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CINE CRÍTICAS

CRÍTICA: HISTORIAS PARA NO CONTAR

Historias para no contar

ANTECEDENTES

Truman o Sentimental son los éxitos más recientes que han confirmado a Cesc Gay como uno de los nombres a seguir de cerca dentro del panorama cinematográfico español. El director catalán, maestro en manejar el humor sutil para hablarnos sobre las relaciones, quería versar su nuevo proyecto sobre lo patéticos y ridículos que podemos llegar a ser cuando nuestras emociones están de por medio. Comenzó así a escribir varias historias que podrían haber conformado una serie antológica y sin embargo han acabado conviviendo en un largometraje episódico, un formato que no es nuevo para Cesc Gay que ya nos trajo en 2012 Una pistola en cada mano. Tras su paso por los festivales de Toronto y San Sebastián, su nueva película, Historias para no contar, llega a cines el 25 de noviembre de la mano de Filmax.

LA PELÍCULA

Barcelona es el escenario común en el que transcurre Historias para no contar, y no es casual. La urbe, una gran ciudad, es el entorno idóneo para retratar el estilo de vida burgués que perseguía Cesc Gay. En estos contextos es donde hay más necesidad de cuidar las apariencias, de presumir de una vida y una pareja perfectos aunque sea a costa de camuflar los sentimientos tras un caparazón. A partir de este caldo de cultivo se construye el hilo conductor de la película.

Fiel a su estilo, Cesc Gay nos hace una disección del ser humano en su interacción con otras personas, enfocándose especialmente en el ámbito romántico. Para ello nos narra cinco historias que se consumen en sí mismas al cabo de aproximadamente veinte minutos, y si bien presentan cierres ambiguos en ocasiones, todas ellas dejan satisfecho al espectador. El secreto para triunfar en todos los episodios recae sobre un reparto perfectamente atinado, y un guion ágil, fresco y directo que no cae en las reiteraciones, algo para nada desdeñable cuando compartimentas una narración que orbita en torno a la misma temática.

Y si hablábamos de la variedad, hay que destacar como punto fuerte de Historias para no contar la diversidad de la que está impregnado el guion. Veremos desfilar por estas cinco historias diferentes tipos de pareja, con distintas edades, distintas identidades sexuales, y en diferentes puntos de su relación. Factores que son tan heterogéneos como el carácter mismo de cada persona, y que llevan a afrontar temas como la infidelidad de muy variopintas formas. Preguntas como ¿cómo lo sabes? ¿quién te lo ha contado? se convierten en leitmotiv en la película, en la que tan protagonistas como las historias sentimentales son las amistades que las rodean y sirven tanto de apoyo como de espejos en los que también podemos vernos reflejados.

Cesc Gay nos brinda una de “costumbrismo cool”, poniendo sobre la mesa con mucha naturalidad embrollos en los que todos nos podemos ver metidos en un momento dado. Una comedia en la que no flojea ni sobra nada y que, aunque no es de las que hagan reír a carcajadas, te mantendrá con una sonrisa en la cara de principio a fin.

ELLOS Y ELLAS

Las películas corales tienen un potencial inmejorable como escaparates de talento. Siendo Historias para no contar un largometraje episódico, el efecto se multiplica. Gay partía de base con un reparto de altura: Anna Castillo, Chino Darín, Javier Rey, María León, Antonio de la Torre, Alex Brendemühl, Eva Reyes, Alexandra Jiménez, Maribel Verdú, Nora Navas, Alejandra Onieva, José Coronado, Javier Cámara, Quim Gutiérrez, Verónica Echegui y Brays Efe. Todos se comprometen y dan el 100% en sus respectivos papeles, que están tan exquisitamente medidos e interpretados que no podemos hablar de desaprovechamiento, o de que nadie esté por encima de nadie en ningún caso.

Por citar algunos ejemplos, Anna Castillo es la más tierna e hilarante de la película, María León está brillante portando un potente discurso, la dupla Quim Gutiérrez-Verónica Echegui es un disfrute, y el pequeño guiño a Truman a través del personaje de Chino Darín saca una sonrisa.

LA SORPRESA

Para Cesc Gay uno de los mayores retos que suponía esta película era dar con el tono adecuado para aunar cinco historias que si bien comparten temática, son todas diferentes e independientes, entiéndase con ello que no son relatos entrecruzados. Lo cierto es que lo ha conseguido. Estas Historias para no contar forman un conjunto muy balanceado y homogéneo en cuanto a calidad; cuál guste más o menos dependerá enteramente de la preferencia personal.

LA SECUENCIA / EL MOMENTO

Es difícil quedarse con un solo momento de entre cinco historias, pero nos ha sorprendido la vuelta a la tortilla del personaje de José Coronado en el desenlace de la suya.

TE GUSTARÁ SI…

Si te gustan las comedias románticas.

LO MEJOR

  • El reparto
  • Es una película que se siente muy cotidiana y cercana, además se nota que se ha puesto mucho mimo en la representación de las diversas parejas y formas de amor

LO PEOR

  • El formato episódico puede echar para atrás a algunos espectadores
  • Es una película muy entretenida, para pasar un buen rato, pero que no permanecerá en nuestra memoria durante mucho tiempo

 

Aitziber Polo

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Criminóloga con sueños de directora. Pisé el cine por primera vez a los dos años. Con siete vi cómo un cocodrilo gigante se zampaba una vaca entera de un bocado en Mandíbulas, y empecé a leer a Stephen King (y así me he quedado). Mi película perfecta tendría guión de los Coen, banda sonora de Zimmer + Horner y plotwist made in Shyamalan.