Compartir

¿Por qué tenéis que verla?

Ian Fleming escribió Operación trueno en 1961, con la clara idea de trasladarla a la pantalla. De hecho, iba a ser la primera película de la saga James Bond. Sin embargo, aunque al final ostentó el cuarto puesto en la antología del agente 007, sin duda el despliegue de originalidad y los efectos especiales la hicieron alzarse con este galardón en los Oscar 1966, así como con el título de la más taquillera de la franquicia (por detrás de Skyfall).

Con una factura que superó por ocho millones el presupuesto de Agente 007 contra el Dr. No, Operación trueno cuenta con un Sean Connery en plena forma, que muestra la destreza del agente británico también bajo el agua en las innovadoras y potentes (para la época) escenas submarinas; un trío de bellísimas chicas Bond para todos los gustos (rubia, morena y pelirroja, alguna de ellas femme fatale), y otra de las cabezas de la icónica organización SPECTRE.

En nuestra memoria colectiva

La escena precréditos de Bond luchando contra “una viuda” (que resulta no ser tal cosa) es uno de los pasajes más memorables de la cinta. Pero sin duda, si por algo se recuerda Operación trueno es por el invento que se introduce inmediatamente después de esa pelea, cuando Bond escapa de la mansión: el jet pack. Es la primera aparición de la mochila-propulsor en la saga, y sin duda se cuenta entre los momentos más destacados en la historia del 007.

Además, gracias a la aparición de este artilugio en Operación trueno (1965), comenzaron a fabricarse jet packs para el ejército de los Estados Unidos. Con ellos, los soldados podían saltar paredes y ríos. ¿El inconveniente? Solo permitían volar durante 20 segundos y se dejaron de utilizar por su peligrosidad.

El villano

Adolfo Celi es el encargado de ponerse en la piel del agente número dos de SPECTRE, Emilio Largo, designado por la organización para robar las bombas atómicas que justifican que esta aventura se llame Thunderball (término militar para referirse a las nubes de hongo producidas tras una gran explosión). Imponente y elegante, el millonario disfruta de las timbas de juego y los lujos que le permite su riqueza, combinando su zalamería y educación con las formas de asesinato más cruentas. Especialmente disfrutables resultan sus dialécticas batallas veladas con Bond.

El parche negro que tapa su ojo es uno de sus toques más característicos. Eso y la piscina de tiburones que tiene en su mansión Palmyra, en Nassau.

El gadget

Dejando a un lado el mítico jet pack, como no podía ser de otra manera en esta aventura acuática, Q proporciona a 007 un completo kit de submarinista: una píldora de emergencia que una vez tragada informa de la posición de Bond al cuartel general; un reloj para medir la radioactividad; una cámara sumergible muy adelantada a su época; un útil trineo subacuático equipado con un arpón y , finalmente, un respirador que sirvió de inspiración al que usan en Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma para viajar a la ciudad submarina de los gungan.

No hay Bond sin acción

Hay quienes la adoran y hay quienes la odian, pero es innegable que la secuencia de acción subacuática de Operación trueno fue una proeza para mediados de los años sesenta. Y la única estatuilla a mejores efectos especiales de la saga Bond lo corrobora.

Estamos hablando de aproximadamente diez minutos de incesante lucha entre las fuerzas aliadas y los esbirros de SPECTRE, que reúne bajo el agua entre treinta y cuarenta hombres armados, más sus correspondientes unidades de propulsión submarina. Una epopeya visual y técnica que en su época debió ser verdaderamente rompedora.

Demasié pal Bondy

Si por algo se caracterizan las aventuras de James Bond es por tener algunas escenas de escasa verosimilitud. En Operación trueno la guinda viene al final, cuando el agente y Domino son rescatados por un avión gracias al sky hook (una especie de cometa cuya cuerda se engancha al avión en cuestión, tirando de ellos hacia arriba). No olvidemos que este momento viene inmediatamente después de la frenética escena de forcejeo y navegación en el Disco Volante (el yate de Largo). También otra perla de punto y aparte.

007 Curiosidades

  1. Tal fue el éxito de Operación trueno en su estreno que muchos cines estuvieron proyectando la película las 24 horas del día para satisfacer la demanda de los espectadores.
  2. La novela estuvo inmersa en batallas legales desde principio de los sesenta, ya que Kevin McClory y Jack Whittingham, colaboradores habituales de Ian Fleming, demandaron al autor por estar su obra basada en un guion que los tres habían escrito conjuntamente años atrás.
  3. Los tribunales acabaron concediendo algunos derechos a McClory. Con estos se hizo en 1983 Nunca digas nunca jamás, el remake de Operación trueno (no considerado oficial de la saga). Repitió Sean Connery en el papel de Bond y lo acompañó Kim Bassinger como Domino.
  4. Esta fue la primera vez que Sean Connery actuó en la famosa secuencia del gun barrel. En las cintas anteriores la realizaba un extra, ya que solo se requería la silueta de Bond.
  5. Por primera y única vez en la saga, en Operación trueno podemos ver a todos los agentes 00 reunidos con M. 
  6. John Stears, responsable de los efectos especiales, no supo ni siquiera que había estado nominado al Oscar hasta que lo llamaron del aeropuerto de Heathrow para recoger el paquete con la estatuilla. Para poder llevárselo tuvo que pagar las tasas de importación.
  7. Según los productores de la película, Tom Jones se desmayó en el set de grabación al dar la “imposible” última nota de Thunderball.

DiscoBond: su tema principal

En un principio, el tema principal de Operación trueno iba a llamarse “Mr Kiss Kiss, Bang Bang” e iba a ser un dúo entre Shirley Bassey y Dionne Warwick. Sin embargo, a última hora se precisó componer una canción que llevase el título de la película, y así nació Thunderball, compuesta por John Barry e interpretada por Tom Jones.

Respecto al resto de la banda sonora, la presión de estos cambios contrarreloj fue tan desestabilizadora para Barry que, cuando se lanzó el álbum, este estaba literalmente a la mitad. Tuvieron que pasar treinta años para que los fans pudieran adquirir la banda sonora completa.

 

Aitziber Polo

 

ESPECIAL JAMES BOND EN EL PALOMITRÓN

¡CONSULTA TODAS NUESTRAS FICHAS!

Especial James Bond El Palomirón

TODO JAMES BOND EN MOVISTAR+

¡CONSULTA SU PROGRAMACIÓN!

Especial James Bond

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.