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El viernes 31 de agosto se estrenó en cines de toda España Yucatán, la esperada película de Daniel Monzón (Celda 211, El Niño) que cuenta en su reparto con actores como Luis Tosar, Rodrigo de la Serna, Stephanie Cayo, Joan Pera, Gloria Muñoz, Toni Acosta y muchos más. Es una disparatada comedia llena de aventuras, acción y números musicales. Hemos tenido el honor de charlar con el director y algunos de sus protagonistas y esto es todo lo que nos han contado.

¿De dónde sale la idea de Yucatán?

 

Daniel Monzón: Yo tenía ganas de hacer una comedia con Luis Tosar, ya que es un tipo muy divertido, pero los espectadores no conocen esa faceta de actor cómico. Además, tenía que ser una comedia muy especial, canalla, y a mí me encantan las películas de estafadores, y de ahí tuve la idea. También me apetecían escenarios internacionales, y de ahí surgió la localización del crucero; hicimos uno para investigar y vimos que era oro para la comedia, pues te encuentras con un conjunto de seres muy disparatados: abuelos bailando boleros, solteros buscando amor, jóvenes de fiesta…

¿Cómo os llegó el proyecto? 

 

Stephanie Cayo: Yo estaba en México haciendo una serie para Netflix, Club de cuervos, y me llegó un e-mail con el guion. Lo leí y supe que era para Daniel Monzón. Yo ya conocía su trabajo, y me emocioné muchísimo y aproveché que tenía un viaje a Madrid para hacer la audición y hubo mucha química desde el principio. Y me dijo: “¿Estás lista para irte de crucero?”.

Rodrigo de la Serna: Yo ya trabajé con Luis Tosar en Cien años de perdón, donde hubo mucha química y una buena relación profesional. Yo creo que Daniel observó eso, y coincidió que estaba en Venecia: hicimos una prueba con la cámara y conseguí el papel.

Joan Pera: Me llegó de una forma sorprendente. Yo he hecho mucho teatro y poco de cine. A mí me gusta mucho hacer cine, como a bastantes actores de teatro, y admiramos mucho a la gente que lo hace. Me llega el proyecto y me extraña, ya que no soy un actor cinematográfico, pero era un personaje tan bonito… Y además hablé con Daniel, que insistió en que yo era el personaje. ¿Y cómo le vas a decir que no a Daniel Monzón?

¿Cómo es trabajar con Daniel Monzón?

 

S. C: Una experiencia única. Es de los pocos directores a los que les gusta jugar, no se impone para nada, escucha, quiere crear en todo momento, se deja cambiar y genera una energía muy positiva en el rodaje.

J. P: Una maravilla. Es una persona encantadora, un director extraordinario, incansable y con un gran amor por el cine.

R. D. L. S: Tiene un enorme talento narrativo y una gran sensibilidad artística. Hay que hablar de su capacidad humana y de su capacidad para crear grupos de trabajo tan armónicos. Además de su humildad y de tener un equipo que funciona como un reloj.

 

Luis, tú ya has trabajado en dos ocasiones con él (El Niño y Celda 211). ¿Es más fácil empezar un rodaje conociendo ya de antes al director?

 

Luis Tosar: Claro, ya hay una confianza y una amistad muy estrecha después de trabajar juntos en varias ocasiones y se abordan los trabajos desde mucho antes. Estás en sus ideas, ves como se va gestando el proyecto y ya tienes mucha información de la película. Hay mucho trabajo hecho de antemano y mucha comunicación, y es un director muy particular con una energía muy positiva.

Stephanie, Yucatán es tu primera película. ¿Cómo ha sido el reto?

 

S. C: Fue un gran reto. Estaba nerviosa, con miedo y tenía mucha ilusión. Quería estar a la altura de todos los demás y aprender, y bueno, creo que lo logré. He logrado absorber todo el talento de los demás y me ayudaron mucho. Me sentí muy cómoda.

La película tiene números musicales, escenas de acción, se ha rodado en varias localidades del mundo… ¿Qué ha sido lo más difícil de rodar?

 

R. D. L. S: El crucero fue difícil.

S. C: Sí, el crucero. Tuvimos que rodar con pasajeros que estaban en el barco disfrutando de sus vacaciones y convivir con ellos (no eran parte del elenco) e intentamos tratar de molestarles lo menos posible.

D.M: A mí lo que más me preocupaba era que el resultado final tuviese una coherencia, ya que hay una gran mezcla de géneros y cosas tan diferentes entre sí, pero tenía que guardar una unidad. Y rodar con 3000 pasajeros a bordo también ha sido agotador: es como rodar en El Corte Inglés en hora punta.

L. T: Rodar en el crucero fue muy peculiar. Los números musicales fueron muy complejos en su técnica y requirieron mucho ensayos.

J. P: Difícil difícil no fue nada. Daniel Monzón lo tiene todo muy bien organizado.

Después del éxito de taquilla y de crítica de Celda 211 y El Niño, ¿hay más presión al estrenar una nueva película?

 

D. M: Yo procuro olvidarme de la presión. La presión es algo que te ponen los demás. Lo primero que tienes que hacer cuando te embarcas en una película es olvidarte de la presión y guiarte por algo que te apetezca, por algo que sientas. A mí lo me pedía el cuerpo era una comedia y no me planteé si era bueno o malo; a mí lo que me guía siempre es proponer una historia interesante y que atraiga al espectador, que resulte atractiva. Eso sí lo pienso siempre.

S. C: Yo sí, toda la presión del mundo, ya que es mi primera peli.

R. D. L. S: El trabajo que hemos hecho es hermoso, la película ha salido tan bien… Ojalá le vaya muy bien, pero, tarea cumplida. Hemos crecido como personas, como artistas; la película es preciosa, es una joya. No podemos pedir más.

Sergio Martínez

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