Compartir

Daisuke Hagiwara se ha convertido en una autora importante. Reconozco que no sé cuando ha pasado, pero lo ha hecho. Lo considero producto del movimiento actual, del inconformismo general que recorría el medio. Pero, no lo voy a negar, también es parte de mi ser al intentar escapar de esa burbuja que me aprisionaba antes de colaborar con este equipo.

La obra principal de la autora, Horimiya, no es precisamente la mejor representación de este inconformismo del que hablaba antes, pero tiene una fuerza innegable y una pasión que llega de forma discreta pero con gran acierto. Su introducción revela mucho más de lo que parece querer mostrar en un primer momento y es innegable que su narrativa siente tanto por los pequeños momentos que son los que gobiernan la obra y la llevan a buen recaudo.

Por este mismo motivo su aparición durante el XXIV Salón del Manga de Barcelona era una gran inspiración personal. Pero las cosas estaban difíciles. En un primer momento la entrevista no sería posible. Después desde Norma Editorial nos dieron luz verde para ello, pero las condiciones eran poco favorables. Nada sorprendente —dentro del protocolo japonés y sus costumbres— pero que dificultaría el hecho de poder realizar un trabajo interesante.

Nada más lejos de la realidad. Nervios. Calor. Cinco minutos, pero antes de que pasase uno ya quedaban dos. Y para entonces tenía delante a la propia Hagiwara, que se reverenciaba en forma de saludo ante la consecuente entrevista. Una autora que, lejos de las impresiones que se habían generado a través de esas condiciones iniciales, se presentaba como alguien tímida, pero muy sociable y encantadora.

Una de las preguntas que rondaban mi cabeza en aquél momento era si se identificaba, a nivel personal, con Hori o Miyamura. Pero no solo el pequeño espacio de tiempo con el que contamos era insuficiente para cuestionarlo, sino que se podía entender claramente. Hagiwara es la viva imagen de Hori. Una persona trabajadora, con una gran humildad y capaz de desvivirse por sus seguidores.

Parte de esa humildad la demuestra ya en los primeros compases de nuestra conversación, cuando hablamos sobre la dificultad de ilustrar las viñetas cuando es otra persona quien estructura el guión. «Lo cierto es que siento mucha admiración por los autores que son capaces de crear una obra original», nos cuenta. «Considero que es mucho más fácil seguir las pautas de HERO-san [en referencia a Horimiya] a la hora de pensar cómo tomar la escena y plasmarla en papel. Realmente no es necesario tener un consenso porque hasta ahora mi trabajo es el de dar forma a lo que los autores han pensado para su obra; por el momento no he ido más allá».

Incluso así, lo cierto es que la autora ha dado algunos pequeños pasos como escritora, además de dibujante. Sus aportaciones a las antologías de Kiwami: Horror, Suspense, MysteryDanshi Koukousei no Nichijou están escritas y dibujadas por ella, sin tener en cuenta Dog and My Family Circumstance. Un one-shot donde la autora cubría ambos puestos.

Pese a su breve paso por el medio —Hagiwara se estrenaba el año 2010 con Back to the Jack, ilustrando las líneas de Yuki Shinkiba—, no descarta sumergirse en algo original en el futuro. «Me encantaría trabajar en algo propio más adelante, aunque siento reconocer que por el momento no hay nada planeado sobre lo que pueda hablar», declara tras titubear unos segundos. «La idea de salir del género de la comedia romántica y explorar más horizontes siempre me ha atraído mucho. En especial, los géneros de terror y acción me llaman mucho la atención, aunque no sé si estaría a la altura al intentarlo».

Su último trabajo, recién llegado a nuestro país de manos de Norma Editorial, se publica bajo la dirección narrativa de Shizuku Totono. Nen Ne No Ne, sin embargo, podría ser el único trabajo que comparta con el autor. «He disfrutado mucho ilustrando esta última obra pero no hay planes de seguir colaborando en el futuro con Totono-san. A diferencia de Horimiya, Nen Ne No Ne es una obra autoconclusiva de un solo tomo así que no pensamos continuar».

Algo que, sin embargo, no debemos considerar como un punto negativo sino como la oportunidad de que la autora una fuerzas con otros personajes dentro del medio para traer nuevas ideas. «Me preguntas que con qué autor me gustaría colaborar pero es realmente difícil responderte (risas). Por el momento no tengo ninguna colaboración a la vista pero hay muchísimos autores a los que me gustaría ilustrar, aunque no me siento capaz de dar nombres ahora mismo».

«Aún así, hay autores que han influido mucho en mi trabajo y con los que me habría encantado trabajar», continúa Hagiwara. «Sakura Nomine-sensei es un gran ejemplo y de hecho es una de las personas que me llevó a empezar a dibujar. Kaitou Saint Tail, de Megumi Tachikawa-sensei también es una de mis obras más reverenciadas. Lo cierto es que crecí leyendo manga shojo y la demografía en si misma ha sido una enorme influencia para mi trabajo».

Tras una breve charla que se aleja del objetivo de la entrevista, Hagiwara se despide de nosotros tras intercambiar agradecimientos. Una toma de contacto cercana que nos deja con la certeza de que su dibujo aún tiene mucho espacio para seguir evolucionando. Las convicciones de la autora parecen fuertes y, aunque Horimiya sigue en serialización abierta, esperamos que pueda deleitarnos más adelante con un nuevo trabajo. Uno quizás, donde no solo preste el apartado artístico, sino que también se atreva a dar forma a los sueños que ella misma narra.

Óscar Martínez

¿Te gusta nuestro contenido? Apóyanos de la forma que prefieras y ayúdanos a seguir creciendo.


Banner de Patreon para las entradas - el palomitronBanner de KoFi para las entradas - el palomitron

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.