorama para matar está, para muchos, entre las cintas menos notables de James Bond. Roger Moore tenía casi 60 años en el momento del rodaje, ya era demasiado mayor para interpretar a un personaje que debería estar en su mejor momento físico (incluso él ha confesado en varias ocasiones que no debería haber actuado en ella), tenía mala relación con Grace Jones (con la que casi no se hablaba) y los eventos narrativos que acontecen en el filme son un poquito más absurdos que de costumbre.

Aun así, en ella encontramos bastantes escenas que han sido homenajeadas en las posteriores películas de Pierce Brosnan, y que han entrado por derecho propio en el imaginario popular. Ya sea por esos caramelos cinematográficos, por las actuaciones (que de alguna manera se las arreglan para mantenerse en un alto nivel), o por las frases lapidarias de Bond, Panorama para matar sigue siendo una buena opción para el entretenimiento, y resulta también necesaria para despedirse de Roger Moore, que sus años (sudor y salud) ha dedicado a la serie.

 

En nuestra memoria colectiva

Lo más recordado es, quizás, su introducción, esa persecución en la nieve en la que James Bond debe recuperar un microchip del cuerpo sin vida del agente 003, y acaba con nuestro agente salvando el tipo y dando esquinazo a los malos gracias a un submarino camuflado en el hielo. No sin antes marcarse un poquito de “surf” en la nieve y mandar al suelo un helicóptero con una pistola de señales. Eso se merece un poquito de caviar. Lo de encamarse con Carole Ashby ya es cosa de los guionistas.

El gadget

En una película con una baja concentración de gadgets, el mejor es sin duda el anillo-cámara que usa James Bond en la mansión de Zorin para fotografiar al villano y todos sus secuaces. ¡Ideal para hacerse selfies!

 

El villano

Brillantemente interpretado por Christopher Walken, el villano de la función pretende provocar un terremoto en Silicon Valley (traducida en la versión doblada como Valle de la Silicona). Pese al gran actor que le encarna, por desgracia el villano no está a la altura ni de nuestro protagonista ni de los villanos más míticos de la saga.

En esta ocasión, mejor que el propio villano son los secuaces del mismo: la terrible femme fatale May Day (interpretada por la imponente presencia física de Grace Jones) y el doctor Carl Mortner (Willoughby Gray), que fue modelado como una versión bondiana del doctor nazi Josef Mengele.

 

No hay Bond sin acción

El mejor set piece de la película (que también es su mejor secuencia) es la persecución entre James Bond y May Day por la ciudad de París. Después de asesinar al detective Aubergine (“berenjena” en francés, hay quién asegura que es una parodia de Poirot) en el restaurante de la Torre Eiffel, la secuaz de Zorin huye torre arriba para saltar hacia el Sena con la ayuda de un paracaídas… mientras Bond la persigue con un taxi robado al que se le van cayendo partes. Todo esto, claro está, después de que M le dijera explícitamente que debía realizar la operación de manera discreta.

El equipo de producción situó una plataforma del mismo color que la estructura de la Torre Eiffel (que se puede apreciar en el montaje final de la película), desde la cual un especialista hizo el salto. El salto solo tuvo que hacerse una vez, y como se cuenta en el documental Inside ‘A View to a Kill’, dos miembros del equipo hicieron un segundo salto no autorizado que les costó el trabajo y casi le cuesta al resto del equipo el poder seguir rodando en la capital francesa.

 

Demasié pal Bondy

Quizás la perogrullada más alucinante de la película es, en pleno clímax, cuando Max Zorin ha decidido acabar con Bond estampándole contra el Golden Gate. Bond, con el libro de trucos de agente secreto en la mano, ata el dirigible que le ha llevado hasta allí con un simple nudo marinero… ¡y el dirigible ahí se queda!

Panorama para matar Especial James Bond

007 Curiosidades

  1. No se ha vuelto a ver un James Bond mayor. Roger Moore, que encaraba su séptima y última película interpretando al personaje, tenía 57 años durante el rodaje de la cinta.
  2. Christopher Walken fue el primer ganador de un Oscar en actuar en una película de James Bond después de ganar el premio de la Academia.
  3. El rol de villano fue ofrecido a David Bowie, Rutger Hauer y a Lee Van Cleef antes de acabar en las manos de Christopher Walken.
  4. Todas las escenas de acción en las que aparece James Bond fueron rodadas con especialistas.
  5. Panorama para matar marca el debut de Dolph Lundgren con un pequeño papel como agente de la KGB. En el momento, era guardaespaldas y pareja de Grace Jones.
  6. James Bond, aparte de una secuencia con balas de fogueo, no dispara a nadie en toda la película.
  7. En la escena precréditos, Bond usa la parte de una moto de nieve como snowboard. Quien realiza las acrobacias no es otro que Thomas Sims, el inventor del snowboard.

 

DiscoBond: su tema principal

Dance into the fire (A View To A Kill) es una de las canciones de la saga con menos “sonido Bond”, pero es sin duda una de las mejores por derecho propio. Nominada al Globo de Oro, ha sido la única canción Bond capaz de llegar al número 1 de Billboard (una de las revistas especializadas más antiguas de la industria). La historia cuenta que el bajista se acercó a Albert R. Broccoli en una fiesta y le preguntó, absolutamente borracho, “cuándo contrataría a alguien decente para hacer la canción de sus películas”, y aunque mucha gente del entorno no estaba de acuerdo en confiar la música a un grupo “rock”, se eligió a Duran Duran para conectar con la generación MTV.

Fue la última canción que grabó el grupo antes de separarse.

Pol Llongueras

 

ESPECIAL JAMES BOND EN EL PALOMITRÓN

¡CONSULTA TODAS NUESTRAS FICHAS!

Especial James Bond El Palomirón

TODO JAMES BOND EN MOVISTAR+

¡CONSULTA SU PROGRAMACIÓN!

Especial James Bond

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.